jueves, 24 de diciembre de 2015

Continuaciones




























Hace ya tiempo les hablaba de la serie Uchū Senkan Yamato 2199 (Acorazado Espacial Yamato 2199) del 2013. A pesar de algún que otro patinazo, se trataba de un anime notable, tanto por la calidad de su animación como por apartarse de los cliches otakus, tan abundantes e inmutables desde hace más de una década. Resulta extraño, por tanto, que aún no haya sido editada en occidente, aunque tal ha sido el caso con alguna que otra serie de perfil alto.

Uchū Senkan Yamato 2199: Hoshi-Meguru Hakobune (Acorazado Espacial Yamato 2199: La odisea del Arca Celestial) es una película de 2014, dirigida por Bessho Makoto y IzubuchiYutaka (sí, el creador de RahXephon) que intenta continuar/completar los hechos narrados en la serie original. Un continuar/completar con muchas comillas, ya que en este genero de las películas basadas en series de éxito hay tres caminos principales. Tomar la historia donde quedó para terminar, o no, la trama narrada en la serie, caso de Mahou Shoujo Madoka Magica: Rebellion (Shinbou Akiyuki, 2013). Realizar un resumen de la serie con algunas mejoras y cambios, como pasó con RahXephon: Pluralitas Concentio (2003, Kyoda Tomoki). O bien incluir un episodio más colocado en algún momento de la trama original, como en Cowboy Bebop: Knockin' on Heaven's Door (2001, Shinichiro Watanabe)

Uchū Senkan Yamato 2199 elige este último camino, prefiriendo narrar una historia secundaria - o no tan secundaria - que les ocurre a los protagonistas de la serie en su camino de vuelta a casa. El mayor problema de esta opción narrativa es, obviamente, que en el caso de historias bien narradas y mejor trabadas, lejos de la acumulación de episodios, como ocurría con la serie original, la película corre el peligro de tornarse irrelevante. La película no puede así modificar lo que fuera a ocurrir después, ni ser respuesta a variaciones dramáticas de la serie original, ni venir a cubrir agujeros narrativos que no existían en origen, de manera que, a lo sumo, se convierte en una ilustración y refuerzo de lo ya narrado. 

Este defecto en origen es el mayor lastre de Uchū Senkan Yamato 219, ya que su historia no puede contradecir ni añadir nada a la serie original, limitándose a repetir las constantes que allí habían sido expresadas. Sin embargo, paradójicamente, esa es su mayor fortaleza, puesto que ese modo de narrar está prácticamente ausente en el anime actual. Tenemos, en primer lugar, esa visión romántica de la guerra como empresa honorable, en la que es posible, en medio del horror y la matanza, admirar y reconocer el valor del enemigo. Hasta tal extremo, que llegado el caso, no importará reconocerlo como aliado y amigo, del cual sólo las circunstancias nos han impedido serlo.

Por otro lado, y esto es una impresión de viejo aficionado a esta escuela de animación, por tanto a partes iguales enamorado y defraudado, en esta película resurgen viejas esencias narrativas. Aquellas precisamente que pensamos eran definitorias del anime, pero que luego descubrimos que sólo eran excepciones aisladas. Me refiero al hecho de que, al tratarse de animación 2D, de  dibujos trazados sobre una hoja de papel, es muy sencillo, casi natural, transitar a otras formas, a las de la ilustración, el cuento popular, el mito y la leyenda. Así ocurre en Uchū Senkan Yamato 2199, donde gran parte de la peripecia narrada halla su fundamento y sus raíces en libros y narraciones, que son ilustrados por la película en un estilo distinto y alejado del anime corriente, sin que esto suponga una quiebra o una ruptura, sino que toma rasgos de evolución lógica, casi necesaria, como muestran las capturas que abren la entrada.

En conclusión una película notable, aunque un punto por debajo de la serie original, pero que merece la pena, y mucho, sólo por lo alejada que está y lo distinta es con respecto al anime sólo para otakus que es normativo hoy en día.