domingo, 20 de marzo de 2016

La lista de Beltesassar (CXXVI): My Baby just Cares for Me (1987) Peter Lord
































Como todos los domingos, continúo mi con revisión de la lista de cortos animados realizada por el misterioso profesor Beltesassar. Esta vez ha llegado el turno de My Baby just Cares for Me,  corto realizado en 1997 por Peter Lord, cofundador de la productora Aardman, partiendo de la canción homónima de Nina Simone.

My Baby just Cares for Me pertenece por tanto al género de los videos musicales, del que constituye una de sus primeras muestras, al menos de la etapa de constitución definitiva del mismo, a lo largo de los años 80 y bajo el paraguas del canal musical de TV, MTV. Como sabrán, esta manera de lo audiovisual ha sido siempre menospreciada desde las cátedras cinematográficas, tanto por su característica de cine impuro, indigno de ser considerado mayor, como por su artificiosidad y efectismo, características de la que debería huir todo cine válido y necesario. A esa opinión hay que darle la razón en parte, en el sentido que la mayoría de estos vídeos musicales se limitan a enhebrar imágenes del grupo publicitado, con lo que que en cuanto ha pasado el aquí y ahora de ese producto musical, envejecen de manera rápida e imparable.

Sin embargo, no es menos cierto que incluso cuando este género aún no se había constituido como tal, ya se las había arreglado para aportar un puñado de obras maestras al arte de la animación, caso de los cortos musicales que los Fleischer, Max y Dave, rodaron en los años 30 para Cab Calloway. Si se examinan estas excepciones animadas del vídeo musical, tanto las precursoras como las actuales, se observa que tienen una clara característica encomún: olvidarse del grupo o cantante protagonista, relegándolo a mero comparsa, para construir una interpretación en imágenes de la música y la letra que les sirven de base. Repito, una interpretación, no una ilustración, puesto que esta segunda vía constituiría también un error.

Es lo que ocurre con los cortos de los Fleischer, como de Old Man of the Mountain (1933) y es lo que ocurre con My Baby just Cares for Me, a cuyo cargo estuvieron la Aardman y su cofundador Peter Lord. Visto ahora, tras la progresión imparable de esta productora y su progresiva sofisticación técnica - a la que han ayudado, y no poco, las nuevas tecnologías - este corto puede parecer humilde, casi sin pretensiones, por debajo del nivel habitual que se esperaría de uno de los líderes de la animación mundial. Sin embargo, para comprender su importancia hay que retrotraerse a los años 80, cuando apenas acaba de producirse la explosión del anime - y casi nadie se había enterado aún -, la Disney seguía perdida en su larga crisis creativa, mientras que la animación Televisiva había alcanzado el nivel más bajo de toda su historia, tanto estética como técnicamente.

En ese contexto, My Baby just Cares for Me es tanto una lección de como adaptar un contenido musical en imágenes, creando una historia que complemente y aclare lo que la canción intenta transmitir, sin llegar a suplantarla por completo; así como una muestra señera de la perfección que se puede llegar a alcanzar con la variante en plastilina de la animación fotograma a fotograma, claymation y stop-motion en sus términos ingleses. Dos técnicas que podrían parecer obsoletas hoy en día, con tanto ordenador y CGI, pero que siguen dotadas de una expresividad y una fluidez propia, que el ordenador no puede aspirar a substituir, aunque sí ayudar a alcanzar nuevos niveles expresivos.

No les entretengo más. Como siempre, aquí les dejo el corto. Obra maestra por partida triple: de la Aardman, de la animación con plastilina y del vídeo musical. Disfrútenlo, porque lo merece.