martes, 21 de mayo de 2013

Sands of Time

Plano de la ciudad de Nippur de época sumeria
Esta entrada, dedicada la exposición Antes del Diluvio: Mesopotamia 3500-2100 A.C, abierta en el CaixaForum madrileño, iba a ser un cúmulo de elogios, pero las circunstancias han decidido lo contrario.

Los elogios iban a estar basados en lo inusual que es una exposición de estas características en un país que no participó en la investigación arqueológica de la región hasta las últimas décadas del siglo XX, de forma que nuestros museos patrios apenas tienen nada que mostrar al aficionado/estudioso. A esto hay que añadir que no estamos hablando de cualquier periodo (proto)histórico, sino precisamente del tiempo, centrado en el cuarto milenio antes de nuestra era, en que brilló por primera vez eso que llamamos civilización y que solemos asociar con la escritura, las ciudades, las obras públicas, la estructuración social, el gobierno, las leyes, la administración, los impuestos, la contabilidad y tantas y tantas creaciones humanas que no nos abandonado desde entonces.

domingo, 12 de mayo de 2013

The Beltesassar's List: Introducción

Les había anunciado la semana pasada, en mi último comentario sobre the World at War, que tenía la intención de iniciar un nuevo proyecto. Éste comenzará en firme la semana que viene, cuando vuelva de un viaje que tengo esta semana, pero no quería irme sin dejarles un breve resumen de mis intenciones.

Básicamente, que vuelvo a mis microreseñas sobre animación, centradas en esta ocasión en las compilaciones de cortos de animación que circulan por la Internet bajo el nombre de Beltesassar. Debo confesarles que me ha sido muy difícil encontrar información sobre quién se oculta bajo ese nombre, más allá de que parece ser un profesor universitario holandés que utiliza ese medio contemporáneo para hacer visible la riqueza del mundo de la animación. Un motivo que ya por si solo es digno de alabanza, dado que la mayoría de las producciones animadas sólo se muestran en festivales, fuera por tanto del alcance del aficionado medio, mientras que el mundo oficial guarda el más absoluto silencio, casi desprecio, sobre ellas. Un silencio que podría ser disculpable, si no fuera porque los guardianes de la ortodoxía luego se vuelven locos por los más infames productos del Hollywood actual, equivocando completamente su cometido. 

sábado, 11 de mayo de 2013

The World at War: Conclusiones

El último de los extras de la serie The World at War lo analice en extensión la semana pasada, pero  no quería cerrar esta larga serie de reseñas si hacer una evaluación genérica de toda la serie. En sí, este juicio final podría resumirse en una sóla línea, el hecho de que su edad es al mismo tiempo una ventaja y una desventaja.

El haberse rodado a principios los años setenta, treinta años tras el conflicto permitió que se incluyeran entrevistas  con los protagonistas del conflicto, desde los altos cargos - como Albert Speer, Arthur Harris o Vannebar Bush - hasta soldados rasos y amas de casa. En aquella época muchas de estas personas aún estaban en activo - o apenas jubiladas - lo que confiere a sus testimonios una especial relevancia, ya que su memoria y su juicio no estaban aún nubladas por la ancianidad, como es el caso de muchos otros recogidos por historiadores de (exagerado) renombre en la década de los 90 y la primera del siglo XX.

martes, 23 de abril de 2013

No Mercy

By 1943, most Japanese fighting men in Asia and the Pacific were trapped and doomed and knew it. Many died of illness or hunger. Scores of thousands of others fought with fanatic tenacity, and frequently they went berserk in the final battles, allowing themselves to be mowed down in hopeless attacks, blowing themselves with hand grenades while they were still plentifully supplied with ammunition which could have been used against the foe, engaging in bizarre and almost ritualistic dances in the line of fire, charging to their deaths screaming not only the Emperor’s name but outlandish phrases in English. The vision of this battlefield frenzy and death agony naturally stunned Allied soldiers and war correspondents. By his atrocities, the enemy had become identified as a savage. By these banzai charges and mass deaths, he became known as a madman. And from these battlefield hell scenes emerged the picture of an entire race whose growth was stunted in every way: in cultural evolution and in mental and emotional development, both as individuals and as a group.

 War Without Mercy, John W, Dower.

Durante los últimos días he estado leyendo el libro al que pertenece la cita que encabeza esta entrada. Es un libro que tiene ya unos años - fue escrito a mitad de los 80 - pero en su tiempo constituyó un salto cualitativo en la modo en que se concebía la segunda guerra mundial, al menos en el teatro del Pacífico.

Lo que Dower puso de manifiesto fue una verdad incómoda que había quedado oculta en la visión popular del conflicto en los EEUU: la frecuencia con la que los aliados se habían entregado a todo tipo de atrocidades en el teatro del Pacífico, al mismo tiempo que denunciaban acciones similares por parte de los japoneses. Es cierto que, al menos oficialmente, esas acciones no tenían sanción oficial, pero esto no evito que las tropas aliadas de forma espontánea adoptasen una política de no tomar prisioneros o incluso ejecutar a los pocos que ya habían capturado, lo cual explica en parte la elevadísimas tasas de muertos en el ejército japonés, más allá de su política de resistencia a ultranza.

sábado, 20 de abril de 2013

The dark expanses of being


Visitaba esta mañana la exposición Maestros del Caos: Artistas y Chamanes, aún abierta en el CaixaForum madrileño - nunca se agradecerá bastante a esa institución su predilección por las exposiciones etnográficas - y no podía evitar pensar en las ramificaciones que su contenido, aparentemente neutro y enciclopédico, tiene en el mundo presente.

Hasta ayer mismo vivíamos en un mundo racional, en el que todos sus fenómenos eran comprensibles por nuestra inteligencia y todos sus procesos ocurrían a plena luz del día. La ciencia - sobre la que se sustenta mi edificio ideólogico - y la economía - transformada también ella en un ciencia más - parecían prometernos la solución de todos nuestros problemas, devenir en una herramienta mediante la cual el mundo fuera tan sencillo de manejar como cualquiera de las otras máquinas que utilizamos en nuestro mundo diario. No contábamos con los mecanismos de la mente humana ni con el azar caótico inherente a esa misma realidad que tan bien sabemos describir y predecir.