domingo, 17 de abril de 2016

La lista de Beltesassar (CXXVIII): Storytime (1969) Terry Gilliam






















Como todos los domingos, continúo mi con revisión de la lista de cortos animados realizada por el misterioso profesor Beltesassar. Esta vez ha llegado el turno de Storytime  (La hora de los cuentos),  corto realizado en 1969 por el animador británico Terry Gilliam.

Como sabrán Gilliam es famoso tanto por su pertenencia al grupo de comediantes Monty Python, en cuyas series televisivas y películas se ocupaba de las cuñas animadas, como por la larga lista de películas de acción real - valga el anglicismo - que dirigió en solitario al apartarse de sus antiguos compañeros. Si bien sus películas se caracterizan por un decidido giro hacia lo fantástico, unido a una clara desmesura visual de factura técnica impecable, sus obras animadas utilizan la técnica de la animación de recortes (cut-out), en principio tosca y torpe si se compara con la factoría Disney, pero que él utiliza para realizar una sátira afilada sobre los convencionalismos de la sociedad. Al modo del polaco Jan Lenica, su influencia y maestro más clara.

Su trayectoria fílmica se caracteriza así por una clara cisura, la anterior y posterior a su abandono de la animación, que el propio autor considera como una fase menor y prescindible de su carrera. Obviamente, no comparto su opinión, pero esa divisoria dentro de su producción, unida al habitual menosprecio de la animación. ha conspirado para que su obra temprana sea poco vista y conocida, restringida a las compilaciones de las emisiones televisivas de Monthy Python, los insertos de sus filmes y los extras de otras ediciones digitales... casi ninguna de ellas merecedor de un tratamiento en HD.

Storytyime, junto con The Miracle of Flight (El milagro del vuelo, 1974) han caído en un limbo inmerecido, del que afortunadamente les ha rescatado youtube... y que nadie haya puesto ha reclamar copyrigths en esas copias piratas. El primero de ambos cortos, y que nos ocupa hoy, es en realidad una compilación de cuatro microcortos levemente engarzados, como si Gilliam se  hubiera puesto a recopilar los descartes del Monty Phyton Flying Circus y los hubiera reunido en un único lugar para que no se perdiesen.

Dicho así, Storytime podría ser una obra muy menor, pero en realidad no desmerece en absoluto a la trayectoria anterior y poterior. De hecho, es un magnífico ejemplo de la facilidad con que Gilliam sabe darle la vuelta, desmontar, deconstruir, los mecanismos narrativos tradicionales para llevarlos al absurdo cómico. Así, Storytime se ríe tanto de la programación para niños como de las supuestas producciones de prestigio, las unas por edulcorar las historias dramáticas, arrebatándoles no sólo su realismo sino especialmente su pertinencia, mientras que las otras sólo sirven para ensalzar nimiedades, especialmente las de sus creadores.

Una crítica de los habituales mecanismos de respetabilidad, que se realiza de una manera aparentemente ligera e inofensiva, pero no menos corrosiva y destructora. Con ese humor sin límites ni cortapisas, que busca ser ofensivo para defendernos de timadores intelectuales y que tantos quieren censurar, destruir y erradicar. Especialmente aquellas naderías defensoras de ideologías vacuas y hueras, que se creen merecedoras de un respeto universal, pero que sólo consiguen mediante el ejercicio del poder y de la violencia que suele acompañarle.

No les entretengo más. Como siempre, les dejo aquí el corto. Disfrútenlo, que con los tiempos que corren es lo mejor que se puede hacer.