domingo, 31 de mayo de 2015

La Lista de Beltesassar (XCVII): Self Service (1974) Bruno Bozzetto





























Como todos los domingos, continúo mi con revisión de la lista de cortos animados realizada por el misterioso profesor Beltesassar. Esta vez ha llegado el turno a Self Service, corto realizado en 1974 por el animador italiano Bruno Bozzetto.

Bozzeto no es un desconocido en las páginas de este blog. Ya son varios los cortos y películas suyos que llevo comentados, sin que mi admiración por el haya disminuido al ir descubriendo su obra, más bien todo lo contrario. Parte de ese respeto mío se debe a que en la figura de Bozzetto se reúnen dos contrarios casi inmiscibles. Por un lado, un director capaz de conseguir éxito comercial tras éxito comercial, que merecían calificarlo como "Disney" europeo; pero por el otro lado, paradójicamente, un autor que mantiene un claro afán vanguardista, asi como una clara postura crítica e irónica, que por tanto le colocan en las antípodas del conformismo y el conservadurismo ideológico del modelo americano.

Bozzetto se erige así en una de las grandes figuras de la animación europea de los años sesenta y setenta, sólo por demostrar que vías distintas a la de las de la Disney, cuando no directamente opuestas, podían ser aceptadas sin problemas por el público. No obstante, y a pesar de su lugar central en la historia de la animación, hay que recordar que Bozzetto era principalmente productor y director, no animador, en extraña coincidencia con su paralelo americo. Esto implica que gran parte de la perfección de sus obras de esas dos décadas debe ser atribuida también a los animadores que figuraron en sus películas, cuya falta se nota demasiado en la obra de Bozzetto en décadas posteriores, desprovista de ese acabado e ingenio formal que desborda en las producciones de sus época de gloria.

Ese algo, ese toque al que me refiero, se puede resumir en que las mejores obras de Bozzeto, como este corto o el largo Allegro non Troppo, se hayan fuertemente influenciadas por la psicodelia visual que el filme británico Yellow Submarine (1968, George Dunney)  hizo estallar en el tranquilo mundo de la animación mundial. Aunque en este ámbito Bozzeto no deja de ser un seguidor más, su categoria de maestro - y la de los animadores que formaron parte de su estudio - libera ese modo nuevo de animar de la vacuidad y simpleza que era evidente en muchas secciones del modelo británico, para rellenarlo con aceradas y acerbas reflexiones sobre la sociedad y el modo de vida contemporáneo.

Así, Self Service, bajo su apariencia de chiste alargado o de animación de animales monos antropomorfizados - clichés que se suelen aplicar respectivamente al corto y a la animación, o a ambos a la vez - se sirve de ellos para darles la vuelta y dinamitarlos. El corto, bajo sus pretensiones de inocencia y ligereza, es una reflexión sobre como un recurso natural, en principio libre y gratuito para todos, se vuelve coto privado de algunos que amasan grandes fortunas con él e incluso favorece  la aparición de la corrupción, la extorsión y la mafia, llegando en su escalada de absurdos completamente lógicos y naturales a ilustrar una vuelta a la religión más tradicional, cuando las cosas vienen mal dadas tras el fracaso de la fiesta desenfrenada del consumo.

Aspectos políticos que no se significan que se dejen de vista los aspectos estéticos. A pesar de su aparente simplicidad gráfica, que tanto despista a los aconstumbrados a la pirotécnica de la 3D o a la falsa perfección Disney, el corto abunda en detalles de auténtico genio, tanto en la caracterización de los mosquitos protagonistas y la consiguiente representación de sus sentimientos y reacciones, como en la planificación de las diferentes escenas y su plasmación en imágenes, ajustada y precisa, plena en referencias cinéfilas.

Y como siempre, no les entretengo más, aquí les dejo el corto para que lo disfruten. Una obra maestra de un autor central en la historia de la animación. Con eso les digo todo.