Zosimus knew that Gordian had married the daughter of Timesitheus, whose name Zosimus gives, wrongly, as Timesicles, and that the Persians had invaded the empire while Ardashir was still on the throne. It is through George's Chronicle and Zonaras that we learn that Dexippus had also recorded the capture of Nisibis and Carrhae under Maximinus. Zosimus states that Sapor had succeeded his father before Gordian moved east and knows that the Romans had won an initial victory over the Persians, and that Timesitheus had then died. What follows is nonsense. Zosimus and Zonaras both say that the pretorian prefecture then passed to Philip, and that Philip arranged to send the supplies that had been gathered for the army, which was in the area of Carrhae and Nisibis, too far ahead of the troops so they begun to starve. When they ran short of provisions, the troops mutinied and killed Gordian.
The point of this account (Zosimus') is to maintain the picture of Gordian as a successful ruler who died only because of a treacherous subordinate. It omits some rather important details. Sapor says that Gordian invaded his empire, and that he reached the city of Misiche on the Middle Euphrates, where, Sapor also says, he defeated and killed the Emperor. This too is less than accurate, for we know that Gordian died nowhere near Misiche. Rather, he died in Zaitha, the region near the confluence of the Khabur and the Euphrates in northern Mesopotamia. The spot was marked by a massive tumulus in which the body of Gordian was, at least temporarily, buried after he had been killed by his own men. Plotinus had accompanied the expedition in the hope of meeting the sages of the east, and his biographer says that he escaped the camp only with difficulty, which again says that there was serious trouble in the camp at the time Gordian perished. The date was sometime between January 13th and March 14th, 244, a very odd time of the year to be attempting to campaign in Mesopotamia, as it was then the height of the rainy season.
Insofar as anything like the truth can be extracted from these diverse accounts, it appears that Gordian's army invaded Mesopotamia in the winter of 244, and that it reached Misiche at the Northwestern end of the Naarmalcha, the grand canal that traverses Mesopotamia at that point. There Sapor defeated the Romans, who withdrew back up the Euphrates to Zathia, where the army, probably in frustration, murdered its teenage emperor. The Roman tradition never seems to have admitted the defeat, for even the contemporary author of some lines contained in the Thirteenth Sybilline Oracle did not know of if. What role, if any, Philip played in these transactions cannot be known, but it is interesting that even the hostile accounts of Zosimus and Zonaras do not suggest that he was with the army when the emperor died.
David S. Potter, The Roman Empire at Bay
Zosimo sabía que Gordiano (III) se había casado con la hija de Timesitheus, cuyo nombre escribe, equivocadamente, como Timesicles, y que los persas habían invadido el imperio cuando Ardashir estaba aún en el trono. Es mediante la Crónica de Jorge y de Zonaras que nos enteramos que Dexipo había también relatado la captura de Nisibis y Carras bajo Maximino (el Tracio). Zósimo afirma que Sapor había sucedido a su padre antes que Gordiano se trasladara al este y sabe que los romanos había ganado una victoria frente a los persas, y que Timesitheus murió entonces. Lo que sigue es absurdo.Tanto Zosimo como Zonaras indican que la prefectura pretoriana había pasado a Filipo (el Árabe), y que éste había organizado que los suministros para el ejército, por aquel entonces en el área de Carras y Nisibis, fueran enviados por delante de las tropas de manera que estas empezasen a pasar hambre. Cuando se quedaron sin provisiones, la tropas se amotinaron y asesinaron a Gordiano.
El objetivo de esta narración (la de Zósimo) es reforzar la imagen de Gordiano como un gobernante con éxito que sólo murío debido a la traición de un subordinado. Oculta algunos detalles bastante importantes Sapor indica dice que Gordiano invadió su imperio y que llegó hasta la ciudad de Misique en el Eufrates medio. Esto también es cualquier cosa menos preciso, porque sabemos que Gordiano no murió en Misique. En realidad, falleció en Zaita, en la zona de la confluencia entre el Javbur y el Eufrates en la Mesopotamia septentrional. El lugar estaba señalado por un enorme túmulo donde el cuerpo de Gordina fue enterrado, al menos temporalmente, tras ser asesinado por sus propios hombres. Plotino. que había acompañado la expedición con la esperanza de encontrarse con los sabios de poriente dice que escapo del campamento con dificultad, lo que indica de nuevo a serios disturbios allí cuando Gordiano murió. La fecha se encuentra entre el 13 de enero y el 14 de marzo de 244, una temporada muy poco favorable para intentar la invasión de Mesopotamia,. puesto que era en medio de la estación de lluvias.
En la medida que algo de cierto puede sacarse de estas narraciones separadas, parece que el ejercito de Gordiano invadió Mesopotamia durante el invierno de 244 y que alcanzó Misique en el extremo norte del Naarmalca, el gran canal que atraviesa Mesopotamia en esa zona. Allí, Sapor derrotó a los romanos, que se retiraron Eúfrates arriba hasta Zatia, donde el ejército, probablemente debido a la frustración, asesinó al emperador adolescente. La tradición romana no parece admitir la derrota, porque incluso el autor contemporáneo de parte del decimotercero Oráculo sibilino la desconoce. Que papel jugó Filipo , si es que jugó alguno, en esos acontecimientos es desconocidos, pero resulta curioso que las narraciones hostiles de Zósimo y Zonaras no apuntan a que estuviera con el emperador cuando murió.
Les pido disculpas por la interminable cita, primero en inglés y luego en mi traducción, con la que he abierto esta entrada. Sin embargo, no había otra manera de dejar de manifiesto las dificultades insuperables con que se enfrentan los historiadores de la crisis del siglo III en el Imperio Romano. Como pueden ver, incluso para un acontecimiento decisivo como es la invasión fallida del Imperio Sasánida por parte del Emperador Gordiano III y su asesinato a manos de sus propios soldados, es imposible determinar un relato coherente y fiable de los hechos. El historiador se ve obligado a espigar las historias de Zósimo y Zonaras, historiadores respectivamente del siglo VI y XII, que a su vez beben de Dexipo, contemporáneo de los hechos pero del que apenas se conserva nada y esto no muy bueno; o bien creer en los infundios de la Historia Augusta, falsificación histórica de finales del siglo IV. Eso o buscar alusiones en obras no estrictamente históricas como la biografía de Plotino o las desconcertantes Profecías Sibilinas.
También salirse del ámbito romano y estudiar los relieves propagandísticos de Sapor, el rey de reyes sasánida, donde se muestra como humilló a tres emperadores romanos, Gordiano III, Filipo el Árabe y Valeriano, el prinero siendo pisoteado por la montura de Sapor y el último arrodillándose ante ésta, pidiendo clemencia. Hechos que los historiadores romanos callan, excepto cuando eran imposibles de ocultar, caso de Valeriano, pero que Sapor proclama a los cuatro vientos, declarando que el Imperio Romano se ha convertido en tributario suyo y se halla, prácticamente, a su merced.
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| Sapor pisoteando a Gordiano III, mientras Valeriano pide clemencia, Relieve de Bishapur |
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| Valeriano y Filipo el Árabe postrándose ante Sapor, Relieve de Nashq-i-Rustam |
Sin que de ello resulte nada en claro, excepto que estamos tratando con propaganda. Es decir, tendenciosa e incompleta. Contradictoria e irreconciliable, según se mire la de un bando o la de otra