viernes, 13 de mayo de 2005

Zipang (y I)






Mientras la guerra había terminado en Europa, continuaba en el Pacífico. Volveremos sobre esa guerra en otros comentarios, pero si algo caracterizó aquel conflicto fue que se trató de una guerra racista en ambos bandos, con las nefastas consecuencias que ese enfoque tuvo en el desarrollo de las operaciones... y en el trato al enemigo (incidentalmente, la otra gran guerra racista era la Alemania/URSS)

Sin embargo, terminado el conflicto, cuando los historiadores americanos escribieron la crónica de ese conflicto, muchos lo hicieron con respeto por el bando opuesto, con extrañeza y curiosidad, e incluso con cierta admiración. Matices estos que a alguno, cuando leyó de niño el relato de esa guerra, le hizo empezar a interesarse por cierto país lejano.

¿Por qué esa actitud? En primer lugar porque, desde el punto de vista americano, fue prácticamente una guerra "limpia". Un conflicto librado con aviones y buques, donde el coste humano quedaba enmascarado, aunque la pérdida de una de esas naves suponía la muerte de miles de personas. Unas batallas, casi iguales a conflictos deportivos, donde podía evaluarse la fuerza de cada equipo, estimar sus posibilidades, señalar sus errores y aciertos, para casi reconstruirlo al minuto. El paraíso, en suma, del historiador o del contertulio.

Pero no menos importante es que el Jápón ha sido el único país que se ha enfrentado con EEUU de igual a igual en un conflicto convencional... y estuvo a punto de vencerlo. Triunfo que casi se alcanzó por superioridad técnica y mejor preparación y tácticas, al menos en los primeros meses de la guerra. Mientras que el bando americano, hay que aceptarlo, fue pillado a contrapelo, sin conocer, puesto que los amarillos no podían estar a la altura de los blancos, el calibre del enemigo al que se enfrentaba.

Hay otra cuestión importante sin embargo. ¿Por qué estudiar las batallas y las guerras? Si lo que queremos fundar es una sociedad donde no haya guerras ni conflictos, ¿no sería mejor empezar por olvidarlas?

Quizás por que nos muestran demasiado acerca de la naturaleza de nuestras acciones, no en el sentido de sacar lo peor que hay en nosotros, si no en uno más sútil.

Me explico.

Antaño, las guerras parecían el depoorte de sus generales y estos, dioses que trazaban los planes de campaña en su cabeza, daban cuerda a los ejércitos y los dejaban enfrentarse sobre los mapas, para obtener un resultado completamente prefijado y decidido, algo que una simulación por ordenador podía haber predicho sin necesidad del combate.

Sin embargo, si algo muestra un profundo estudio de es hasta que punto el azar y la causalidad gobiernan nuestras vidas. Los planes dejan de tener validez en cuanto suena el primer disparo, la información que llega a los generales y oficiales es confusa y contradictoria, los preparativos se revelan equivocados. El resultado de una escaramuza, de una batalla, de una guerra, puede depender del pánico repentino de una unidad, del extravío de otra, de la indecisión de una tercera. Luego los historiadores intentarán encontrar un orden donde no lo hubo, cuando la única verdad es que no somos dueños de nuestros propios destinos, que somos esclavos del azar.


Así aquélla radiante mañana de junio del 42, en la batalla de Midway ilustrada en las capturas, Japón estaba ganando la segunda guerra mundial, pero en apenas tres minutos, debido a una sucesión de errores y casualidades fuera del control de ambos bandos, sus posibilidades se fueron al traste. En vez de una guerra corta y gloriosa, Japón tendría que enfrentarse a una guerra larga y cruel, que culminaría en los dos hongos atómicos de Hiroshima y Nagasaki.


Por ahora basta, volvéremos a este tema próximamente.

4 comentarios:

raul dijo...

hey me gusta tu blog xD mas que nada porque hablas de temas que a mi me interesan muchisimo como es la primera y segunda guerra mundial...por cierto las imagenes que pones en esta entreda concretamente de que anime es? me gustaria que me lo dijeras para poder descargarmela en lagun sitio y poder visionarla.
saludos xD

David Flórez dijo...

Se llama Zipang. Para alguien que sea aficionado a la segunda guerra mundial, es una gozada, no solo aparece Midway, sino también Guadalcanal, Truk y Singapur, y como estrellas aparecen el acorazado Yamato y el portaaviones Wasp.

Muy interesante, no solo por esto, sino por las consideraciones morales en las que se adentra, entre ellas, la diferencia entre la JSDF actual, un ejército que pretende mantener la paz, y el ejército imperial japonés de los años 30 y 40, expasionista, agresivo y brutal.

raul dijo...

gracias ...ahora sere un asiduo a tu me parace muy bueno y hablas de temas muy buenos .

saludos

raul dijo...

ostras me he comido varias palabras pero se entiende no? xD...decia asiduo a tu blog...jajaj
un saludo de nuevo xD