domingo, 24 de octubre de 2010

100 AS (XXXIV): Girls Night Out (1986) Joanna Quinn












En estos domingos de cortos animados, siempre según la lista de Annecy, le ha llegado el turno a Girls Night Out, dirigido en 1984, por Joanna Quinn, en ese formato que ahora se llamaría animación 2D, pero antes de entrar en el análisis del corto dos importantes puntualizaciones, la primera que este corto y muchos otros de los años 80 y 90 se los debemos a que un canal de televisión británico, el channel 4, decidió que la animación era una forma de cine en la que merecía la pena invertir, y que además esa inversión debía ir dirigida a cortos más o menos experimentales, o que al menos se saliesen de lo corriente. La segunda es que este corto está dirigido por una mujer.

Puede soñar extraño que resalte ésto, pero es que el cine, tanto en su versión real como animada, ha resultado ser uno de los entornos más refractarios a la igualdad de sexos. Apenas hay mujeres directores, quedando relegada su presencia a labores secundarias o al cuerpo actoral,  y las pocas que hay suelen ser objeto de las críticas más despiadas, desde el realizar películas propias de su sexo o ser hija de X, hasta el más común, a falta de otros argumentos, de ser incapaces de igualar los logros de los grandes directores del pasado/presente.

Sin embargo, cuando me he asomado a la obra de estas mujeres/directoras debo reconocer que la experiencia ha valido la pena, quizás por mis curiosidad innata por conocer otros modos de pensar, o mejor dicho, las diferentes formas en que otras personas observan lo mismo que yo veo. En este blog ha quedado constancia de mi pasión por el cine de Chantal Akerman, que muy pocos directores serían capaces de igualar, tanto por su rigor como por su experimentación, y en cuanto se rasca un poco se encuentra que la mujer siempre ha estado presente en la historia del cine, realizando cualquier trabajo o actividad que los hombres pudieran desarrollar.

En ese sentido, Joanna Quinn es una de las grandes animadoras recientes y este corto es una de las mejores pruebas. A primera vista muchos podrían mirar con condescendencia a este corto, al considerarlo como un chiste alargado, pero en animación, más que en el cine de personajes reales, el medio es el mensaje, y donde Quinn demuestra su maestría es en la utilización de los recursos de la animación para representar esta breve escapada nocturna de un grupo de amas de casa, prisioneras de sus matrimonios, como queda representado en la secuencia de capturas que encabezan la entrada en la que se ilustra la fuga de este grupo de amigas, de sus hogares al bar donde van a divertirse.

Una secuencia que es, ante todo, cualquier cosa menos realista, que busca simbolizar e ilustrar, intentando que la libertad del dibujo, ese caber todo en el papel, esa posibilidad de acentuar los colores, de exagerar, de caricaturizar, en suma, sea el que gobierne la narración de la historia, liberándola de la servidumbre a un guión y permitiendo la expresión de ideas y sentimientos que no estaban él y que serían imposibles de transmitir con los medios del cine de personajes reales.

Y como siempre les dejo con el corto, para que lo disfruten.