domingo, 8 de julio de 2012

100 AS (XCVb): Technological Threat (1988) Bill Kroyer














Como todos los domingos, llega el momento de revisar un nuevo corto de la lista de 100 mejores recopilada por el festival de Annecy. En este caso nos movemos a la lista b, esa recopilación internetera que buscaba rellenar los huevos de los cortos difíciles de localizar con otros cortos más conocidos, en ocasiones de esos que la limitación en numero de la lista les había hecho caerse el palmarés.

Technological Threat, realizado por Bill Kroyer en 1988, y nuestro elegido para la entrada de hoy no es de esos cortos que vayan a pasar a la historia de la animación, a pesar de ser un corto más que divertido. No obstante, tiene un interés adicional por pertenecer al tiempo en que la animación por ordenador empezaba a convertirse en algo más que una curiosidad y la animación tradicional aún no había recibido la etiqueta de 2D, considerándose aún como la animación por antonomasia, sin necesidad de adjetivos que la distinguiesen.

Considerada como obra de un tiempo de transición, la quiebra del predominio absoluto de la animación tradicional por parte del ordenador, Technological Threat, la historia de unos empleados que van siendo substituidos por equivalente robóticos mucho más eficientes, ha adquirido un cierto carácter premonitorio, una patina irónica que ya quedó de manifiesto en su día, cuando en la ceremonía de los oscars, el premio se lo llevó Tin Toy de Pixar, que comenzaba así su carrera hacia la gloria, llegando a ser lo que Disney fue en los años 40, el ejemplo a seguir.

Sin embargo, si se compara Technological Threat con Tin Toy (y es una comparación que merece hacerse) lo que llamará la atención es la tosquedad de la obra de Pixar con la perfección del corto de Kroyer. En cierta manera, los mundos en los que se mueven ambos cortos son tan distintos como los de las obras del último mudo y las del primer sonoro. Unas en la cumbre de sus recursos artísticos, capaces de contar historias sin usar una sola palabra, con una flexibilidad en el uso de la cámara y el montaje, que convertía a cada película muda en única, mientras que las talkies, debido a las limitaciones prácticas del proceso de grabación, se convertían en copias de sí mismas, torpes y desmañadas, con el único aliciente de ese sonido, tan milagroso para los espectadores de los años 20, como las primeras películas lo fueran en la década de los 90 del siglo XIX.

Y sin embargo, como saben, a pesar de todas sus limitaciones, el sonido venció, como lo ha hecho la animación 3D.

Lo que quiero decir con esto es que Technological Threat, un corto de los últimos tiempos de la animación tradicional, sin la intervención del ordenador, es un ejemplo perfecto de la amplísima panoplia de recursos al alcance de un animador, esa rica tradición que se había ido construyendo lentamente en las tres decadas de 1908 a 1938, hasta florecer en el clasicismo Disney y su opuesto Warner, y que permitía representar cualquier sentimiento, cualquier movimiento mediante dibujos, obteniendo resultados imposibles de conseguir con actores reales que actuasen frente a una cámara.

Como siempre, les dejo aquí el corto, disfrútenlo y piensen que este corto, tan sencillo y tan irrelevante, debe su sencillez, su aparente facilidad a una larguísima tradición de animadores que buscaron ir siempre un paso más allá en las posibilidades que les ofrecía su arte.