domingo, 24 de julio de 2011

100 AS (LXIII): Fast Film (2003) Virgil Widrich
























Como todas las semanas le ha tocado el turno a un corto de la lista de mejores producciones animadas recopilada hace tiempo por el Festival de Annecy. En esta ocasión el elegido es Fast Film, dirigido en 2003 por Virgil Widrich.

Y debo confesarles que debería terminar la entrada aquí mismo, ya que todo lo que se puede decir del corto ya lo hizo, tiempo ha, Maria Lorenzo en Tren de Sombras, que por su doble papel de animadora y profesora universitaria de animación, sabe y sabe decir mucho más que yo de este tema, que me limito a apuntar lo obvio... pero en fin, haremos un poder.

Los que sigan estas reseñas semanales, se habrán dado cuenta de las preferencias de los compiladores por el stop-motion y el cut-out, técnica esta última que el espectador medio tiende a desdeñar, al conocerla sólo es su manifestación bastarda en la serie South Park, y que evoca la idea de torpeza y falta de acabado. Sin embargo, el corto de Widrich no es otra cosa que un avance en la idea básica de la animación con recortes, la utilización como material básico fragmentos de otros filmes, evolución que parece lógica y normal, una vez visto el corto, pero que sólo podía manifestarse, al menos de forma natural, con la ayuda de el ordenador, una vez que este alrededor del año 2000 pasó a convertirse en una herramienta básica para los animadores, tanto como el lápiz, el pincel y la goma de borrar.

Esta cualidad de recorte de otros filmes impregna el corto en todos sus ámbitos, ya que su trama argumental es la quintaesencia de todo el cine comercial hollywodiense desde los inicios, la damisela en peligro que debe ser rescatada por el héroe de un grupo de malvados, monstruos y criminales (en diferentes mezclas y proporciones). Así, el corto se estructura en rapto, persecución, reencuentro, fracaso, recuperación del héroe, huida de la guaridad de los malos, nueva persecución y salvación in extremis, fórmula que, como digo, no ha dejado de ser utilizada en el cine comercial.

Por supuesto, el corto de Widrich, es todo menos comercial, ya que los diferentes elementos en los que se materializa esta trama básica, caballos, trenes, aviones, diferentes escenarios, han sido reconstruidos en papel, de forma que en todo momento quede al descubierto el tinglado de la farsa y sea imposible construir esa ilusión de verosimilitud que pretendía el cine clásico hasta sus últimos estertores. Unos elementos papirofléxicos, tan infantiles como la propia trama, sobre los que se proyectan esos fragmentos de películas a los que me refería antes, cuya selección y yustapoxición suponen uno de los triunfos de este corto, al haber tenido el autor que revisar cientos de películas, seleccionar las escenas que fueran relevantes para sus finas y remontarlas en un todo coherente, de forma que escenas, tramas y actores dispares encajasen entre sí como las piezas de un puzzle, que en realidad nunca ha existido.

Un experimento estético que no es huero, ni vacío, ni se agota en la consecución de su propio reto. No, el resultado especial tiene una especial resonancia y una no menos explícita emoción, la que surge de una sincera admiración por ese tipo de cine que sirvió de educación a varias generaciones de cinéfilos, al menos hasta la últimísima, desconectada de ese cine por su desaparición de cines y canales televisivos.Un tipo de cine, que ha pesar de ser un cine de usar y tirar, sin pretensiones estéticas algunas, como indica el propio título del corto, al relacionarlo con la Fast Food encarnada en las hamburgueserías, supo dotar a ese arte nuevo de una sintaxis que aún hoy siguen siendo norma, aunque sólo sea para negarlas y subvertirlas.



Y como siempre, aquí les dejo con el corto, mírenlo y remírenlo, porque muchas son las referencias y los guiños que contiene. De hecho, el único defecto de este corto es que la mayor parte del público joven será incapaz de reconocer las películas y los actores que en él aparecen.




Fast Film de Virgil Widrich por vinkeur2lamer