domingo, 6 de noviembre de 2016

La lista de Beltesassar (CL): Fam Hill (1998) Mark Baker



















Como todos los domingos, continúo con mi revisión de la lista de cortos animados realizada por el misterioso profesor Beltesassar. Esta vez ha llegado el turno de Farm Hill (La Granja de la colina),  realizado en 1998 por  el animador independiente británico Mark Baker.

Aparte de Farm Hill, Baker dirigió durante la década de los noventa varios cortos independientes importantes, como The Village (El pueblo, 1993) o Jolly Rogers (1998),  aparte de colaborar en el omnibus animado Fuyu no hi (Dias de Invierno, 2003). Su prestigio como creador perteneciente a la vanguardia - o al menos con un estilo claramente formalista - estaba más que fundamentado a principios de este siglo, lo que  hace difícil entender que durante los años siguientes Baker se embarcara en producir episodio tras episodio de Peppa Pig y Ben &Holly. No porque no tenga derecho, ni se le deba recriminar, sino porque el público - y su estilo e intencionalidad - de estas nuevas producciones poco tiene en común con el de sus primeras obras, de manera que yo, por ejemplo, fui incapaz de conectar ambos ámbitos formales, hasta que me lo dijeron. 

En fin, hay que comer, que se dice, y ya saben que la animación tiende a ser una mala madrastra para los que comenten el error de cultivarla. Especialmente en el Reino Unido, donde las oportunidades que Channel 4 ofrecía para la animación británica en los 80 y 90 se han evaporado completamente, en esta época en que el único objetivo consiste en ahorrar dinero, aunque para ello haya que quemar el maderamen del barco en las calderas.

Volviendo a Farm Hill, este corto es un buen ejemplo de la bonanza que las subvenciones de ese canal público trajeron a la animación británica. No fue sólo en el caso de Baker, sino que una amplia lista de animadores pudieron hacer lo que se supone que tienen que hacer: crear una obra personal con un estilo definido, evitando que su contribución  a la animación se limite a un torpe ejercicio fin de carrera, antes de desaparecer en el remolino de la animación comercial.  Aquello fue un espejismo, por supuesto, pero al menos nos dejo un buen número de cortos interesantes, que aún se pueden ver gracias a youtube o a ediciones DVD aún a la venta, pero que poco a poco se irán desvaneciendo de la memoria, incluso la digital.

Volviendo de nuevo a Farm Hill. En este corto Baker utiliza un estilo de ilustración de cuento infantil, donde las figuras humanas y animales quedan reducidas a figuras geométricas y unos pocos rasgos esenciales, mientras que el fondo, el paisaje en el que se mueven, es esencialmente bidimensional, casi un tapiz - o un tablero de juego - en el que se disponen. Esta sencillez - o ingenuidad - del diseño no se corresponde con la seriedad del tema, aunque ésta no esté tan acentuada como en el posterior The Village. Aquí, Baker contrapone tres formas de existir. La de los habitantes de la granja del título, atrapados en los ciclos de la naturaleza, basados en comer, reproducirse y matar para comer, de los que no son otra cosa que un engranaje más. La de los habitantes de la ciudad, cuya aproximación a la naturaleza es la del turista, como un elemento discordante que sólo está de paso y que nunca llegará a comprender lo que fotografía sin tregua. Finalmente, la de los poderosos, para los que el mundo no es otra cosa que espacio donde ejecutar sus caprichos, se perjudique a quien se perjudique.

Como puede imaginarse, el conflicto entre estas tres partes - y una cuarta, representada por la propia naturaleza - tiene que estallar por necesidad. Es desgraciadamente en su resolución donde Baker vacila y titubea, haciendo flaquear al corto. Da la impresión de que al final la naturaleza vuelve a reinar por sus fueros, mientras que las influencias externas son expulsadas, de manera que los ciclos naturales vuelven a restablecerse. Algo que, desgraciadamente, sabemos que no es cierto, puesto que habitamos un mundo al que nuestra acción está llevando a la catástrofe.

No les entretengo más. Como siempre, les dejo aquí el corto. Disfrútenlo, ya que es una obra notable de un autor que repentinamente decidió dejar de serlo.