domingo, 8 de agosto de 2010

100 AS (XXV): Ruka (1965) Jiri Trnka


En nuestra visita semanal a la lista de 100 mejores cortos animados del Festival de Annecy, le ha llegado este domingo el turno a Ruka (La mano) realizado en 1965 por Jiri Trnka

Los que sigan estas entradas sabrán como suelo hablar de la geografía de la animación, tan distinta de la cine, y de esos lugares míticos que aparecen una y otra vez cuando se revisa su historia. De esta manera, productoras e instituciones como la NFB of Canada, el Channel 4 británico, los estudios Zagreb o Soyuz Multifilm son nombres mágicos para el aficionado puesto que bajo su protección han podido desarrollar su obra gran parte de los grandes creadores de esta forma artística... cosa que los que me conocen saben que digo con toda intención, ya que para gran parte del estamento cinéfilo la animación no es cine, así que tendrá que ser otra arte completamente nueva.

Pero volviendo al tema en esa geografía mágica de la animación Praga es una de sus principales capitales y Jiri Trnka la personalidad que la hizo famosa en el mundo entero, al llevar a la perfección un estilo, el de la animación fotograma a fotograma de marionetas (puppet animation en su acepción inglesa) que para gran parte de los espectadores se asocia (o se asociaba) con la animación de los países del este, el antaño bloque comunista, y que ha tenido una influencia tal en el resto de los cultivadores de esta técnica, que ni siquiera la animación 3D, su princical competidor ha sido capaz de reemplazarla, a pesar de que el resultado final, la impresión de realidad, es muy parecido.

Para que se hagan una idea, el corto seleccionado para la lista es el último que rodó Trnka y aunque no hubiera podido completarlo, su nombre sería igual de fundamental en la historia de la animación. Lo que consiguió este creador checo es derribar uno de los obstáculos principales en esta técnica, su falta de expresividad, ya que las marionetas, en sí, no tienen cara con la que gesticular y por lo tanto no pueden actuar. En este sentido, la solución adoptada por Trnka es similar a la adoptada por los mimos, transferir esa expresividad del rostro al resto de cuerpo y hacerla patente por medio de la pantomima, sin exagerarla en demasía para no caer en el ridículo.

Como se puede observar en las capturas, la ilusión de realidad, el conseguir que nos creamos que el muñeco está realmente vivo y tiene sentimientos, esa esencia de la animación, lo logra Trnka mediante una precisa reconstrucción de los movimientos que nosotros realizaríamos en una situación similar, y con una sabia dosificación de los encuadres y los movimientos de cámara. De esta forma, percibimos la desconfianza del muñeco protagonista ante el periódico que le han deslizado bajo la puerta, sus dudas y sus vacilaciones, y el cuidado extremo con el que lo manipula.

No obstante, si este corto se redujera al virtuosismo técnico no pasaría de ser un corto más en la  producción de Trnka. Lo que realmente le distingue es una increíble intencionalidad política, impensable en un regimen totalitario como el de la Checoslovaquia estalinista y que sólo pudo ser rodado gracias a la primavera de Praga de finales de los 60 y la relajación de la censura, ya que el corto es, como digo, una bomba política. En él, Trnka analiza la situación del artista en su país, como se le priva de la libertad de creación y es obligado a crear lo que le dicta el poder, encarnado en la mano del título. Un estado de cosas al que se llega por una mezcla de coacción y seducción, utilizando el poder más descarnado cuando es necesario, para transformarse en una farsa en la que el artista es cubierto de honores y recompensas por haber agachado la cabeza, traicionarse a sí mismo y limitarse a hacer lo que manda, encerrado en una jaula de oro de la cual no podrá escapar ni siquiera tras la muerte, ya que su nombre quedará unido al régimen al que sirvió aunque fuera contra su voluntad.

Y como siempre, aquí les dejo el corto, para que lo disfruten. Espero que sí porque es una pequeña maravilla, por multitud de razones