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domingo, 24 de octubre de 2021

Exposición Tornaviaje (y otras) en el Museo del Prado

Los tres mulatos de Esmeraldas, Sánchez Galque

En el Museo del Prado acaban de abrirse tres exposiciones a cada cual más interesante: la llamada Tornaviaje, dedicada al arte creado en la América Hispana que acabó en la metrópoli; la titulada El hijo pródigo de Murillo y el arte de narrar en el Barroco andaluz, comparación de los estilos e intereses de tres pintores de ese periodo y lugar; para terminar con Leonardo y la copia de Mona Lisa, montada alrededor de la copia de ese cuadro, realizada en el taller de Leonardo, que fue descubierta y restaurada recientemente en el Museo del Prado.

Tornaviaje es un término marinero que se refiere específicamente a la ruta de vuelta en una travesía marítima. Descubrir esos tornaviajes era crucial en todo viaje de exploración, puesto que sin esas rutas de retorno -o si éstas eran difíciles e impracticables- era imposible mantener un establecimiento comercial en territorios que estaban, literalmente, al otro extremo del mundo. Así, la ciudad de Manila no fue viable hasta que Legazpi descubrió como navegar desde las Filipinas hasta México, evitando cruzar las zonas de influencia portuguesa. Una ruta que podía haber sido descubierta medio siglo antes: un hecho poco conocido de la expedición de Elcano es que, cuando ésta pierde a Magallanes en ese archipiélago, se decide dividirla en dos. Una, la comandada por Elcano, intentaría volver a España por el cabo de Buena Esperanza, la otra intentaría recruzar el Pacífico, empresa en la que encontrarían la ruta de Legazpi y estuvieron a punto de tener éxito.

jueves, 29 de julio de 2021

A vueltas con lo mismo (yI)

 Prescindiendo de esta resistencia activa, que se manifestó en forma de levantamiento o insurrección frente al pueblo conquistador, el mundo indígena puso en marcha a lo largo de todo el periodo español otros diversos mecanismos de oposición al orden impuesto por los castellanos en suelo americano. No fue una oposición. No fue una oposición encarnizada y directa en la que el enfrentamiento se dirimiese con las armas, sino una actitud individual -y no pocas veces también colectiva- de abandono, de odio al invasor e incluso de deserción del propio grupo o comunidad étnica. Frente a las brutales consecuencias que derivaron del choque con la nueva realidad, en la que -como expresaba el Libro del Chilam Balam- <<mancillada está la vida y muere el corazón de las flores>>, hay abundantísimos testimonios de esa actitud que no dudamos en calificar como resistencia pasiva, que no pocas veces se manifestó en su forma más radical: el abatimiento propio, el suicidio y la muerte. Hay constancia de ello en todas las provincias indianas. Los informantes son a veces los propios aborígenes, y en estos casos las vivencias son muy directas. Pero también aluden al fenómeno los españoles, tanto religiosos como funcionarios y, sobre todo, la mayor parte de los viajeros extranjeros que conocieron en vivo la realidad americana en las décadas que siguieron a la Conquista.

 Ramón María Serrera, La América de los Habsburgo.

Leer un libro de esta categoría -bien documentado y estructurado, resultado de un esfuerzo riguroso de investigación- me produce una profunda tristeza en nuestra coyuntura actual. El porqué supongo que se lo pueden imaginar. El auge reciente del nacionalismo español -en realidad, una puesta al día de las ideas que conformaron y cristalizaron durante el régimen franquista- ha pervertido los términos del debate. En vez de estudiar lo que ocurrió en esa época -y preguntarnos, por ejemplo, por las estrategias utilizadas por la corona hispana para afianzar su dominio-, cualquier estudio deviene arma de combate. Hay que demostrar el error del contrario, cueste lo que cueste, malgastando en ese combate las energías que nos permitirían obtener una clara visión del periodo colonial. Esfuerzos, por otra parte, que en su mayoría resultan hueros, ya que las controversias políticas tienen mucho de guerras religiosas: los creyentes son refractarios a cualquier razonamiento, de manera que las refutaciones sólo sirven para confirmar la fe.

No piense que este magnífico libro de Ramón María Serrera, centrado en la América Hispana de 1492  a 1700, tiene un afán polémico. Su descripción de la conquista del espacio americano y de la consolidación del imperio ultramarino sigue, en líneas generales, lo que otros muchos estudiosos han puesto de manifiesto desde hace, al menos, medio siglo. Forma parte del consenso general y no debería sorprender a nadie. A menos claro que se parta de determinados postulados ideológicos: los de ese nacionalismo renacido, combativo y vocinglero. Según sus tesis, la conquista fue una gloria inigualada que vino seguida de la construcción de un imperio basado en la justicia, sin par en ese aspecto con los que ya habían existido y los que habrían de venir. La substitución de las civilizaciones precolombinas por la occidental, en su versión hispana, habría sido un bien para esa regiones, al remplazar atraso y barbare por cultura y progreso, expresado en ciudades barrocas, universidades, imprenta y religión cristiana.

domingo, 18 de abril de 2021

Arts is politics

Collage de León Ferrari
 

La semana pasada pude acercarme por el Reina Sofía, donde coincidían tres exposiciones muy interesantes. Por desgracia, la que más me llamó la atención, dedicada al argentini León Ferrari, estaba en sus últimos días, así que no podré revisarla de nuevo. No quiere decir que las otras dos, centradas en la figura de la artista sueca Charlotte Johannesson y el arte marroquí de 1950 a 2022,  fueran de menor calidad, sólo que la de Ferrari fue la que más me impresionó. Lástima que, dadas las circunstancias, no se haya sacado catálogo que sirva de referencia y recuerdo

Comenzando por el artista argentino. La bondadosa crueldad lo describe como un creador eminentemente político, cuya acción en ese campo lleva, por necesidad, al escándalo y la censura. Tanto más cuanto que sus tiros van dirigidos hacia la religión, aún pieza central en la vida social de los países latinoamericanos. Cualquier crítica, cualquier asomo de sátira, es tomado allí como un ataque contra la fe, como blasfemia, propiciando reacciones violentas que poco difiere de las de los islamistas radicales. Por ejemplo, entre quienes promovieron una campaña contra una de las exposiciones de Ferrari se hallaba el actual Papa Francisco, quien presume ahora de posiciones progresistas... y es atacado por ello por la carcundia.

miércoles, 17 de febrero de 2021

Tornando tus utopías económicas en desastres sociales (y II)

 Lloyd George decidió entonces doblar la apuesta, haciendo que en la cámara de los comunes se aprobase una ley nueva, esta vez de naturaleza constitucional, por la cual la cámara de los lores no podría, desde entonces, enmendar las leyes financieras -de aquí en adelante jurisdicción exclusiva de los comunes-, y estipulaba que el bloqueo del resto de las leyes sólo podría durar un año. Los lores, como era de esperar, opusieron su veto a este suicidio programado, provocando la convocatoria de nuevas elecciones, donde se repitió la victoria de los liberales. En virtud de la doctrina Salisbury, los lores tendrían que haber renunciado  voluntariamente a su oposición y aceptar que se sancionasen las leyes en litigio, que eran, a la vez, financieras y constitucionales. Sin embargo, dado el calado histórico de la apuesta, una buena parte de los lores estaban dispuestos a revocar ese compromiso de su jefe, que en el fondo no era más que un acuerdo informal. Según los testimonios mejor informado, parece que la amenaza, por parte del rey, de crear quinientos escaños nuevos en la cámara de los lores -resultado de una promesa secreta a Lloyd George antes de las elecciones- jugó un papel decisivo. Sin embargo, es muy complicado predecir que habría sucedido en realidad si los lores no se hubieran amoldado a adoptar, en mayo de 1911, la nueva ley consitucional. En  todo caso, es en ese instante cuando la cámara de los lores perdió todo poder legislativo auténtico. Desde 1911, ha sido la voluntad mayoritaria, plasmada en las urnas y en la cámara de los comunes, la que cuenta con fuerza de ley en el Reino Unido, mientras que los lores sólo tienen un papel consultivo, en gran medida protocolario. La institución política que había gobernado el Reino Unido durante siglos, que había presidido la formación y el destino de su primer imperio colonial e industrial mundial a lo largo de los siglos XVIII y XIX, había cesado de facto de ser un instancia decisiva.

Thomas Piketty, Capital e ideología

En la entrada anterior, había intentado esbozar los presupuestos metodológicos del último libro de Piketty, intento de una historia general de los sistemas impositivos desde el inicio de los tiempos.  Durante todo el análisis, hay que tener en cuenta la tesis principal del libro: economía e ideología no son compartimentos aislados y estancos. Toda organización social tenderá a crear un sistema financiero e impositivo amoldado a sus ideales políticos, en el sentido de contribuir a perpetuarla en el tempo. El objetivo principal será mantenerse intactos una serie de privilegios y jerarquías ya existentes -o recién creados-, sean estos del signo político que san,  La regulación económica devendrá así una criada de la política, nunca al contrario, negando sus pretensiones de ciencia objetiva e independiente -esto lo añado yo-.

Partiendo de esa premisa, Piketty identifica una serie de sistemas político-económicos, que podrían resumirse en tres: las sociedades ternarias, las sociedades de propietarios, propias del siglo XIX, para terminar en los múltiples sistemas mixtos del siglo XX. Mixtos, porque incluso en los países más vocalmente neoliberales -EE.UU y UK- la realidad es de una amalgama público/privada en la que que ninguna de las partes puede sobrevivir sin la otra. De todos ellos, el más longevo ha sido el ternario, que sólo empezó a cuarterarse a finales del siglo XVIII y eso en Europa. De hecho, durante todo el XIX el sistema ternario se perpetúo en forma de la administraciones coloniales que surgían a medida que la potencias europeas se adueñaban del mundo.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Hacia lo desconocido (y II)

What he (Burckhardt) had discovered here, in fact, was the great crossroads of the Nile. The River at this point made its closest approach to the southern end of the Red Sea, and thus the way was opened up to Arabia, India and the Far East. To the west the caravan routes keeping as far as possible within the cover of  the rain belt and south of the Sahara, led on from oasis to oasis, to Lake Chad and Timbuktu. The Nile valley itself provided a highway to Egypt in the North and Ethiopia could be reached by the track that led up through Metemme to Gondar. In a curious but inevitable way al the themes of the river were gathered here. The pilgrims from Central Africa came through Shendy on their way to Mecca. The slaves captures on the Upper Nile were inevitably bound for Shendy market. Here, for the first time, the traveller ascending the Nile came into touch with Ethiopia, and here on his return journey downstream he was once more drawn into the influence of Egypt and the north. Shendy was also known as "The Gates", and it lay in the heart of the ancient "Island of Meroë" - the area bounded by the Athara and the Nile. From Meroë the Egyptian Pharaohs and their Queens had ruled the river almost as far norht  as the delta and it was in this part of the Nile that Cambyses had been finally driven back. On his way into Shendy, Burckhardt had passed through the ruins of the ancient capital of Meroë and although he failed to investigate the place ("I was in the company of a caravan, and had the marvel of Thebes been placed on the road, I should not have been able to examine them"), he had correctly divined that important discoveries would be made on the site.

Allan Moorehead, The Blue Nile (El Nilo azul)

Lo que (Burckhardt) había descubierto aquí, de hecho, era el gran cruce de caminos del Nilo. En ese punto era donde el río se acercaba más al extremo inferio del mar Rojo, de manera que existía una ruta hacia Arabia, India y el Extremo Oriente. Al oeste, las rutas caravaneras, que se mantenían tanto como les era posible en la zona de lluvias y al sur del Sahara, conducían de oasis en oasis hasta el lago Chad y el Tombuktu. El valle del Nilo, en sí, constituía una vía hacia Egipto, al norte, mientras, que se podía llegar a Etiopía por la pista que conducía a Gondar, a través de Meteme. De manera curiosa, pero inevitable, todas las regiones del río confluían aquí. Los peregrinos de África Central cruzaban Shendy en su camino hacia La Meca. Los esclavos capturados en el cauce alto del Nilo eran conducidos inevitablemente al mercado de Shendy. Aquí, por primera vez, el viajero que remontaba el Nilo entraba en contacto con Etiopia y aquí, en su descenso de vuelta, se veía envuelto por la influencia de Egipto y el norte. Shendy era conocido también como "Las Puertas" y se alzaba en la antigua "Isla de Meroe" -el área limitada por el Atara y el Nilo-. Desde Meroe, los faraones egipcios y sus reinas gobernaban el río hasta el delta, al norte, y era en estas regiones del Nilo donde Cambises había sido finalmente repelido. En su ruta hacia Shendy. Burckhardt había cruzado las ruinas de la antigua capital de Meroe y aunque le fue imposible investigarlas («Estaba en compañía de una caravana y aunque todas las maravillas de Tebas se hallasen en el camino, no habría podido examinarlas») intuyó correctamente que allí se harían grandes descubrimientos.

En la entrada anterior, les reseñaba The White Nile (El Nilo blanco), obra de Allan Moorehead que se centraba en el largo y complejo descubrimiento de las fuentes del Nilo en el centro de África, para seguir con el relato de la rebelión del Mahdi en el Sudán.  Sin embargo, el Nilo es un río doble, con dos ramales bien diferenciados que confluyen en la ciudad de Jartúm, la actual capital del Sudán. The White Nile se centraba en uno sólo de ellos, el Nilo Blanco, objeto de viajes de descubrimiento y luego de conquista en la segunda mitad del siglo XIX, pero dejaba de lado el otro, el Nilo Azul, proveniente de la meseta de Etiopia. Así, de una obra titulada The Blue Nile esperaba un tratamiento igual de detallado sobre el descubrimiento y exploración de sus orígenes, además de la intervención de las potencias coloniales en Etiopía. El único país africano, junto con Liberia, que sobrevivió al reparto del continente.

El problema con esta narración es que las fuentes del Nilo eran conocidas en Europa ya desde el siglo XVI, cuando los primeros misioneros portugueses llegaron a la corte de los reyes de Abisinia. No hubo, como tal, un descubrimiento al estilo del siglo XIX, con un esforzado explorador presentando su informe ante alguna sociedad geográfica, sino una serie de contactos esporádicos que se fueron intensificando a partir del siglo XVIII. Además, debido a una serie de circunstancias que sería largo de relatar, no fue objeto de una agresión colonial. La única seria, el intento Italiano de unir Abisinia a sus colonias de Eritrea y Somalia, acabó en la catástrofe de Adua de 1896, cuando un ejército expedicionario italiano fue aniquilado por entero por las tropas del emperador abisinio Menelik II. No hay por tanto un relato continuado, como en el Nilo Blanco, en el que las exploraciones iniciales se convierten en campañas de conquista.

viernes, 28 de septiembre de 2018

Sin dejar rastro (y III)

Louie Kamookak did not set out to solve one of naval history's most enduring mysteries. His early work focused on tracing the family trees of four main groups that made up the Netsilingmiut. As the lines of those family trees became clearer, Kamookak also got a better understanding of contacts that Inuit had with the foreign explorers. Qalunaaq names did not make any more sense to them than Inuit names registered in white men's ears. So Inuit gave the outsiders nicknames . A common one was Aglooka, from the Inuktitut description of the long strides they saw foreigners taking. The problem is that Inuit knew several nineteenth-century visitors by that name, including James Clark Ross and Rozier. That makes it hard for someone accustomed to the conventions of European history to untangle the various strands of it in Inuit oral history. But if an Inuk tells a story of an encounter with Aglooka from an old relative, and a listener like Kamookak knews the source's family group, he can figure out where they normally lived and hunted. That gave the Inuk historian a distinct edge over experts from the south trying to figure out the Franklin mystery. Travelling across Netsilingmiut territory, he listened and learned, deciphering elders' stories to figure out which groups of qaluunaq various Inuit family groups likely met, and when. In time Kamookak found that one of the most obvious mariners in the elders ' stories was Franklin loyal friend John Ross. Those accounts came from the years when the Ross expedition was trapped on the Boothia peninsula, and Netsilingmiut helped the sailors survive, sealing their place in local legend.

Paul Watson, Ice Ghosts

Louie Kamookak no se propuso desde un principio resolver un misterio naval (el de la expedición Franklin) de los más persistente de la historia. Su trabajo inicial se centraba en trazar los árboles genealógicos de los cuatro grupos principales que componían la tribu de los Netsilingmiut. A medida que los diferentes linajes se iban aclarando, Kamookak comenzó a tener una mejor comprensión de los contactos que los Inuit habían tenido con los exploradores extranjeros. Los nombres de los Qaluunak eran tan incompresibles para ellos como podían serlo los nombres Inuit para los oídos de los hombres blancos. Por ello, los Inuit se inventaron apodos. Uno comín era Aglook, proveniente de la descripción de las largas zancadas que los Inuktituk veían dar a los extranjeros. El problema es que los Inuit ser referían a varios visitantes decimonónicos con ese nombre, incluyendo a James Clark Ross y Rozier. Esto tornaba difícil, para quien está aconstumbrado a las convenciones de la historiografía europea, el desenredar los diferentes cabos que componen la tradición oral de los Inuit. Pero si un Inuk narra una historia de un encuentro de un pariente con Aglooka y un oyente, como Kamookak, conoce el árbol familiar de ese Inuk, puede adivinar donde vivían y cazaban. Esto confería una clara ventaja al historiador Inuk, comparado con los expertos del sur que intentaban aclarar el misterio de Franklin. En sus viajes a lo largo del territorio Netsilingmiut, Kamookak escuchó y aprendió, descifrando las historias de los ancianos para así esclarecer con qué grupos de Qaliinaq podían haberse encontrado los distintos grupos familiares Inuit. Con el tiempo, Kamookak averiguó que uno uno de los marinos más frecuentes en las historias de los ancianos era John Ross, el fiel amigo de Franklin. Esas narraciones provenían de los años que la expedición de Ross permaneció atrapada en la península de Bothia y los Netsilingmiut ayudaron a los marinos a sobrevivir, quedando marcado en sus leyendas.

Este es el último libro sobre la desaparición de la expedición Franklin que voy a reseñarles. Visto lo tenues y contradictorias que son las pruebas e indicios que nos han llegado, no creo que se pueda concluir nada definitivo sobre el destino de los expedicionarios. Al menos hasta que terminen las excavaciones submarinas en los pecios del Erebus y el Terror, los dos barcos de la expedición recientemente encontrados en 2014 y 2016, respectivamente. Esta tarea va a llevar años, cuando no decenios, y temo que las elevadas esperanzas puestas en ellas se vean defraudadas, al suscitar más preguntas que respuestas, cuando no misterios insolubles.

De hecho, si compre este libro es porque narraba, precisamente, el hallazgo de estos pecios, relato casi ausente en los dos libros anteriores, tanto en el de Woodman como en el de Potter. Aún así, los comentarios que leí en la tienda de internet donde lo adquirí eran desalentadores. Según ellos, esta obra no añadía nada a lo expuesto en las obras clásicas sobre el tema. Incluso se le reprochaba el perderse en meandros y digresiones que poco interesaban al tema principal, al tiempo que se olvidaban hechos fundamentales en el desarrollo de las investigaciones.

Éste último defecto era bien cierto, ya que, por ejemplo, se pasaba de puntillas tanto sobre la tarea de recopilación de los testimonios Inuit que realizó Rae en 1870, como sobre las penalidades de varias de las expediciones de rescate, en concreto la de McClure. Por el contrario, se dedicaba una atención desmesurada al circo, con mediums y videntes incluidos, farsantes y personas de buena fe. que se montó alrededor de la esposa del explorador; o las supuestas hazañas, ya en nuestro siglo, de uno de esos millonarios/aventureros que tanto abundan en el mundo anglosajón, pero que en esta ocasión, aparte de destruir pecios, poca relevancia tenían.

Sin embargo, cualquier libro de historia, aunque divague y se pierda por vericuetos, puede ser una fuente inestimable de información, siempre que abunde en datos bien investigados. Tal es el caso del libro de Watson, que ilumina multitud de aspectos secundarios de las numerosas búsquedas en pos de la exposición perdida. Algunas de ellas, cierto, total y completamente irrelevantes; otras, sin embargo, de gran pertinencia. Como el papel fundamental que tuvieron y tienen los testimonios Inuit en la reconstrucción y verificación de cualquier teoría sobre la desaparición de la expedición

sábado, 17 de marzo de 2018

De ida y vuelta

Fernando Zobel

Viendo la exposición El principio Asia, que acaba de abrirse en la fundación Juan March, no dejaba de pensar en el último concepto que acaba de ponerse de moda: la apropiación cultural. Según sus proponentes, el uso de conceptos e ideas de otras culturas sería similar a un robo intelectual, de manera que denunciar esos prestamos sería un imperativo moral, así como luchar contra ellos. En mi opinión, este concepto obedece a la idea de culturas como entes monolíticos e incomunicables, encerradas en sí mismas y condenadas a ser como siempre fueron, sin posibilidad  alguna de cambio. Ya sea por su dinámica interna o por influencia externa.

Sé que estoy exagerando. Sé que, como muchas ideas recientes, el concepto de apropiación surge del afán por combatir la  pesada herencia colonial. En ese tiempo, demasiadas veces, la penetración  intelectual de occidente venía dada por el poder militar, mientras el saqueo económico de las posesiones ultramarinas se acompañaba por un robo de bienes culturales, tanto materiales como inmateriales. Eso es así y es innegable, tanto en sus formas más extremas como en las más laxas de ignorancia mutua, desprecio a hacia el otro y propagación de estereotipos. Quien no lo acepte, bien es un necio o bien tiene intereses ocultos. Sin embargo, el otro extremo, el rechazo completo y sin excepciones, es también equivocado, al suponer que todo intercambio cultural entre Occidente y Oriente ha sido forzado o es proveniente de expolio. 

Se olvida nuestra tendencia a ser curiosos y a copiar las novedades de los vecinos, tanto más atractivas cuanto más distintas sean a nuestra experiencia cotidiana. Se deja a un lado, por otra parte que esa característica humana ha sido una de los motores de la historia, causante de profundos cambios y no menos inesperados mestizajes, propagados de un extremo a otro de Eurasia por la vías comerciales. Quizás, desde un lado y otro, se tiene miedo precisamente a éso, a la mezcla, identificada equivocadamente con confusión y contaminación, tan repelente por ello para puritanos e idealistas. Se hace de menos, mezclándolos con los muchos racistas y supremacistas reales, a tantos sinceros admiradores del otro, sin cuya labor y obra la mayoría nunca hubiésemos llegado a saber de esas otras culturas, mucho menos a admirarlas. Fueran cuales fueran los errores e inexactitudes existentes en sus informes y relatos.

Se podría llegar por último a condenar sin paliativos a una muestra como la de la March, crónica de como los artistas españoles de de 1950 para acá, estuvieron y están fascinados por Oriente, inspirándose en su arte y adoptando/adaptando sus modos. Manera que, si nos guiamos por estos nuevos conceptos, sólo puede calificarse de apropiación y por tanto no merece otro juicio que no sea condenatorio. Cuando en realidad es otro ejemplo más de las muchas fertilizaciones mutuas que han tenido lugar en la historia

sábado, 10 de junio de 2017

La red y la expansión (X)

Während der Kolonialzeit haben öffentliche wie private Investoren ihr Geld vor allem im Exportsektor im weiteren Sinn angelegt. Das Ergebnis war eine einseitig auf Ausserhandel orientierte Wirschaftsentwicklung. Es wurde zwar die Produktion ermutigt, aber aus europäischer Perspektive, denn Investoren und Administratoren wussten viel von europäischer Nachfrage, aber wenig von Afrikanischen Bedürfnissen und Gewinnmöglichkeiten. Kurzum, es ging um Maximierung der Produktivität der europäischen Wirtschaft, häufig nicht einmal um Maximierung  der Profite im Afrika. Es wurden manchmal ökonomischen unsinnige Investitionen vorgenommen, wie in die Baumwollproduktion im Ubangi-Schari, die unter prohibitiven Transportkosten litt und Jahrzehnte brauchte bis sie rentabel wurde. Auch wo öffentliche Hände in Infrastruktur investierten, geschah dies nicht primär zur Entwicklung lokaler Produktivität um ihrer selbst willen, sondern welthandelsorientert. Auf diese Weise kam Afrika zu einem so eigentümlichen Verkehrsnetz, dass bisweilen Telegramme in eine Nachbarkolonie über Europa laufen wurden.

Wolfgang Reinhard, Die Unterwerfung der Welt

Durante el colonialismo los inversores, tanto públicos como privados, ponían su dinero ante todo en el sector de exportación, en sentido amplio. El resultado fue un desarrollo económico orientado exclusivamente hacia el comercio exterior. La producción se organizaba más bien desde una perspectiva europea, puesto que los inversores conocían bien la demanda de Europa, pero poco las necesidades africanas y las posibilidades de éxitos. En pocos palabras, se trataba de alcanzar un máximo de productividad de la economía Europea, casi en ninguna ocasión de los beneficios en África. A veces, se realizaron inversiones sin sentido económico, como la producción de algodón en Unbangi-Schari, que padecía de unos costes de transporte prohibitivos y sólo llegó a ser rentable pasados decenios. Asímismo, donde los poderes públicos invertían en infraestructura, no tenían como objetivo primario el desarrollo de la productividad local, sino que se orientaban al comercio exterior. De ese modo se construyó en África una red de comunicaciones tan peculiar, que los telegramas entre colonias vecinas tenían que pasar por Europa.

Les había hablado en entradas anteriores que la expansión europea puede dividirse en dos fases, situadas a ambos lados de la fecha de 1750. En la primera, la influencia de Europa es predominantemente comercial, excepto en América, de manera que las civilizaciones autóctonas de África y Asia pudieron seguir sus trayectorias propias, sin preocuparse demasiado por los nuevos entrometidos de piel blanca. En la segunda etapa, sin embargo, la intromisión es eminentemente política, manifestándose bien en forma de conquista y dominio, como en la India, o en modificación de las estructuras políticas nativas cuando así convenía, como en China. 

Les había indicado también como durante el siglo XIX el resto de sociedades del mundo tuvieron que adoptar una postura frente a las ideas europeas, fuera ésta de rechazo, asimilación o aceptación. De hecho, todas ellas, incluso desde fechas muy tempranas al principio de ese siglo, estaban ya en proceso de cambio acelerado, de manera que el mundo actual podría ser muy distinto si no hubieran interferido las potencias europeas en su desarollo. La gran mayoría de estas refundaciones culturales y políticas autóctonas fueron abortadas, salvo la excepción japonesa, bien porque esos países terminaron siendo colonias, bien porque la acción europea les mantenía en constante estado de inestabilidad.

Hacia 1900, en consecuencia, el mundo era Europeo y puede decirse que no quedaba ya sociedad alguna cuyo destino no dependiese de los acontecimientos locales en las potencias coloniales. Esta repercusión podía ser directa, debido al gobierno directo europeo, como en la mayor parte de África, o indirecta, como en China y Japón, ya que todas las redes comerciales se habían fundido en una sola. La producción de los lugares más remotos estaba dictada, por tanto, por lo que se decidiera en las bolsas de Nueva York, Paris, Londres o Berlín, aun incluso cuando ninguno de los participantes tuviera consciencia de los lazos que les ataban.

La cuestión, no obstante, es otra, cuya respuesta sigue provocando debates airados en nuestro mundo ya postcolonial. Se trata simplemente de sí el imperialismo, en sus diferentes versiones, fue beneficioso para los países  afectados.


sábado, 3 de junio de 2017

La red y la expansión (IX)

Die von ihnen oder auf ihr Drängen erlassenen Gesetze zeigen, dass sie so etwas wie Calvins Hierokratie in Genf im Sinn hatten. Auf Mord, besonder Kindstötung stand Todesstrafe, ebenso auf Götzendienst. Polygamie wurde mit rückwirkender Kraft verboten, Kuppelei, vor allem die gastfreundliche Preisgabe der eigenen Frau, und Unzucht mit Zwangsarbeit und oder Geldstrafe geahndet. Nicht nur das Arbeiten, sondern sogar das Spaziergehen am Sabbat war bei Strafe verboten. Verleumdung der Missionare oder auch nicht Anzeigen einer solchen hatten Zwangsarbeit oder Strafe nach Belieben der Missionare zur Folge, ebenso die Übernahme fremder Lehren, die Kenntnis oder Verheimlichung fremder Schriften. Auf Tätowierung, auf laszive Vergnügungen wie den ursprünglichen so belieben Tänzen, aber auch schon auf Blumen im Haar beim Gottesdienst stand Zwangsarbeit, auf Landstreicherei Zwangsarbeit und/oder Prügel. Die Taufe war zur Voraussetzung für Häuptlings- oder Richterämter geworden. Dabei wurden Denunzianten automatisch für höhere Ränge in Staat und Kirche wählbar.

Wolfgang Reinhard, Der Unterwerfung der Welt (La conquista del mundo)

Las leyes promovidas por ellos o por su presión muestran que tenían en mente una teocrácia como la de Calvino en Ginebra. El asesinato, especialmente el infanticidio era castigado con la muerte, así como la idolatría. La poligamia se prohibió con efectos retroactivos. La prostitución, incluyendo en ella la cesión de la propia esposa como muestra de hospitalidad, y la fornicación, con trabajos forzados o multas. El trabajar durante el Sabbat, incluyendo salir a dar un paseo, estaba prohibido con penas. Burlase de los misioneros o no mostrarles respeto podía ser castigado con trabajos forzados o castigos, a preferencia del misionero, incluyendo en eso la adopción de doctrinas ajenas, o el  conocimiento y la ocultación de libros extranjeros. Los tatuajes, los placeres lascivos incluyendo los bailes , incluso el portar flores en el pelo durante la misa, eran penados con trabajos forzados, el vagabundeo con trabajos forzados o flagelación. El bautismo era un requisito para ser cabecilla o juez. Por eso, los denunciantes eran elegibles para los más altos puestos en el estado o la iglesia.

Este conjunto de medidas radicales religiosas no corresponde a uno de los múltiples brotes de protestantismo integrista del siglo XVI, ni a su correspondiente reacción católica, no menos radical. Tampoco, más cercano en el tiempo, a las múltiples intentos recientes por reconstruir el Islám ideal de tiempos de los primeros califas. Se trata, sorprendentemente, de la legislación que los reyes de Tahití hicieron obligatoria para toda la isla en 1825, siguiendo las instrucciones de los misioneros protestantes llegados en 1797.

Sí, han leído bien: Tahití, 1825, 1797. Para todo Europeo, desde que los capitanes Bouganville y Cook desembarcarán allí en la segunda mitad del siglo XVIII, esa tierra era el epítome del paraíso terrenal. Un lugar en donde sus gentes vivían casi sin tener que trabajar, libres de la opresión social y de los tabúes sexuales. Especialmente de estos últimos, en claro contraste con el puritanismo y la represión habitual de la Europa cristiana. Ese concepto del indígena inocente, para el cual el pecado es un concepto inexistente, ha tenido una vida larga y continuada, sin verse contradicha incluso en nuestros días. Se convirtió incluso en acicate que llevó a muchos Europeos, como Gaugin, a trasladarse a esas tierras remotas huyendo del ambiente asfixiante de una Europa que se creía mejor, en los aspectos morales, que el resto de la humanidad.

martes, 2 de mayo de 2017

La red y la expansión (VIII)

Doch unter Ranavalona I, der Witwe und Nachfolgerin des Königs, setzte ein Terrorregime mit Christenverfolgung und weitgehender Schließung des Landes ein. Es wurden aber keineswegs alle Neuerungen rückgängig gemacht. An de Küste blieb Handelstationen, und ein Franzose, der Schmied Jean Laborde, konnte als technisches Faktotum der Monarchin östlich der Hauptstadt Tanararive mit 1000 Arbeitern Werkstätten zur Herstellung jener Güter errichten, die nicht länger aus Europa bezogen werden sollten. Nach dem Tod der Königin begann in einer Phase überstürzter Verwestlichung unter ihrer Sohn die Rivalität englischer und französischer Vertreter am Hof. Laborde war französischer Konsul geworden. Doch von 1864 bis 1895 regierte der kluge Minister Rainilairivony das Land, kraft Ehe mit der neuer Königin und danach mit ihren beiden Nachfolgerinnen. Da Frankreich die einst von Ludwig XIV, ausgesprochene Annexion Madagaskar nie widerrufen habe, entschied sich der Premier im Einvernehmen mit der Königin für die Partei Englands. 1869 wurden er und die Königin evangelische Christen. Die Elite schloss sich an, Katholische Missionare, die inzwischen ebenfalls eingetroffen haben, wurden zunächst verfolgt und konnten Bekehrungen ohnehin nur bei Randgruppen erzielen. So wurden sie zu Verfechtern einer französischen Intervention, die nach Eröffnung der Suezkanals strategisch interessant geworden war, aber nach dem deutsch-französischen Krieg zunächst nicht im Frage kam. 1878 starb Laborde, der stets zu vermitteln versucht hatte. Ein ernsthafter Grunde für eine westlicher Einmischung lag aber nicht vor, so dass man durchaus erwarten konnte, das die Merina der Weg der Verwestlichung aus eigener Kraft weiter gehen würden. Denn sie und andere Afrikaner haben so geschickt und innovationsfreudig auf die neuen Verhältnisse reagiert, dass keineswegs zu erwarten war, dass der wachsende wirtschaftliche und kulturelle Einfluss Europas binnen weniger Jahre auch zur politischen Besitzergreifung des Kontinents führen würde.

Wolfgang Reinhard, La dominación del mundo 

Pero bajo Ranavalona, viuda y sucesora del rey, se estableció un régimen de terror con persecuciones de cristianos y cierre del país. Sin embargo, no se eliminaron en todo caso los avances anteriores. En la costa permanecían las factorías comerciales y un francés, el herrero Jean Laborde, consiguió crear, como consejero técnico del monarca, una factoría de 1000 trabajadores al este de la capital Tanararive, para fabricar todos aquellos artículos que ya no se podían obtener de Europa. Tras la muerte de la reina, durante una fase de acelerada occidentalización bajo el gobierno de su hijó, dio comienzo la rivalidad entre los representantes ingleses y franceses ante la corte. Laborde fue nombrado cónsul de Francia. Sin embargo, entre 1864 y 1895 gobernó el país un ministro capaz, Rainilairivony, gracias a la boda con la nueva reina y luego con sus dos sucesoras. Puesto que Francia no había renunciado a la declaración de anexión de Madagascar, realizada por Luis XIV, el primer ministros se decantó, en connivencia con la reina, por el partido inglés. En 1869 ambos se convirtieron al cristianismo evangélico,. La élite se les unió y los misioneros católicos, que entre tanto se habían introducido en el país, fueron primero perseguidos y luego sólo pudieron convertir grupos marginales. Así se conjuró el peligro de una intervención francesa, que se había tornado de interés estratégico tras la apertura del canal de Suez, pero que no pudo materializarse debido a la guerra francoprusiana. En 1878 murió Laborde que siempre había intentado mediar. No existían serias razones para una intervención occidental, de manera que se podía esperar, que la dinastía Merina encontrase un camino propio hacia la occidentalización. Porque ellos y otros africanos habían respondido de una manera tan astuta y favorable a las novedades, que nada hacía sospechar que en pocos años una conquista Europea del continente siguiese a la creciente influencia económica y cultural.

Cuando se relata la expansión colonial europea del siglo XIX, se suele citar el caso de Japón como excepción en un panorama donde los diferentes gobiernos nativos fueron derrotados, humillados y derribados por las fuerzas del colonialismo. Sólo los japoneses fueron capaces de sustraerse a esa tónica, para encontrar su propio camino a la modernidad. Tan acertado que en pocas décadas no sólo habían conseguido unirse al concierto de las naciones, como única potencia no occidental a la que se respetaba, sino incluso lanzar su propio imperialismo y derrotar a otros poderes hegemónicos, como Rusia en 1905.

Sin embargo, esto es un espejismo. Nuestra visión de la evolución de las sociedades extraeuropeas está distorsionada por el echo de que fue cortada en seco por las intervenciones militares europeas. Si se examina con cuidado la historia de los diferentes estados asiáticos, es fácil comprobar que antes de que los ejércitos coloniales se hicieran con el poder o simplemente trastocaran irremediablemente esos países, las sociedades nativas habían comenzado a responder a la presión económica y cultural occidental. Unas respuestas que no se limitaban, como se podía creer equivocadamente, al cierre de fronteras, la prohibición de ideas foráneas o la persecución de occidentales. En muchos casos, se produjeron auténticas revoluciones radicales que pusieron a esas sociedades en el camino de la modernidad, sólo detenidas por la conversión de esas tierras en colonias y protectorados.

Como prueba basta el caso de Siam en Asia, el otro país asiático que consiguió mantener su independencia enfrentando entre sí a los poderes coloniales vecinos, Inglaterra y Francia. Sin embargo, es mucho más interesante el caso Africano. No sólo porque la conquista europea fue allí mucho más tardía, dejando mayor espacio a un desarrollo independiente, sino porque viene a derribar bastante de los argumentos que justificaron esa conquista. Los mismos que aún hoy sirven para sostener el racismo resurgente.

viernes, 21 de abril de 2017

La red y la expansión (VII)

Nach einer Simulationsrechnung hätte um 1850 die Bevölkerung Afrikas südlich der Sahara 100 betrachten können, wegen der Verluste durch der Sklavenhandel seien es aber nur 50 Millionen gewesen, Außerdem sei damit Afrikas Anteil an der Bevölkerung des Atlantisches Raum von 30 Prozent um 1600 auf 10 um 1900 gefallen. Doch selbst wenn diese Ergebnisse zutreffen - was haben sie zu bedeuten? Hatte Afrika darunter zu leiden, dass seine Produktivität in Gestalt des jungen Männer im besten Alter nach Amerika transferiert wurde? Hat der Bevölkerungsverlust die binnenafrikanische Nachfrage unter eine Marge schrumpfen lassen, die für wirtschaftliches Wachstum unabdingbar gewesen wäre? Oder wurde Afrika, ein landwirtschaftliches benachteiligten Kontinent, durch der Sklavenhandel vom Bevölkerungsüberschuss entlastet, den es nicht mehr ernähren konnte? Immerhin gibt es Indizien dafür, dass selbst schlecht versorgte Sklaven in Amerika immer noch bessert ernährt waren als Afrikaner zuhause. Entspricht die afrikanische Zwangsmigration der freiwilligen europäischen Massenauswanderung des 19./20. Jahrhunderts, durch die vermieden wurde, dass Bevölkerungswachstum das wirtschaftliche Wachstum aufzehrte? Fest steht, dass zumindest einige Hauptsklavenhandelsgebiete wie Nigeria und Ghana am weitesten entwickelten Ländern des Kontinents und zu Vorreitern der Dekolonisation wurden.

Wolfgang Reinhard, Der Unterwerfung der Welt

Según una simulación la población de África al sur del Sahara podría haber alcanzado los 100 millones en 1850, pero debido a las pérdidas causadas por el tráfico de esclavo sólo era de 50. Además el peso de África en la población del área Atlántica cayó del 30 al 10 por ciento entre  1600 y 1900. Pero aunque hay que aceptar estos resultados, ¿qué significan en realidad? ¿Fue transferida la productividad Africana hacia América, en forma de hombres jóvenes en su mejor edad? ¿Redujo la pérdida de población la demanda interna africana hasta un nivel que hizo imposible su crecimiento económico? ¿O fue África, un continente eminentemente agrícola, liberado por el tráfico de esclavos de su exceso de población, al que ya no podía alimentar?  En este sentido existen indicios de que los esclavos llevados con tanta dificultad a América estaban mejor alimentados que los Africanos que se quedaron en ella. ¿Se corresponde la deportación de africanos con la migración voluntaria masiva de europeos en los siglos XIX y XX, que evito que el crecimiento demográfico agotase el crecimiento económico? Es seguro que al menos algunas zonas de esclavos, como Nigeria y Ghana llegaron a ser de los países más desarrollados del continente y precursores de la descolonización.

Ya les había comentado, en entradas anteriores de esta serie, las profundas diferencias entre la primera ola de expansión Europa, según se las contemple en el entorno asiático o en el atlántico. En Oriente, los Europeos se limitaron a controlar las vías de comunicación marítimas, construyendo una red dispersa de bases comerciales que muy raramente tenían proyección en el interior. Para los imperios y reinos de Asia, los europeos no eran más que una curiosidad, a los que se podía cerrar las puertas y expulsar cuando se quisiera, tolerados sólo en calidad de comerciantes y portadores de curiosidades científicas y técnicas. De hecho, la presencia de estas redes comerciales marítimas globales sirvió para crear un boom de las industrias asiáticas, como los tejidos de algodón en la India o la porcelana en China, de manera que, al parecer de algunos, la revolución industrial bien pudo haberse desencadenado allí, en vez de Inglaterra. O al menos las mismas condiciones estaban presentes en ambas partes.

La escena cambia cuando nos movemos a la cuenca Atlántica. Allí los Europeos, no sólo castellanos y portugueses, sino también franceses, holandeses e ingleses, se hicieron con inmensos espacios, desplazando y destruyendo a los pobladores originales. El choque fue tan brutal que las poblaciones autóctonas fueron diezmadas, de manera que apenas un siglo tras el descubrimiento, las epidemias, las guerras y los trabajos forzados pueden haberla reducido a un diez por ciento de su cifra original. Además, se produjo una auténtica europeización del medio ambiente americana, de manera que los cultivos y animales europeos pasaron a ser parte integral de ese otro ecosistema , mientras que los productos americanos deberían esperar al siglo XVIII para cobrar importancia en Europa.

Tan radical y profunda, tan catastrófica, fue la conquista y colonización de América, que sus consecuencias saltaron al otro lado del Atlántico, a África. La necesidad de mano de obra, acuciada por la desaparición de los habitantes autóctonos, llevó a la constitución del comercio de esclavos transatlántico, una de las mayores vergüenzas de la expansión europea, tildado en ocasiones de auténtico genocidio.

viernes, 14 de abril de 2017

Lo que no pudo ser

Ramses Younan, Figura
La estrella del MNCARS, ahora mismo, es la exposición dedicada al Guernica, que desgraciadamente va a convertir este museo en intransitable hasta septiembre. Sin embargo, y a pesar de las dificultades de acceso, no hay que perderse otras dos exposiciones únicas que cerrarán sus puertas a finales de mayo. La retrospectiva Bruce Conner, con casi toda su obra fílmica en proyección continua, y la desconcertante Arte et Liberté: ruptura, guerra y surrealismo en Egipto (1938-1948).

Desconcertante porque nadie se esperaría una surgencia del espiritu surrealista en plena segunda guerra mundial, en una ambiente extraeuropeo colonial y dentro de una sociedad islámica. Pero ya saben que el Reina Sofía, al contrario que otras instituciones apoltronadas en su propia importancia, parece empeñado en explorar las zonas más apartadas, menos transitadas y peor conocidas del arte de vanguardia del siglo XX. Tarea más que loable, no me cansaré en repetirlo, que para los que no pasamos de aficionados curiosos ya nos ha deparado grandes sorpresas y no menores enamoramientos estéticos.

jueves, 6 de abril de 2017

La red y la expansión (VI)

Das ökonomische Beutezyklus entspricht politisch eine Gewaltzyklus. Der Herrschaftsanspruch der Conquista musste sich in der ersten Jahrzehnten erst einmal durchgesetzt werden, oft genug mit brutaler Gewalt, wo sich die lokalem Eliten nicht zur Unterwerfung bequemten. Immer wieder kann es auch zu gewaltsamen Widerstand der Indigenas, die freilich nie eine gemeinsame Front gegen ihren neuen Herren gebildet haben. Dann wäre es wahrscheinlich um deren Herrschaft geschehen gewesen. Denn die Bedingung der Möglichkeit ihrer Durchsetzung war die lokal begründete Identität der Indigenas, denen die alten Imperien nicht mehr bedeuten hatten als das neue. Solange die lokalen Eliten ihre Interessen gewahrt sahen, fügten sie nicht hier so gut ein wie dort. Allenfalls die neuartige Forderung nach einen Wechsel der Religion wirkte störend. Denn auch das Christentum, wurde in jenen Jahren gewaltsam ausgebreitet, nicht durch ausdrücklichen Glaubenszwang, denn der war theologisch unzulässig, sonder durch planmäßige Vernichtung der bisherigen Religionen, durch Zerstörung ihrer Kultstätten und Kultgegenstände und durch Unterdrückung ihres Kultus.

Wolfgang Reinhard, der Unterwerfung der Welt

Al ciclo de saqueo económico se correspondía un ciclo de violencia. Las aspiraciones de dominio de la cosnquista debieron llevarse a cabo de una vez en sus primeros decenios, frecuentemente con  violencia brutal allí donde las elites locales no se acomodaban a la sumisión. Una y otra vez contra la violenta resistencia de los indígenes, que nunca consiguieron formar un frente común contra sus nievos amos. En ese caso probablemente ellos habrían conseguido ser los dominadores, ya que la condición que posibilito que la conquista se llevase a cabo, fue la identidad local de los indígenas, para la que los nuevos y los viejos imperios valían lo mismo. En tanto que las elites locales vieran asegurados sus intereses, se integraban igualmente en uno como en el otro. En todo caso, la nueva exigencia de un cambio de religión tuvo repercusiones indeseadas. Porque la Cristiandad también se extendió en ese tiempo de forma violenta, no mediante conversiones forzosas, dudosas desde un punto de vista teológica, sino a través de la aniquilación planificada de las antiguas religiones, mediante la destrucción de los lugares y objetos de culto, así como la represión de ese culto.

Siguiendo con la comparación entre el Imperio Español y los otros imperios europeos, una excepcionalidad del primero es que se las arregló para conseguir cambios irreversibles. Tras la descolonización de los años 60 del siglo XX, los imperios europeos decimonónicos e incluso algunos contemporáneos del español, como el portugués, desaparecieron sin dejar huella en las tierras que ocuparon. Ni la lengua ni la religión de los colonizadores pasaron a ser la de los sometidos, en claro contraste al caso hispano, que creo multitud de sociedades hijas por todas las Américas. 

A esto se podría oponer el caso de Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, el Canadá o los mismos Estados Unidos. Sin embargo, la victoria de occidente en esas tierras se ha debido simplemente a la desaparición de la población nativa, substituida por contingentes de emigrantes europeos. En el resto de las colonias occidentales. tanto en África como en Asia, el proceso ha sido el contrario y a la ocupación europea ha sucedido un claro movimiento de "revival", en el que los trasgos culturales anteriores a la colonización han sido recuperados y potenciados. Bien de forma radical, como en el mundo Islámico, o de manera más atenuada, como en la China o en la India.

¿Cuál es la razón de esta divergencia?

jueves, 30 de marzo de 2017

La red y la expansión (V)

Von 1520 bis 1600 lassen sich mindestens 17 größere Epidemien in der Neuen Welt identifizieren. 1518 tötete die erste Pockenepidemie eine großen Teil der Einwohner von Española soweit sie nicht bereit an einer 1493 mitgebrachten Grippe gestorben waren. Anschließend dezimierte sie 1520 die aztekischen Verteidiger von Tenochtitlán und suchte Südamerika und das südliche Nordamerika heim, noch bevor sich die Europäer dort hatten blocken lassen. Der Inka Huayna Capac soll 1525 daran gestorben sein. Im Peru ist die gedrängt siedelnde  Küstenbevölkerung fast völlig verschwunden und durch Weiße und Afrikaner ersetzt worden, während die verstreuter lebenden Hochlandindianer sich relative besser gehalten haben.- ansteckungsträchtige  Kontakte waren hier seltener
Auch die Bevölkerungsverluste im Bereich der Pueblokuktur der nordamerikanischen Südwestern und der Mississippikultur der Südostens sollen so hoch gewesen sein, dass die Ordnung der  Letzteren sich auflöste und durch neue Verbände von Überlebenden ersetzt wurde. De Soto traf um 1540 im heutigen Südkarolina verlassen und überwucherte Städte an. An der nördlichen Atlantikküste trat die erste Epidemie 1616 bis 1618 auf; einige Stämme wie die Massachusett oder Wampanoaq verloren damals kurzfristig 90 Prozent ihrer Angehörigen. Im Gebiet der Großen Seen begann es 1633; 1639/49 reduzierte eine Pockenepidemie die 21.000 Huronen an die Hälfte.

Wofgang Reinhard, Der Unterwerfung der Welt (la apropiación del mundo)

De 1500 a 1700 se pueden identificar como mínimo 17 grandes epidemias en el nuevo mundo. En 1518 una epidemia de viruela acabó con gran parte de los habitantes de La Hispaniola, de aquéllos que no habían muerto en la epidemia de Gripe de 1493. Posteriormente, en 1520, diezmó a los defensores aztecas de Tenochtitlán y se hizo fuerte en Sudamérica y el sur de Norteamérica, antes incluso de que los Europeos hiciesen sentir su presencia allí. El inca Huayna Capac debió morir de ella en 1525. En Perú, la zona densamente poblada de la costa quedó casi completamente deshabitada y tuvo que ser repoblada por blancos y africanos, mientras las poblaciones dispersas indígenas del Altiplano lo soportaron mejor - lo contactos que llevaran al contrario eran allí más raros.
Las perdidas de población en el ámbito de la cultura Pueblo del suroeste  norteamericano y de la cultura del Mississippi del sudeste deben haber sido también tan altas, que el orden social de los supervivientes se vino abajo y tuvo que ser substituido por nuevas formas sociales. En la costa atlántica del noreste se produjo la primera epidemia de 1616 a 1618, algunas tribus como los Massachusett o los Wampanoaq perdieron a corto plazo un 90 por ciento de sus miembros. En la cuenca de los grandes lagos comenzó en 1633, una epidemia de viruela de 1643 a 1649  redujo a la mitad a los 21.000 hurones.

En entradas anteriores, les comentaba las grandes dificultades de la expansión marítima europea en los mares de Asia y sus parcos resultados, medidos en territorios conquistados. a principios del XVII la presencia de portugueses, españoles, holandeses, ingleses y franceses se reducía a unos pocos enclaves e incluso se podía decir que se había reducido con respecto a su máximo a finales del XVI. Japoneses y Chinos habían conseguido cerrar sus fronteras y expulsar a estos molestos recién llegados, tolerándolos sólo allí donde les podían hacer falta y en los términos dictados por esos grandes imperios. En el resto, la presencia Europea sólo se había mantenido pujante por el desinterés marítimo de los grandes imperios asiáticos, demasiado ocupados por las campañas y guerras terrestres. De hecho, el único logro de esta primera expansión europea fue precisamente la construcción de una red de comunicación marítima mundial controlada por Occidente, pero para que este factor pesará de forma decisiva en la balanza habría que esperar al siglo XVIII y la supremacía bélica de los ejércitos europeos.

Esa supremacía no existía en el siglo XVI, de forma que las aventuras militares europeas en África y Asia solían terminar en desastres sin paliativos o tensos puntos muertos sin posibilidad de expansión. Añádase que la propia Europa se encontraba bajo asedio en el siglo XVI, amenzada por una expansión otomana que había alcanzado las puertas de Viena y había convertido el Mediterráneo, de nuevo, en un lago musulmán. Por eso, resultan tan llamativas e inesperadas las conquistas españolas en América, que sólo cabe calificar de cataclísmicas y que parecen desafiar toda explicación. Por ofrecer algunos datos comparativos, entre 1520 y 1540,  en el espacio de una generación, los conquistadores españoles se hacen con los imperios azteca e inca; mientras que hacia 1580, en el espacio de la vida de un hombre, han completado la conquista del espacio americano.

sábado, 18 de marzo de 2017

La red y la expansión (IV)

Dennoch stellt sich spätesten hier die Frage nach den Gründen für die notorische Überlegenheit der zahlenmäßig noch lange weit unterlegenen europäischen Truppen über die einheimischen. Ausschlaggebend war letztlich nicht die technische  Vorsprung, sondern die Kontrolle und Versorgung der Truppe. Bis ca. 1770 verfügten die Europäer zwar  über weit bessere Kanone und Gewehre, die einheimischen Fürsten hatten damals überhaupt keine richtige Feldartillerie. Bei Plassey und danach bai Buxar spielte das eine große Rolle. Aber mit Hilfe der Franzosen und anderen Europäern sowie von Deserteuren holten die Inden rasch auf, obwohl die E.I.C das artilleristische Knowhow geheim zu halten versucht hatte. 1786 waren in Mysore produzierten Musketen den britischen ebenbürtig, und die Engländer übernahmen ihrerseits sogar die dort entwickelten Raketen. Die europäischen Angehörigen der Companietruppen stellten zunächst eher eine negative Auslese dar. Die Mehrzahl bestand ohnehin aus Indern, der sogenannten Sepoy, zu diese Rekrutierung sich die E.I.C das vorläufig reiche Angebot auf der militärischen Arbeitsmarkt Indien geschickt zunutze machte. Ein typische Infanterieregiment bestand 1806 aus 46 britischen Offizieren und Unteroffizieren und 280 indischen Soldaten. Klare Befehlshierarchie und  europäischer Drill dieser Truppen befähigten Infanterie und Artillerie zu disziplinierten Operationen und zu einer relativ hohen Feuergeschwindigkeit, die Indischen Heeren zunächst völlig abging. Diesen fehlte die straffe Führung. Sie bestanden aus einem Konglomerat von Kontingenten einzelner vom Oberbefehlshaber abhängiger Führer, mit deren Loyalität und persönlichem Mut die Schlacht stand und fiel, wie sich am Plassey gerade demonstrieren lässt 

Wolfang Reinhard, Die Unterwerfung der Welt (La conquista del mundo)

No obstante, se presenta aquí la cuestión de las bases de la evidente supremacia de las tropas europeas sobre las indígenas, a pesar de la inferioridad numérica de aquéllas durante largo tiempo. Lo decisivo no fue en última razón  los adelantos técnicos, sino la disciplina y aprovisionamiento de las tropas. Hasta aproximadamente 1770 los europeos disponían de mejores cañones y fusiles, los príncipes del país no tenían entonces, por lo general, una artillería de campaña. En Plassey y luego en Buxar, esto jugó un gran papel. Sin embargo, con ayuda de los franceses y otros europeos, así como de desertores, los indios se pusieron rápidamente a la altura de los ingleses, aunque la E.I.C (la compañía de las Indias´) había intentado ocultar el conocimiento técnico. En 1786 se fabricaban mosquetes en Mysore comparables a los británicos y los Ingleses por su lado adoptaron incluso los cohetes allí desarrollados. Los miembros europeos de las tropas de la compañía tenían al principio más bien una pobre representación.  La mayoría la formaban los indios, los llamados Cipayos, para cuyo reclutamiento la I.E.C hacía uso de la rica oferte del mercado de trabajo militar en la India. Un regimiento típico de infantería se componía en 1806 de 45 oficiales y suboficiales británicos, junto con 280 soldados indios. Una cadena de mando clara y una instrucción a la europea capacitaba a esa infantería y artillería para realizar maniobras disciplinadas y mantener una alta tasa de fuego, que al principio diezmaba a los ejércitos hindúes. A estos les faltaba una dirección estricta. Se componían de un conglomerado de contingentes cada uno con su mando particular al servicio del príncipe, de cuya lealtad y valor personal dependía la batalla, como quedó demostrado en Plassey

Ya les he comentado en otras entradas, que para la historiografía ibérica la fecha decisiva en el despegue de Europa es 1500. Durante el siglo XVI, no sólo se incorporó América central y sur al ámbito de la cultura occidental, sino que se construyó la primera red comercial que englobaba al mundo entero, interconectando sus economías y volviéndolas dependientes unas de otras. Sin embargo, de mis lecturas recientes sobre The Great Divergence, al decir de los historiadores anglosajones, he tenido que reconocer que hay otro momento de igual importancia en la construcción de la supremacía europea: El siglo XVIII.

La diferencia entre la expansión europea del siglo XVI y la del siglo XVIII se puede resumir de manera muy simple. En el siglo XVI, Europa se puso al nivel del resto de culturas Euroasiáticas, como el Imperio Otomano, el Imperio Mogol de la India o las dinastias Ming/Quing de la China. Sin embargo, su presencia en el Océano Índico y el Extremo Oriente se limitó al control de las vías comerciales marítimas y al establecimiento de factorías comerciales aisladas. Cualquier intento de Los imperios orientales contaban con recursos humanos casi inagotables, o al menos muy superiores a lo que Europa podía mandar a Oriente, y supieron asimilar pronto las innovaciones técnicas bélicas creadas en Europa, como fusilería y artillería.

sábado, 4 de marzo de 2017

La red y la expansión (III)

Auf den Weg von der Vorcompanien zur voll entiwecklten V.O.C vollzog sich der Übergang von der Unternehmungsform der regulierten Companie (regulated company) über der Gesellschaft mit gemeinsamen Kapital (joint-stock company) zu einer Art von Aktiengesellschaft im modernen Sinn. Regulierte Companien waren reinen Personengesellschaft, in denen die darin zusammengeschlossenen Kaufleute selbstständig auf eigene Reichtum, aber nach bestimmten, meist von der Obrigkeit erlassenen Richtlinien operierten. Die joint-stock company hingegen war eine Kapitalgesellschaft, insofern sie tatsächlich mit einem gemeinsamen Kapital arbeitete. Im Unterschied zur moderne Aktiengesellschaft war dieses Kapital aber nur für eine Unternehmung, etwa eine Ostindienfahrt, oder höchstens für eine bestimmte Frist, etwa zehn Jahre, gezeichnet. Sie wurde zur Aktiengesellschaft, sobald (1) das Kapital nicht mehr füre eine befristete Dauer investiert wurde, (2) die unmittelbare Beteiligung jedem offen stand und infolgedessen (3) die Anteile an der Börse gehandelt werden konnten und (4) eine Haftungsbeschränkung in Höhe der Einlage entstand. Die Vorcompanien zeigten Züge der Kapitalgesellschaft von Typ der joint-stock company, bleiben aber Personengesellschaften, insofern die zum Aufstocken der Kapitals herangezogenen Teilhaber nicht selten nur über ein Mitglied des engeren Führungskreises, also nicht direkt und anonym partizipieren.

Wolfgang Reinhardt, Die Unterwerfung der Welt (El Sometimiento del Mundo)

En el camino de las Precompañias a la V.O.C (Compañia holandesa de las Indias Orientales) completamente desarrollada, se completó la transición entre la Compañía regulada (regulated Company) a una sociedad por acciones en sentido moderno, pasando por una sociedad de capital compartido (joint-stock company). Las Compañías reguladas eran simples sociedades limitadas, en las que los comerciantes participantes operaban independientemente con sus propias fortunas, pero según normas definidas, normalmente dictadas por la autoridad. La compañía de capital compartido, por el contrario, era una sociedad capitalista, en la medida en que operaba de hecho con un capital común. A diferencia de una sociedad anónima moderna, este capital sólo se contrataba para una única empresa, un viaje a las indias, o para un plazo determinado, aproximadamente diez años. Llegó a ser una sociedad anónima, tan pronto como, (1) el capital no se investía por un plazo de tiempo, (2) la participación directa estaba abierta a cualquiera y por consiguiente, (3) las participaciones podían ser negociadas en la Bolsa (4) y existía una limitación a la cuantía de los depósitos. Las precompañías presentaban rasgos de una sociedad anónima del tipo de las joint-stock, pero continuaban siendo sociedades limitadas, en la medida que las participaciones en el capital obtenido recaían con frecuencia sobre los miembros de los círculos directivos, sin poderse participar de forma directa y anónima.

En el recuerdo histórico el imperio ultramarino holandés ha quedado relegado a una zona de penumbra, casi la misma en la que se halla el imperio portugués. Casi parecería que el dominio mundial hispano del siglo XVI se transformó, en la segunda mitad del siglo XVIII, en un dominio mundial británico, consagrado con la victoria sobre Francia en la guerra de los siete Años y su expulsión del Canadá y la India. 

Sin embargo, si contemplásemos la situación del mundo en 1640, la balanza parecía estar inclinándose del lado holandés, que controlaba las principales rutas de navegación mundiales. En esa fecha, la V.O.C. (Compañía de las Indias Orientales) había substituido a Portugal como potencia en el Océano Índico, reduciendo su presencia a un par de bases aisladas, Macao y Goa. Holanda, por el contrario, era el único país que aún podía comerciar con el Japón tras la suspensión de todo contacto por parte del shogun Tokugaba, controlaba el estrecho de Malaca, vínculo entre la India y China, y tenía bases en Java y las Molucas, que le permitían beneficiarse no sólo del comercio de las especias, sino del de China, aunque fuera indirectamente a través de Manila. Además, ocupaba Ceilán y mantenía una importante estación de apoyo en Ciudad del Cabo, para reducir la distancia de la travesía de Holanda al Oriente.

El comercio con Oriente se había convertido en un monopolio suyo y seguiría siéndolo así durante gran parte del siglo XVII, pero los holandeses no se detuvieron allí. En las primeras décadas de ese siglo arrebataron gran parte de Brasil a Portugal, además de hacerse con sus bases de aprovisionamiento de esclavos en Angola, de manera que el Atlántico se convirtió en un lago holandés. Si no continúo siéndolo, se debió a que su escasa población era su mayor debilidad, de manera que si había podido resistir con éxito a un enemigo situado al otro lado de Europa, la corona española, no pudo hacer frente a dos vecinos como Francia e Inglaterra, que disponían además de una poderosa flota de combate. En las guerras de la segunda mitad del siglo, Holanda se vio separada de su imperio, obligada a reservar su flota para enfrentarse a sus vecinos, con la grave desventaja de saber que cualquier derrota era forzosamente definitiva.

El imperio holandés terminaría así derrumbándose en el Atlántico a finales del siglo XVII, para pasar en el XVIII a ser de segunda fila frente a la ascensión británica, quedando limitado a la actual Indonesia.

sábado, 17 de diciembre de 2016

El gozne (IX)

So entstand im letzten Drittel des 19. Jahrhunderts eine paradoxe Situation: die Eliten des außerokzidentalen Welt strebten energisch danach, sich die fortgeschrittene Wissenschaft und Technologie des Westens anzueignen, die sie vielfach als universale Erregungsschaft des modernen Zeitalters ansehen. Zugleich wollten sie auf diese Weise einen schmerzlichen empfundenen zivilisatorischen Rückstand aufholen und ihre Länder gegen die Übermacht der westlichen Großmächte wappnen. Dazu gehörte auch, dass eine westlich geprägte Bildungsschicht in Ländern wie India und (einige Jahrzehnte später) China Irrationalismus und "Aberglauen" in der eigenen Traditionen schärfer Kritik unterzog. Umgekehrt instrumentalisierten zur gleichen Zeit Minderheiten unter den Intellektuellen Europas und Nordamerikas "östliche Weisheit" in ihrem Kampf gegen die Vernunftgläubigkeit  der okzidentalen Wissenschaftskultur. Der ironische Kontrapunkt, den Max Weber in seinen späten Studien über die Wirtschaftsethik der Weltreligionen setzte, blieb in dieser Hinsicht öffentlich unbemerkt. Weber sah nämlich in der Spannung zwischen innerweltlicher und außerweltlicher  Orientirung eine Triebkraft ökonomischer Dynamik im Abendland. Indien war in seiner Sicht zu stark, das vormoderne China zu wenig auf spirituelle Erlösungshoffnungen hin orientiert gewesen. Asien wurde so im die Jahrhundertwende in gewissen Feldern westlichen Denken wichtiger denn je. Zugleich wurde es aber zu Projektionsfläche des europäischen Irrationalismus, eine historische Rolle, die ihn keine Entwicklungschancen zu lassen schien. Das verehrte, aber offenbar in weltferner "Spiritualität" erstarrte Asien hatte in dieser Sicht weder Gegenwart noch Zukunft.

Jünger Osterhammel, La transformación del mundo

Así se formo una situación paradójica en el último tercio del siglo XIX: las elites del mundo extraeuropeo aspiraban enérgicamente a unirse a ciencia y tecnología progresista de Occidente, que veían como un logro universal del tiempo moderno. Al mismo tiempo, querían de ese modo separarse de un retraso cultural percibido dolorosamente y armar sus países contra la superioridad de las grandes potencias occidentales. A esto pertenecía, que una élite educada al modo occidental procedió a una profunda crítica de lo irracional y la "superstición" en sus propias tradiciones en países como India y (unos decenios más tarde) China. Por el contrario, al mismo tiempo, algunas minorías de la intelectualidad de Europa y América instrumentalizaron "la sabiduría oriental" en su lucha contra la creencia en la razón de la cultura científica occidental. El contrapunto irónico, que Max Weber estableció en sus estudios tardíos sobre la ética comercial de las religiones mundiales, permaneció en retrospectiva claramente sin percibir. Weber vio en la tensión entre orientación externa e interna,  principalmente, un impulsor de la dinámica económica de Occidente. En su opinión ésta era demasiado fuerte en la India, en China demasiado débil para conducir a una recuperación espiritual. En el cambio de siglo, Asía devino por tanto más importante que hasta entonces en ciertos campos del pensamiento occidental. Al mismo tiempo se tornó un espacio de proyección del irracionalismo europeo, un papel histórico que parecía no dejarle oportunidad de desarrollo. La  transcendente "espiritualidad" adorada de Asia, pero al mismo tiempo petrificada, no tenía, desde ese punto de vista, ni presente ni futuro.

Esta será la última anotación que dedicaré al libro de Osterhammel. No por que no haya más material que comentar, sino porque el carácter universal de esa obra, tanto en temas como en extensión, obliga a tener que cortar en alguna parte, sino quiere uno eternizarse. No querría sin embargo, terminar estas notas sin hacer alguna reflexión cultural, especialmente en estos tiempos postmodernos, donde todas las seguridades ideológicas - excepto las de las derechas económicas, sociales y religiosas de todas las regiones del mundo - se han derrumbado y transformado en polvo.

En las narraciones clásicas de las transferencias culturales durante el siglo XIX era habitual pensar en una imposición de la cultura occidental sobre las tierras colonizadas. En general sobre cualquier país extraeuropeo  al que las flotas y los ejércitos europeos se asomasen. Esta supremacía ideológica pasada, impuesta por las armas, por la cual todo el mundo debía tornarse en copias exactas del modelo americano y europeo, ha dado paso recientemente a fenómenos de resistencia que, curiosamente, contemplan cualquier factor no occidental presente en la cultura occidental como robo y apropiación. Ya que no se pudo evitar en su momento que los modos intelectuales europeos se filtraran en los sistemas de pensamiento nativos y los distorsionaran, hay que despojar a occidente de todo lo que pueda considerarse como no suyo propio, negándole su uso y disfrute. Es, en mi opinión, una perversión del pensamiento semejante a la de ciertos movimientos de defensa de las gentes de color, que aplican, dándoles la vuelta, los mismos  absurdos estrictos criterios de limpieza de sangre creados en el siglo XIX por los suprematistas blancos en el contexto de la esclavitud,

Sin embargo, tanto culturas como razas son esencialmente impuras, y en el caso de las razas, conceptos completamente falsos. A pesar de los defensores de purezas originarias inamovibles, las ideas y los pueblos se mezclan inevitablemente, dando lugar a nuevas ideas, a nuevas poblaciones donde las diferencias de color se diluyen y desaparecen. Enriqueciéndose y enriqueciéndonos.  De hecho, la imposición de la cultura occidental a los países colonizados no fue un objetivo de las potencias imperiales del siglo XIX - si lo había sido para el Imperio español del siglo XIX -, que hicieron más bien poco por modificar los modos de vida de las poblaciones sometidas, especialmente en esos lugares, como la India, donde eran una ínfima minoría. De hecho, la exportación de la cultura occidental a las colonias fue casi un efecto secundario e inesperado, producto de la necesidad de contar con clases nativas cultas y preparadas que sirvieran de intermediarios entre las autoridades coloniales y el resto de la población.

martes, 15 de noviembre de 2016

El gozne (VI)

Die Kriege in Südafrika und Kuba zeigen manche Parallelen. Durch die Grausamkeit, mir der gegen die - überwiegen weißen - Gegner vorgegangen wurde, erwiesen sie als Kriege kolonialen Charakters. Die Spanier unter der berüchtigten Generalkapitän Kubas, Valeriano Weiler y Nicolau, einer Bewunderer von General Shermans Verwüstungszug durch Georgia 1864 und Pionier der Guerillabekämpfung auf der Philippinen, "Konzentrierten" 1896/1897 der widerspenstige kubanische Bevölkerung (aller Rassen) unversorgt in umzäunten Lagern (campos de concentración), in denen mehr als 100.000 Menschen an Unternährung un Vernachlässigung starben. Mit ähnlichen "concentration camps", in denen 116.000 angehörigen der burischen Nation und manche ihren schwarzen Helfer interniert wurden, ebenso mir Erschießungen von Gefangenen und Geiseln, versuchten die Briten unter Horatio Kitchener und Alfred Milner die Kampfmoral ihrer Südafrikaner Kontrahenten zu brechen. Ein jünger Journalist namens Winston Spencer Churchill, soeben von einer Südafrikareise zurückgekehrt, empfahl der Amerikanern, ähnliche Methode auf die Philippinen anzuwenden, was denn auch (nicht nur wegen Churchills Rat)   bald geschah. In Herero-Nama Krieg richteten die Deutschen nach 1904 ebenfalls Lager ein. Neu war die Lageridee, nicht die grundsätzliche Brutalität des Vorgehens. Ein Beispiel dafür ist der Zulukrieg von 1879. Die Initiative ging hier nicht von London, sondern von einen "Man in the spot", sir Batle Frere, dem britische Hochkommissar für Südafrika. Sein Ziel war es, Zululand von dem "Tyrannen" Ketchwatyo zu brefeien, die Zulu zu entmilitarisieren und sie einer indirekter Herrschaft durch gefügige Häuptlinge zu unterstellen - also ein indischen Modell. Im Anglo-Zulu Krieg von 1879 waren die militärischen Chancen ziemlich gleich verteilt. Dennoch war er kein edler Wettstreit zwischen Kriegerkasten. Als die Briten eine Niederlage fürchten mussten, reagierten sie auf Grausamkeiten des Zulu-Gegners mit der Tötung von Gefangenen, dem Niederbrennen von Kraals und der Konfiskation von Vieh, der Existenzgrundlage der Zulu.

La Transformación del Mundo, Jürgen Osterhammel

Las guerras en Sudáfrica y Cuba muestran algunos paralelos. Debido a las atrocidades cometidas contra los oponentes - en su mayoría blancos - se revelan como guerras de carácter colonial. Los españoles bajo el infame capitán general de Cuba, Valeriano Weiler y Nicolau, admirador de la política de tierra quemada del general Sherman en Georgia en 1864 y pionero de la lucha contraguerrillera en las Filipinas, concentraron sin consideraciones a la población cubana rebelde de todas las razas en campos de concentración con alambradas, en donde más de 100.000 seres humanos murieron de malnutrición y abandono. Con "concentration camps" similares, en donde 116.000 boers y algunos de sus sirvientes negros fueron internados, incluso con la ejecución de prisioneros y rehenes, los británicos, con Horacio Kitchener y Alfred Milner, intentaron quebrar la moral de sus oponentes sudafricanos. Un joven periodista de nombre Winston Spencer Churchill, apenas vuelto de un viaje a Sudáfrica, recomendó a los americanos que utilizase métodos similares en las Filipinas, lo que sucedió pronto, aunque no solo debido al consejo de Churchil. En la guerra Herero-Nama de 1905 los alemanes crearon enseguida campos. Lo nuevo era la idea de los campos, no la brutalidad de base de los procedimientos. Un ejemplo es la guerra Zulu de 1879. La iniciativa no vino aquí de Londres, sino del "Man in the Spot", sir Batle Frere, el alto comisario británico para Sudáfrica. Su objetivo era liberar la Zululandia del "Tirano" Ketchwatyo, desmilitarizar a los zulúes y establecer un dominio indirecto mediante dóciles cabecillas - el modelo de la India-.  En la guerra zulú las oportunidades militares estaban igualmente repartidas. No obstante, no fue un noble combate entre castas guerreras. Cuando los británicos temieron una derrota, reaccionaron a las atrocidades de sus contrarios zulues con la ejecución de prisioneros, la quema de los Kraals y la confiscación de ganado, la razón de existir de los zulúes.


En las entradas anteriores, los "goznes" que les había descrito eran en su mayoría positivos. La desaparición del hambre y las enfermedades, o la constitución de la historia en términos de progreso, con sus antes y después culturales y tecnológicos, así lo indicaban. No era el caso del cierre de las fronteras, en su sentido americano de "frontier", puesto que en él se incluía implícitamente la deportación y el exterminio de esas poblaciones fronterizas, como ocurrió con los indios de los EEUU, los araucanos y patagones del Cono Sur, o los nómadas de Asia Central. Porque el siglo XIX, justo en su final, en los años anteriores a la Primera Guerra Mundial, es también el momento en que se ponen las bases para los dos crímenes característicos del siglo XX: el genocidio y los crímenes contra la humanidad.

No es porque la guerra en siglos anteriores estuviera desprovista de atrocidades. Los romanos eran famosos por el uso de las atrocidades como medio de acortar la guerra. Bastaba con arrasar un par de ciudades enemigas, exterminar a los guerreros y vender luego a la población como esclavos, para que el resto del país agachase la cabeza y se sometiese a los nuevos amos. Asímismo, en las guerras de religión, el uso de la crueldad institucional era casi normativo para provocar los cambios de fe y eliminar aquellos elementos más combativos dispuestos a morir por sus creencias. Incluso en épocas como el siglo XVIII, cuando la guerra estaba sometida a leyes estrictas y casi había devenido un pasatiempo inocuo de los reyes, existían casos en que las atrocidades estaban permitidas por ese mismo orden. Por ejemplo, si una plaza en la que se había abierto brecha en su fortificaciones no se rendía, estaba permitido pasar a cuchillo a la guarnición.

No obstante, en esas mismas guerras en las que no se hacían prisioneros, se saqueaban ciudades enteras y se ejecutaba a cualquier resistente, había unos límites implícitos que raramente se cruzaban. Salvo excepciones - ésas precisamente que terminaban por convertirse legendarias y que por eso mismo han llegado hasta nosotros - el conquistador no estaba interesado en exterminar a la población nativa. Le bastaba desplazar a las élites, que si tenían que temer ser deportadas o ejecutadas, mientras que la inmensa mayoría de la población, los trabajadores del campo, pasaban de un amo a otro sin apenas notarlo.

Lo característico del siglo XX, por el contrario, es que se persigue la erradicación de poblaciones enteras, bien por la deportación, bien por el exterminio. No hay posibilidad de salvación, ni pasándose al enemigo, ni aceptando el yugo de los conquistadores, ni siquiera siendo reducido esclavo. La persona está condenada de antemano por su pertenencia a un grupo étnico o religioso,  clasificación de la que es imposible escapar.

martes, 25 de octubre de 2016

El gozne (V)

Trotz aller Nuancierung sollte die fundamentale Tatsache nicht übersehen werden, dass sich Verlierer und Gewinner der kolonisierenden Landnahme leicht unterscheiden lassen. Mochten auch einige nichteuropäische Völker, etwa die Maori in Neuseeland, der Invasion erfolgreiche Widerstand entgegensetzte als andere: Die globale Offensive gegen tribale Lebensformen führte fast überall zur Niederlage von Urbevölkerung. Einheimische Gesellschaften verloren  ihre traditionellen Subsiztenzgrundlagen, ohne dass ihnen gleichzeitig Plätze in der neuen Ordnung ihres eigenen Landes angeboten wurden. Wer nicht rücksichtslos verfolgt wurde, den unterzog man Prozeduren der Zivilisierung, die auf der völlige Entwertung der traditionellen einheimischen Kultur beruhten. In diesem Sinne entstanden bereits im 19. Jahrhundert jene "trauriges Tropen", über die Claude Lévi-Strauss 1955 bewegend geschrieben hat. Die große Attacke gegen diejenigen, die Europäer und Amerikaner als "Primitive" bezeichneten, hinterließ tiefere Spuren als die dem ersten Anschein nach dramatischere Kolonisierung solcher Nichteuropäer, die als Untertanen immerhin einen wirtschaftlichen Nutzen versprachen

Jürgen Osterhammel, La transformación del Mundo

A pesar de todos los matices no se deben menospreciar el hecho de que en poco se diferencian vencedores y vencidos durante la apropiación colonizadora. Aunque algunos pueblos extraeuropeos, como los Maoríes de Nueva Zelanda, consiguieron resistirse con más éxito a la invasión, la ofensiva global contra las formas de vida tribales condujo a la derrota de las poblaciones originales. Las sociedades nativas perdieron sus medios de subsistencia tradicionales, sin que se les ofreciera de inmediato un puesto en el orden nuevo de su propia tierra. Quienes no fueron perseguidos sin cuartel, sufrieron procesos de civilización que produjeron la desvalorización de la cultura nativa tradicional. En ese sentido se construye precisamente en el siglo XIX esos "tristes trópicos" de los que  Claude Lévi-Strauss había escrito sentidamente en 1955. El gran ataque contra quienes Europeos y Ameriocanos consideraban como "primitivos" dejó tras de sí huellas más profundas que las que se pueden apreciar a primera vista en las colonización dramática de estos No-europeos, a los que se suponía una utilidad económica en tanto que subordinados.

Otro de los cambios irreversible que trajo el siglo XIX fue la desaparición de la frontera. No de las fronteras que conocemos ahora, lo que los anglosajones llaman border, sino de la frontera en singular, tal y como se concibe en el término frontier. Hay que recordar que hasta el siglo XIX ninguna frontera era estanca en el sentido moderno, donde es casi imposible que la población de un país pasase libremente al otro, excepto en situaciones de guerra, disolución del estado o, en los menos de los casos, previo a una unificación en entidades mayores, como la Unión Europea.

Antes del siglo XIX, las fronteras eran porosas, debido a la incapacidad de los estados para controlar las poblaciones a ambos lados de sus límites. De hecho, el establecimiento de una frontera al modo actual implicaba que esta fuera militar, al estilo de la muralla china, los limes imperiales romanos, o la frontera militar austriaca contra el Imperio Otomano. Esa fijación de fuerzas militares que actuaban como dique se convertía casi inevitablemente en una sangría financiera para el estado que las creaba, que acababa por dar la vuelta al sentido originario de su misma fundación. No se trataba ya de una medida para defender el imperio, sino que el Imperio acababa por vivir para mantener a esa frontera. Una relación simbiotica/parasitaria que llevaba a que el fracaso de uno de los dos factores acarrease el hundimiento del otro.