domingo, 15 de marzo de 2015

La Lista de Beltesassar (LXXXV): Scaredy Cat (1998) Paul Claerhout











Como todos los domingos continúo mi con revisión de la lista de cortos animados realizada por el misterioso profesor Beltesassar. Esta vez ha llegado el turno a Scaredy Cat!  (¡Gato asustadizo!), corto realizado en 1998 por el animador norteamericano Paul Claerhout.

Claerhout es una figura "secundaria" en el mundo de la animación comercial americana contemporánea. Esto debe entenderse como que siempre ha trabajado en puestos alejados del brillo de los focos, bien como director artístico, bien como guionista, limitándose su carrera como director a un par de cortos en solitario. Uno de ellos es Scaredy Cat!, cuyo mayor problema es que no se puede evitar compararlo con el mucho más famoso Bamby meets Gozdilla (1969) de Marv Newman, que ya comentamos en su día dentro de la lista de Annecy.

Ambos cortos comparten en el deseo de realizar una parodia del estilo y el modo Disneyiano, pero ahí se acaban las similitudes. La principal diferencia, y causa de ellas, es que se los cortos se realizan en tiempos opuestos, el de Newman a finales de los sesenta, momento en que los EEUU unidos estaban inmersos en una revisión crítica de su cultura e historia, que coincide con la profunda crísis interna del estudio del ratón; mientras que el corto de Claerhout se realiza mucho tiempo después, cuando los EEUU se habían reencontrado en la síntesis neoconservadora impulsada por el reaganismo, ejemplificada en la resurrección de la Disney y sus aspiraciones renovadas de receptáculo del estilo único y verdadero (tm) de la animación.

Debido a ello, lo que en Newman es una sátira cáustica que no se detiene ante nada, sin respetar siquiera el estilo de dibujo disneyano y su perfección técnica, en Claerhout no pasa de una broma amable, en la que los personajes/símbolo del estudio actúan de manera inesperada - off character, que dicen los ingleses -, sin que tenga mayor repercusión, ni trascendencia. Se me puede objetar que en sí, esto no tiene mayor importancia, que el contenido ideológico no debería influenciar nuestro juicio, por más que nos sintamos - como es el caso - más inclinados por una versión  que otra.

Cierto, pero el caso es que la parodia amable de Claerhout no llega a estar completamente lograda. No es ya que el corto no pase de un mero chiste, afortunadamente sin alargar, es que su copia del estilo disneyano es imperfecta y torpe, muestra del bajo nivel expresivo al que los bajos presupuestos y la pérdida de animadores profesionales habían relegado a la animación comercial americana, especialmente la televisiva. Ese peligro, el de no estar a la altura del modelo, lo había evitado Newman de forma elegante, al negarse a ser una copia servil de Disney, para presentar de entrada un acabado formal tosco y burdo, subrayado  por una larguísima lista de profesionales ficticios involucrados en su producción.

El corto de Newman no está exento de fallos, entre ellos, que también se reduce a una idea, pero al menos esa idea se muestra de forma contundente y demoledora, sin posibilidad de réplica, o peor aún, de componendas o de falso rechazo que oculta en realidad una sentida admiración. Es por ello que mientras que Bamby Meets Godzilla, para bien o para mal, continúa siendo una referencia en la animación, Scaredy Cat no pasa de ser un guiño intrascendente, sin continuidad ni resonancia.

No les entretengo más. Como siempre aquí les dejo el corto. Juzguen por sí mismos.