domingo, 28 de diciembre de 2014

La lista de Beltesassar (LXXIV): Nekojirou-so (2001) Sato Matsuo

















Como todos los domingos continúo mi con revisión de la lista de cortos animados realizada por el misterioso profesor Beltesassar. Esta vez ha llegado el turno a Nekojirou-so, corto realizado en 2001 por el animador japon Sato Matsuo.

Al igual que ocurre con la animación norteamericana, el enorme peso de la animación comercial japonesa ha ocultado y oculta la importancia que la animación experimental e independiente tiene en ambas escuelas. Esta preeminencia no sólo se detiene ahí, sino que a su alrededor se han creado una serie de constantes de estilo, tanto narrativas como visuales, que han alcanzado niveles de definición: elementos sin las cuales una obra no puede denominarse cartoon o anime. El resultado ha sido un claro empobrecimiento sus resultados estéticos, al no tolerar, ni la industria ni el público, aquellos productos que se separen de las estrechas y rígidas pautas marcadas a lo largo de los años.

No obstante, para nuestra fortuna, de vez en cuando aparecen productos distintos, personales y originales, atisbos de las alturas expresivas a las que ambas escuelas podrían llegar si se les concediese libertad plena. Uno de estos ejemplos es Nekojirou-so (o Cat Soup en su traducción inglesa), dirigido por Sato Matsuo, una figura perfectamente asentada en la industria y por tanto poco dado a aventuras... o al menos no más de las necesarias. Sin embargo, y en abierta contradicción con su carrera anterior y posterior, en la que figuran obras tan interesantes como Martian Successor Nadesico o la reciente Bodacious Space Pirates, Nekojirou Sou es un corto abiertamente experimental, de corte surrealista con toques de humor negro y violencia inusual, que ha quedado como una excepción en la carrera de Sato y en la historia del anime.

Parte de esta marginalidad podría atribuirse a la presencia en el equipo de Yuasa Masaaki, cuya carrera posterior superaría con creces lo visto en este corto, manteniéndose siempre en los márgenes entre la animación comercial y la puramente experimental.  Aún así, la madurez y seguridad, casi lentitud y morosidad, con la que el corto desarrolla su historia parecen estar un tanto alejadas del dinamismo y aceleración, la acumulación hasta el límite de nuevos elementos, concuerden o no, tan propios del estilo posterior de Yuasa, quien claramente sólo debió asumir un papel secundario, de apoyo, en la composición del corto.

Dejando a un lado la complicada cuestión de la autoría, el corto queda como un intento de realizar animación experimental desde el interior de un gran estudio como era entonces JC Staff y donde se había completado no hacía mucho esa otra obra inclasificable que es Shoujo Kakumei Utena. En apariencia Nekojirou-so es un remiendo de escenas inconexas, a las que sólo une el intento - ¿fallido? ¿logrado? - del niño/gato protagonista por salvar a su hermana de una muerte representada por Buda. Esa excusa argumental sirve para embarcar a ambos en un viaje pleno en peripecias en las que la pareja de hermanos acabará cruzándose con el propio Dios creador, experimentando tanto un diluvio accidental, así como el fin -literal - del tiempo. Camino de no-perfección en el que los peligros y las crueldades son moneda corriente y que acaba adoptando rasgos de cuento popular en el que la descripción realista y minuciosas de miserias y penalidades es condición necesaria para conferir sentido a la victoria de los héroes.

¿Victoria? Así parece concluir el corto, con el retorno de ambos hermanos a su vida cotidiana,  sin que nada de lo visto parezca haber sucedido o haber dejado secuelas... sólo para ser negado en sus últimos instantes y obligarnos a volver a las imágenes iniciales de Nekojirou-so, en busca de una explicación. En ellas, lo que se presenciaba es el ahogamiento del hermano pequeño, confirmado unos minutos más tarde, con lo que en realidad el viaje del que hemos sido compañeros quizás no sea otra cosa que el descenso a los infiernos del protagonista, sin que el retorno deseado se haya producido en otro lugar que no sea su imaginación.

No les entretengo más. Como todas las semanas, les dejo aquí el corto. Disfrútenlo y piensen en lo distinto que podría se el anime, si solo sus fans quisieran y consintieran.