domingo, 6 de septiembre de 2015

La Lista de Beltesassar (CVIII): The Cunning Little Vixen (2003) Geoff Dunbar


































Como todos los domingos continúo mi con revisión de la lista de cortos animados realizada por el misterioso profesor Beltesassar. Esta vez ha llegado el turno a The Cunning Little Vixen, mediometraje realizado en 2003 por el animador británico Geoff Dumbar, sobre la ópera del mismo título del compositor checo Leos Janacek.

Les anticipó que tengo muchos reparos a esta obra.  Puedo entender la inclusión de un mediometraje en una lista de cortometrajes si se tratase de una obra de excepcional calidad, ya que si no se obra así, las obras que no tienen una duración normal suelen quedar olvidadas. El problema es que la película de Dumbar no llega, ni por asomo, a ser notable, mucho menos memorable. Esto se debe en gran parte a que la versión animada intenta adaptar en una hora una ópera de cerca de hora y cuarenta minutos, por lo que los cortes necesarios para embutirla en el exiguo metraje hacen la trama casi completamente incomprensible, transformando el resultado final en una apresurada selección de mejores momentos, en vez de una compleja obra entre dramática y cómica.

Aún así podría haber llegado a ser una gran obra. Otras han partido de peor situación y han sabido resolverlo con imaginación y entusiasmo. Sin embargo, Dumbar no parece encontrar un estilo definitivo para la adaptación, indefinición estética que lastra de manera irremediable el resultado final. Por un lado, los diferentes personajes parecen pertenecer, por el estilo en que han sido dibujados, a muy distintas películas. Los fondos parecen propios de una película más experimental, más libre y aventurera, lo que contrasta, por ejemplo, con el estilo Disney en el que se describe a los zorros protagonistas, muy cercano al Robin Hood (1973) de Wolfgang Ritterman. Y no es sólo eso. Las gallinas atacadas por la zona son traducciones al dibujo de los diseños de Chicken Run (2000) de Aardman, mientras que los conejos parecen escapados de Watership Down (1978) de Robert Rosen.

Esta mescolanza de estilos e influencias, cuando no copias directas, ya daña bastante a la película, pero aún se ve empeorado porque Dumbar no toma una decisión clara sobre como deben moverse los animales que pueblan la ópera. En ciertas ocasiones los anima de forma naturalista, replicando a la perfección sus movimientos reales - véanse las capturas que abren la entrada - pero en otras los antropomorfiza, referencia clara al hecho de que se trata de una ópera con actores, pero que niega y contradice el resultado de escenas anteriores.

Para terminar de empeorar las cosas, la falta de presupuesto es demasiado visible. En más de una ocasión se aprecia que el número de fotogramas animados no es el adecuado, lo que daña a la suavidad y naturalidad de los movimientos. Tan acusada es esa falta de recursos, que Dumbar se ve obligado a utilizar un truco muy viejo del oficio: apartar la mirada de los personajes principales para volverse a los secundarios, que se limitan a observar la escena sin hacer nada. Una artimaña que puede funcionar en ocasiones - y cuando se utiliza bien, puede conseguir efectos notables - pero que aquí se repite con demasiada frecuencia, interrumpiendo la acción en momentos claves, cuando la película debería estar interesada en seguir lo que ocurre a los protagonistas, no las acciones de secundarios que no aportan nada.

Como pueden ver, en esta ocasión no he podido salvar nada del mediometraje. Se lo pego aquí, sin embargo, para que Uds. juzguen.