domingo, 1 de mayo de 2016

La lista de Beltesassar (CXXX): The Lump (1991) John weldon






























Como todos los domingos, continúo mi con revisión de la lista de cortos animados realizada por el misterioso profesor Beltesassar. Esta vez ha llegado el turno de The Lump (El bulto),  corto realizado en 1991 por el animador canadiense John Weldon.

Weldon es uno de tantos y tantos animadores que debe a la NFB del Canadá el haber podido desarrollar una trayectoria larga y fecunda.  De este apoyo  no sólo se ha beneficiado él, sino todos los que amamos este arte complejo y frecuentemente dado de lado, que hemos podido conocer otras formas, maneras y mentalidades,  gracias a la NFB y estos autores "pensionados". Lástima que poco a poco la obra de estos artistas vaya cayendo en el olvido, apenas iluminado por las escasas ediciones DVD, los encuentros afortunados en youtube o la publicación en streaming, ya sea de pago o no, de los catálogos de algunas instituciones.

The Lump es un corto que podría clasificarse como perteneciente a la técnica de animación de recortes (el cut-out inglés). Sin embargo, se aparta de ella por la inclusión de todo tipo de materiales encontrados, retales, virutas, basura varia, que aumentan el acabado tosco y torpe de este modo de animación, además de conferirle una sensación más táctil y tridimensional, de auténtico relieve en movimiento. Esta aceptación de los defectos de la técnica de recortes, que otros grandes autores como Norstein han intentado ocultar o trascender, se manifiesta asímismo en que las figuras muchas veces pierden su consistencia, de manera que a la hora de reproducir un movimiento, cada una de los elementos dispares que componen al personaje eligen trayectorias distintos,se separan e independizan, para reunirse una vez completado el cambio.

Este aviso constante al público de la artificialidad de lo que está viendo conviene perfectamente a la historia que no Weldon nos quiere contar. Se trata de una sátira de corte sociopolítico que adopta la forma de la fábula, efecto subrayado por la presencia constante de un narrador que nos canta las peripecias en las que se ve envuelto el protagonista del corto, él y su "bulto". Gracias a este tumor benigno que adopta la apariencia de un busto de belleza clásica, quien antes era un completo marginado social consigue que se le abran las puertas de los círculos sociales más exclusivos, llegando incluso a escalar a las más altas cumbres del poder político.

Los dardos del corto van por tanto en primer lugar contra una sociedad como la nuestra, que prima la belleza física y el éxito, sin importarle que quien los ostenta esté vacío o sea un fingidor y un mentiroso. No obstante, en la segunda parte la crítica se hace más agría, aunque sin perder por ello nada de su ligereza y desparpajo, al atacar a los fundamentos de un sistema político que simplemente sirve para poner a los ladrones a cargo de la administración del dinero público. Todo ello con un ejemplar sentido del humor, que mantiene siempre una sonrisa en la boca del espectador, pero que no puede evitar que ésta se hiele, al reparar en la gravedad de lo que se está viendo y lo cercana que está la broma de la realidad cotidiana.

Especialmente en un país como el nuestro, donde el "todos somos ladrones" parece haberse convertido en uno de los rasgos distintivos del carácter nacional y la marca Españam mientras que la política parece haberse reducido a un espectáculos de títeres entre guaperas, abusicas y ofendidos. Como en el corto, vamos.

No les entretengo más. Como siempre aquí les dejo el corto. Disfrútenlo y no se depriman demasiado al pensar en la que nos espera políticamente. En como nada se va a arreglar, excepto para los que gustan de prevaricar y estafar, robar y mentir.