domingo, 6 de julio de 2014

The Beltesassar List (LI): Badgered (2005)















Como todos los domingos, excepto interrupciones, continúo mi con revisión semanal de la lista de cortos animados realizada por el misterioso profesor Beltesassar. Esta vez ha llegado el turno a Badgered corto realizado en 2005 por la animadora británica Sharon Colman.

Uno de los aspectos que distinguen a la animación del resto de la cinematografía es su abundancia en nombres femeninos. A poco que se quiera buscar se encontrará uno con multitud de grandes animadoras (perdón por las connotaciones negativas de ese apelativo) cuya labor tiene poco que envidiar o agradecer a la de sus colegas masculinos. De hecho, uno de los grandes atractivos de la animación, desde el punto de vista de un hombre, es precisamente la oportunidad que nos ofrece de escuchar la voz de la otra mitad de la humanidad sin mediaciones o distorsiones. Un proceso educativo en el que las sorpresas y los descubrimientos son muchos y reconfortantes, obligándonos a cambiar muchos de nuestros errores más queridos.

Entre esos errores se halla el de suponer que nuestro sexo de nacimiento supone una diferencia a la hora de abordar y reproducir la realidad, expresión sublimada del los niños visten de azul y las niñas de rosa, tan común aún hoy en día. Al ver Badgered pocos podrían adivinar el género de su director, poca sensibilidad o delicadeza y sí mucha ironía hay el el,  de forma que cualquier opinión creada a posteriori no sería otra cosa que una excusa conveniente, ese traer de los pelos que sirviera para apuntalar una opinión que no merece otra calificación que prejuicio.

De hecho, en realidad el mayor problema de Badgered no es otro que el de tratarse de un corto aislado en la trayectoria de su creadora, una excepción en lo que no es sino una carrera a la sombra de otros. Obscuridad sólo interrumpida por ese momento, bien ejercicio fin de carrera, bien  oportunidad única, en el que se tuvo la suerte de crear una obra en solitario, sin depender de los caprichos e imposiciones de los demás.

Esta excepcionalidad trae consigo que calificar un corto aislado como Badgered sea bastante difícil. Sus defectos, sus imperfecciones, propias de quien empieza, de quien ensaya por primera vez, son más que visibles; entre ellos cierta indefinición narrativa, cierta no saber a donde se va, cierto estirar una anécdota que en manos de un creadores maduro hubiera supuesto un punto de partida de un desarrollo sin fin, pero que en este caso queda reducido a mero apunte, mera alusión.

Se podría entonces descartar, despreciar, este corto como uno fallido, pero sería una injusticia, ya que si se tratase de otros autores, los que realmente han podido desarrollar su obra y sus concepciones, lo trataríamos de peldaño en su evolución e intentaríamos detectar en él esas lineas generales, esos gérmenes estéticos que luego marcarían su obra posterior. En este caso, por el contrario, como no hubo continuación, sólo nos queda lo que nos queda, un apunte prometedor, un avance de lo que nunca que fue, un aviso de la dureza, de la injusticia de una forma magnífica y excelsa como es la animación, a la que todos coinciden en despreciar.

Como siempre, he acabado hablando de cualquier cosa, menos del corto. Para paliar en alguna manera esas faltas, aquí se lo dejo. Disfrútenlo y piensen en lo que pudo ser.