domingo, 3 de julio de 2016

La lista de Beltesassar (CXXXVII): Transit (1997) Piet Kroon





















Como todos los domingos, continúo mi con revisión de la lista de cortos animados realizada por el misterioso profesor Beltesassar. Esta vez ha llegado el turno de T.R.A.N.S.I.T, corto realizado en 1997 por Piet Kroon, animador de origen holandés afincado en los EEUU.

Por una parte, T.R.A.N.S.I.T es una derrota. Se trata de una de tantas obras solitarias realizadas por un animador cuya carrera ha sido muy otra. Si buscan por la Internet encontrarán que Kroon ha participado en buen número de películas comerciales recientes de animación 3D, normalmente en calidad de creador de sus storyboards. Desde el punto de vista de nuestro mundo exclusivamente comercial, esta serie de colaboraciones es consideraría un éxito en toda regla, un curriculum del que pocos pueden presumir, pero por otra parte es una derrota innegable. Poco habrá quedado, me temo, de independencia, de individualidad, de toque personal, en esos trabajos de encargo, por mucho recaudación que hayan tenido en taquilla, por mucho renombre que hayan granjeado a sus participantes.

No obstante, T.R.A.N.S.I.T es también una gran victoria. Un ejemplo de la facilidad con que el arte, el gran arte, puede injertarse en esta manera cinematográfica, cuando tan difícil resulta hacerlo en el cine de personajes reales. No como mero adorno, guiño al público o insinuación al entendido, sino como parte integrante de la atmósfera y la trama del propio corto. T.R.A.N.S.I.T se construye como una serie de viñetas que narran una historia sórdida en sentido inverso al discurrir de los hechos - como lo hicieran Pulp Fiction (1994,  Quentin Tarantino) o Irréversible (2002, Gaspar Noé). El eje conductor, en esta ocasión es una maleta abandonada, cuyas etiquetas indican sucesivas localizaciones de la trama.

Es en el salto de las etiquetas a la narración de las peripecias de cada escena, donde queda clara la superioridad del cine animado sobre el de imágenes reales en la evocación de estilos artísticos del pasado, además del clima cultural de esas épocas. Cada una de esas etiquetas expresa en un diseño y en una gama de colores lo característico de cada uno de los lugares turísticos por lo que han pasado los personajes. Lo hace además a la manera de los años veinte, buscando una conexión estilística con la vanguardia, evocando un mundo de alta sociedad, de riqueza, de velocidad, progreso y exotismo, en apenas unos pocos trazos. Anticipándonos lo que debemos esperar, el clima que va a regir la escena siguiente

De manera coherente, la representación de cada escena del corto sigue fielmente el estilo marcado en ese dibujo esquemático, pero sin que esta fidelidad suponga una merma del aspecto narrativo. Ocurre que esta estilización nos traslada a una película de los años treinta, con sus paisajes y personajes imaginarios, inexistentes, imposibles en su marco de estereotipo, pero al mismo tiempo de una realidad mayor que aquella en que habitamos. Cada uno de los paisajes evocados, en su simplicidad estlística y su colorido, se muestra perfectamente apropiado, casi necesario, a la acción que va a desarrollarse en ellos. Venecia, Cairo, la Costa Azul, el Orient Express, nombres míticos, lugares donde imaginábamos, en esas películas en blanco y negro, que se reunía una clase alta sin ningún atisbo de vulgaridad o chabacanería. Lugares y personas en donde sólo podía surgir la agudeza verbal sin paralelo, los juegos de engaño de los espías o el asesinato entendido como una de las bellas artes.

Es ahí donde triunfa T.R.A.N.S.I.T, en ser evocación de un tipo de novelas y películas, los musicales de los años treinta, las novelas de Agatha Christie, que retrataban mundos imaginarios, fascinantes en su sofisticación y riqueza. Labor de replica que utiliza las armas de la vanguardia artística de ese mismo tiempo, demostrándola todavía válida, vital y joven.

No les entretengo más. Como siempre aquí les dejo el corto. Disfrútenlo y piense en cuanto talento se está desperdiciando.

TRANSIT from Gill Bradley on Vimeo.