miércoles, 27 de marzo de 2013

Tripping Over


















Hace un par de días, en mi comentario sobre Idiots and Angels de Bill Plymptom, que había ido siguiendo su trayectoria con especial atención desde que lo descubrí a mediados de la década pasada. Sin embargo, se me había quedado en el tintero uno de sus largos, el Hair High de 2008... que ha resultado ser una enorme decepción-

Hair High, al contrario de lo que yo señalaba en la entrada anterior, es realmente el primer intento por construir una película que sea algo más que una colección de cortos. En ese sentido, deja ver demasiado que se trata de un primer intento. Mientras que en Idiots and Angels, el estilo de la animación es consistente a lo largo de todo el metraje, contribuyendo a crear esa atmósfera deprimente y asfixiante tan característica de ese film, en el caso de Hair High se aprecian importantes variaciones entre una animación más experimental y una más normal, sin que las transiciones acaben de estar bien pulidas, dando la impresión gneral de que algunos de esos modos de animación están ahí simplemente para presumir de talento, el suficiente para abarcar todas esas técnicas y muchas más.

Esta disonancia entre secciones es una herencia clara de la manera anterior de Bill Plymptom, que como ya indiqué. recosía cortos para componer largometrajes. Como tal, sería perfectamente, disculpable, al igual que la inexistencia de una historia definida y la tendencia del americano a digresar y divagar, dejándose atraer una y otra vez por la posibilidad de un chiste que le permita dar rienda suelta a su fertil imaginación, destructiva e irreverente. El problema aquí, sin embargo, se encuentra en la propia historia que sirve de base a la película: la revisión irónica del cine de adolescentes estadounidense y de sus tópicos narrativos.

Debo avisarles que tengo una especial aversión a ese tipo de cine, tan apreciado por la gente de mi generación y posteriores, a los cuales les pierde esa nostalgia que nos hace poner en un pedestal lo que vimos de niños. Desgraciadamente, no disfrute esas historias cuando era niño ni lo hago ahora - tengo otros pecados y debilidades no menos inconfesables, como sabrá todo aquel que siga este blog - por lo que desde los primeros instante me encontré predispuesto contra la película de Plympton y estuve a punto de abandonarla a la mitad.

No es que sea mala, entiéndase bien, y de hecho en ellas pueden encontrarse secuencias del mejor Plymptom. El problema es que las historias estereotipadas que utilizaba en otras de sus cintas le servían de excusa para reírse de todo y de todo, sin permitirse cortapisas ni autocensuras en todo lo relacionado con el sexo y la violencia, y aún así resolver esas situaciones escandalosas con una magistral sentido del humor, negrísimo, pero no menos hilarante. Por supuesto cualquier tipo de romanticismo o sentimentalidad quedaba inmediatamente prohibido y vetado con estos presupuestos estéticos, cosa que en Hair High pasa al primer plano - es una historia de amor más allá de la muerte, al fin y al cabo - dejando coja toda la ironía y mala uva tan característica del americano, que inevitablemente pasa a ocupar un segundo plano o bien entra en directa contradicción con el tema principal.

Se trata, por tanto, de un serio patinazo en la carrera del americano, afortunadamente corregido en Idiots y Angels, que sí sabe unir la sal gorda y la poesía, sin que ninguna tenga se vea obligada a ceder el puesto a la otra.