domingo, 14 de marzo de 2010

100 AS (V): L'homme qui plantait des arbres (1987) Frédéric Back





Una lista como la de Annecy, que pretende resumir un siglo de Animación, tiene por fuerza que ser lo más amplia posible y recopilar el máximo número de nombres y estilos, para así hacer posible la mayor justicia a la forma que se propone honrar. Dicho así, lo que quiere significar la frase anterior es que cuando un autor repite mención en la lista se trata no ya de una figura importante, sino de uno de aquellos pocos que pueden presumir de haber encarnado la forma en su producción.

Fréderic Back es uno de ellos y el corto que aquí se comenta, L'homme qui plantait des arbres, producido como no, por la mitica NFB del Canadá es su obra maestra absoluta.

Una obra que nos permite introducir en esta revisión un aspecto que hasta ahora había dejado de lado. En los cortos anteriores había quedado de manifiesto como el origen de la animación es dotar de vida, como los magos y los brujos, a aquellos que no la tiene, y como la forma, la plasmación en imágenes adoptando un estilo propio y personal, más llamativo siempre que el de cine convencional, es uno de los principales objetivos de la animación, que la hace mucho más cercana a las artes plástica como la pintura o la escultura, y que le permite renunciar al sonido con mayor facilidad que el cine convencional, sin perder expresividad en ese tránsito.

Pero... ¿Y la política? ¿Sirve la animación para tratar grandes temas, esos que se suponen consustanciales a la experiencia cinematográfica, aunque luego siempre se abjure de ellos, cuando son presentados sin suficiente habilidad? Parte del rechazo del público y la crítica hacia la animación es precisamente esa percepción de esta forma como un simple juego estético, un divertimento superficial y huero que no es capaz de tratar esos grandes temas que nos aquejan... y que dentro de unos años sólo servirán para aburrir hasta a las piedras.

Un corto como L'homme qui plantait des arbres, puede ser una de las mejores pruebas de la capacidad de la animación para expresar los grandes dilemas del ser humano. Back es un director con un ideario político claro, que se filtra en toda su obra, radicalmente ecologista, sus cortos, en una manera u otra muestran como el hombre destruye su entorno natural, presa de su codicia, y esto atrae sobre él toda clase de males, que sólo pueden resolverse mediante la acción directa, invirtiendo la tendencia y creando conscientemente un mundo mejor.

Así, el paisaje en el que nos introduce la obra, los Alpes antes de la primera guerra mundial, es el de una región reducida a un pedregal por la acción humana que ha talado bosques enteros para convertirlos en carbón. Una avaricia que como digo ha provocado la destrucción de la región, convertida en inmenso desierto, llevándose consigo a los propios habitantes, que faltos de sustentos, caídos en la mayor de las miserias, han acabado convertidos en bestias salvajes, seres embrutecidos que buscan asesinarse los unos a los otros.

Un estado, que replica el del mundo entero, presa de dos sangrientas guerras mundiales, y donde nadie quiere tomar medidas para solucionar las cosas o las que se toman son sólo para la galería, sin repercusión ni resultado alguno. Un mundo donde será precisamente esa acción directa, la de un hombre que sin esperar ni buscar ninguna recompensa ni reconocimiento, se dedica a repoblar las laderas de ese desierto, simplemente porque éso es lo que debe hacer.

Una tarea de años enteros, en la que ese hombre alcanzará la paz de espíritu, la felicidad, que todos perseguimos ansiosamente pero que ninguno encontramos, puesto que él será el único de todos nosotros que conseguirá crear algo duradero y perdurable, que volverá a traer la vida a allí donde reunaba la muerte, aunque ninguno de aquellos que ha favorecido llegue a saber quien fue su benefactor, ni sea necesario, pues nunca actúo como lo hizo para recibir honores ni obtener recompensas, que sólo corromperían su misión y su entrega.

Un corto de tesis. Cierto. Pero una tesis plasmada con los recursos estéticos que sólo están alcance de un maestro, con planos que son auténticos dibujos y pinturas, y donde se pueden apreciar las diferentes técnicas pictóricas utilizadas, del lápiz a la acuarela, de la aguada al óleo, adaptando además cada uno de esos estilos al sentir que requiere ese momento de la narración.

Como digo, la obra maestra de Back, que como es habitual les adjunto para que la disfruten.