miércoles, 16 de septiembre de 2015

La catástrofe (y V)

Wo endete der Weltkrieg? Und wo endete welcher Krieg? Ende 1918 existierten längst unterschiedliche Gewalträume, solche des Staatenkriegs, aber auch des Bürgerkriegs oder des ethnischen bzw. nationalen Unabhängigkeitskampfe, in denen die chronologische Gleichzeitigkeit historisch ungleichzeitig Gewalterfahrungen abbildete. Anfang August 1914 hatte der Beginn des Krieges  einen gemeinsamen Bezugspunkt für Millionen von Menschen über enorme geographische Distanzen hinweg dargestellt - für den Prager Schriftteller Franz Kafka genauso wie für den Lastfahrer Kande Kamara aus dem westafrikanischer Kindia in Französisch Guinea. Das Ende des Krieges war ungleichzeitiger. Der 11. November 1918 beendete den Krieg zwischen Staaten im Westen, aber der Waffenstillstand bedeutete nicht das Ende der Gewalt an vielem anderen Orten: in Ost-, Ostmittel - und Südosteuropa, in der Zerfallszone der multiethnischen Großreiche Russlands, Habsburgs und der Osmanischen Reichs, wo der Staatenkrieg zum Staatszerfall führte, wo der Weltkrieg in Bürgerkriege und ethnische Konflikte überging, die Front in eine Gewaltraum, in dem jeder - Soldat oder Zivilist - Feind sein konnte. Wer sich auf die so oft zitierte elfte Stunde am elften Tag der elften Monats konzentriert, der wird mit der Symboldatum des 11. November 1918 allenfalls das Ende des Staatenkriegs in Westeuropa erfassen - obwohl schon zu diesem Zeitpunkt wichtige Akteure des Sommers 1914 wie das russische Reich oder die Habsburgermonarchie gar nicht mehr existierten.

Jörn Leonhard, La caja de Pandora

¿Dónde terminó la guerra? ¿Y dónde terminó qué guerra? A fines de 1918 existían desde mucho antes diferentes espacios de violencia, de cada guerra entre estados, pero también de guerras civiles o étnicas, e incluso de independencia, en la que la coincidencia cronológica construyó desiguales experiencias de la violencia. A principio de agosto de 1914 el inicio de la guerra había constituido un punto de referencia común para millones de personas distribuidas sobre enormes distancias geográficas - tanto para el escritor de Praga, Franz Kafka, como para el porteador Kande Kamara del Afríca occidental en la Guinea Francesa. El fin de la guerra fue más desigual. El 11 de noviembre de 1918 finalizó la guerra entre estados en el oeste, pero el alto el fuego no significó el fin de la violencia en muchos otros sitios: en Europa del este, del sudeste y centro-oriental, en las zonas desmembradas de los imperios ruso, habsburgico y otomano, donde la guerra entre estados llevó al derrumbamiento de estos, donde la guerra mundial se transformó en guerra civil y étnica, el frente en una zona de violencia donde todos - civiles y soldados - podían ser el enemigo. Quien se concentre en la fecha tan citada de las once horas del día once del mes once, debe entender con la fecha simbólica de del 11 de noviembre de 1918 solo el fin de las hostilidades en Europa occidental - aun cuando para entonces actores importantes en el verano de 1914 habían dejado de existir, caso del Imperio Ruso o la Monarquía de los Habsburgo.

Como bien señala Jörn Leonhard, asociar la fecha del 11/11/18 (a las once horas) con el fin de la Primera Guerra Mundial es un error de perspectiva, causado porque la mayor parte de la bibliografía disponible en occidente sólo proviene de los países implicados en el frente occidental, para los que sí finalizo en ese momento preciso.


La guerra continuó, o mejor dicho, se continuó en múltiples formas en un inmenso ámbito que iría más o menos, desde el océano ártico, hasta el Oriente Próximo, cruzando todo lo que sería el espacio de los antiguos países del bloque del Este y las modernas repúblicas post-soviéticas... e incluso saltando hacia el Asia Central y el Extremo Oriente. Esta continuación del conflicto no fue un epílogo, como ocurrió con la Segunda Guerra Mundial en Europa, donde el fin de las hostilidades llevó a una reorganización de fronteras con expulsión de poblaciones y purgas masivas, sino que se trató de guerras en toda regla, que llegaron a causar al país implicados más muertos que la propia guerra mundial - caso de Rusia y su guerra civil - o duraron más que el conflicto mundial - caso de Turquía y su lucha por revisar las condiciones del tratado de Versalles.



De hecho estas guerras tuvieron una importancia capital tanto en el periodo de entreguerras como en el mundo de la guerra fría, ya que definieron nuevos actores políticos con fronteras en permanente disputa, que harían de esas regiones fuente continua de inestabilidad. Ese periodo, de 1919 a 1923, aproximadamente, merecería ser historiado en extenso, tarea más difícil y complicada que la de la Primera Guerra Mundial, ya que esos conflictos tendieron a desincronizarse e individualizarse, a tomar rasgos particulares y no universales, de manera que esa historia podría terminar siendo una colección de historias desconectadas, sin relación entre sí, ni sentido fuera de sí mismas, cuando como ya les he indicado son tan germinales para el mundo moderno como la misma Gran Guerra.

Por hacer un breve resumen de esos conflictos, yendo de Norte a Sur (y de Oeste a Este).
  • La guerra civil entre blancos y rojos en Finlandia, que termino con el triunfo de los primeros y la dictadura del general Mannerheim.
  • Las guerras de independencia de las repúblicas bálticas, donde se mezclaban antiguas unidades zaristas en lucha con el ejército rojo, fuerzas del ejercito regular alemán transformadas luego en unidades de voluntarios (los llamados Freikorps) y el propio Ejército Rojo soviético.
  • La guerra de constitución de la República Polaca, en conflicto con Lituania por el territorio de Vilna, con extensión luego hacia el este a costa de Ucrania, cuya capital Kiev fue ocupada temporalmente por el ejército polaco... para luego estar a punto de sucumbir ante una ofensiva del Ejército Rojo, en camino para extender la revolución por toda Europa, y detenido sólo a las puertas de Varsovia.
  • La propia guerra civil Rusa, entre rojos y blancos, que extendió su radio de acción del Océano Pacifico al Vístula, del Océano Glacial Ártico al Mar Negro y Caspio, a las fronteras de Irán y Afganistan, en cuyo desarrollo, además de los bandos contendientes, se vieron envueltas tropas francesas, inglesas, japonesas, estadounidenses e incluso la famosa Legión Checa, formada con prisioneros de guerra de esa nacionalidad capturados por las tropas imperiales rusas.
  • La Guerra Civil irlandesa, del que saldría victoriosa el IRA/Sin Feinn, cimentando así su mito de única fuerza nacionalista  irlandesa frente a tibios y traidores, pero que llevaría también a la partición definitiva de ese país... y al largo conflicto larvado de Irlanda del Norte, ya en la década de los setenta.
  • Los golpes y contragolpes que siguieron a la proclamación de la republica de Weimar, como el de los Espartaquistas  o el de Kapp, cada uno de signo opuesto.
  • La proclamación de un régimen comunista en Hungría bajo el liderazgo de Bela Kuhn, que sería aplastado - y reprimido de manera sanguinaria -  por las tropas blancas al mando del almirante  Horty
  • El fracaso de la experiencia independiente de la república de Ucrania, campo de batalla entre tropas blancas, contingentes aliados, unidades polacas y Ejército Rojo, y finalmente anexionada a la URSS al final de la guerra civil.
  • El breve periodo de independencia de las repúblicas transcaucásicas, terninado igualmente con la llegada del Ejército Rojo al final de la guerra civil.
  • El intento de los territorios del Asia Central ocupados por el Imperio Ruso a finales del XIX, para formar un estado musulmán independiente en ese área. Un experimento que fue apoyado por personalidades fascinantes como Enver Pacha, uno de los líderes de los "Jovenes Turcos" que intentaban hacer de Turquía un país moderno, proponente además de un estado plurinacionala turco que abarcase del Bósforo al Himalaya, pero que, como tantos otros movimientos independentistas, fue frustado por el final de la guerra civil rusa y la entrada del Ejército Rojo.
  • La guerra de Turquía, liderada por Kemal Pacha, el futuro Kemal Atatürk y miembro también de los Jóvenes Turcos, por revisar las condiciones draconianas del tratado de Sevres de 1919. Lucha que acabó con la derrota de Grecia, principal beneficiario de ese tratado, la deportación forzosa de poblaciones turcas y griegas a la orilla opuesta del Egeo, la renuncia de las potencias vencedoras a mantener zonas de influencia en Turquía y la conformación de ese país en sus fronteras actuales... además de servir de arranque de largo, complejo y sangriento conflicto Kurdo de finales del siglo XX.
  • Las rebeliones árabes en Próximo Oriente, al hacerse público que Londres y Paris iban a repartirse el área, en vez de crear estados nacionales independiente. Una insugencia que fue reprimida con metodos de auténtico genocidio: ataques aéreos indiscriminados y uso de gases asfixiantes.
  • El comienzo, por último, del conflicto de Palestina, con el choque entre emigrantes judíos atraídos allí por las promesas de la declaración Balfour de un hogar nacional para el pueblo judío, contra las poblaciones locales palestinas que se veían desprovistas de tierras y medios de subsistencia.
 Un tiempo que, como ven, es más que interesante, decisivo en muchos aspectos para desarrollo y compresión de hechos posteriores, como es el caso de la situación en Oriente Próximo, pero que tiende a perderse por las junturas de la historigrafía, demasiado enfocada en un punto de vista aliado, particularmente anglofrancés, que considera la guerra terminada el 11/11/18.

Como mucho continuada brevemente en las "negociaciones" del tratado de Versalles.