domingo, 19 de octubre de 2014

The Beltesassar's list (LXIV): The Misterious geographic explorations of Mr. Morello (2008) Anthony Lucas












Como todos los domingos continúo mi con revisión de la lista de cortos animados realizada por el misterioso profesor Beltesassar. Esta vez ha llegado el turno a The Misterious geographic explorations of Mr. Morello, corto realizado en 2008 por el animador australiano Anthony Lucas.

El modo que adopta la obra de Lucas es cuando menos contradictorio, ya que utiliza una de las maneras seminales de la animación - la técnica de siluetas- , para combinarla con CGIs sintéticos creados por ordenador. En principio, esta decisión estética podría haber llevado a la disonancia visual, al enfrentamiento abierto entre una modernidad técnica cuyos caminos son muy otros, frente al conservadurismo representado por una tradición anticuada, apenas ya cultivada. El resultado, a pesar de esos peligros, es sorprendentemente equilibrado y homogéneo. Ambas técnicas parecen beneficiarse la una de la otra, de manera que el ordenador permite insertar audacias imposibles de conseguir con los modos tradicionales; mientras que la condición de antigualla de las siluetas se ve atenuada por una ambientación de acuerdo con la reglas del steam-punk, cuya característica esencial es precisamente esa convivencia de la ciencia ficción, de las técnicas ultramodernas, con un mundo decimonónico, de carbón, vapor y acero, en el que real y lógicamente no tienen cabida.

Un mundo, por otra parte, cuyo carácter de decimonónico, permite invocar una serie de rasgos que aún hacen fascinantes a las novelas de ese momento histórico, caso de las obras de Julio Verne. En él, el poder de la tecnología es aún frágil, expuesto a fracasar ante el error humano y el capricho de la naturaleza. Un tiempo donde la enfermedad, la epidemia, pueden extenderse de manera explosiva, sin que ninguna medida humana sea capaz de ponerles coto. Un mundo en cuyos mapas quedan aún muchos lugares en blanco, donde la exploración del universo es una necesidad constante, así como sus peligros y la posibilidad de desaparecer sin dejar rastro. Un ámbito, en definitiva, donde la racionalidad termina pasada una determinada línea, más allá de la que sólo habitan monstruos o la locura.

Es por ello que además de la clara referencia Vernesca, encarnada a maquinas futurísticas pero en realidad imposibles, el corto de Lucas hace pensar en otras obras literarias no menos significativas, no menos pertinentes. Clara es, por ejemplo, la influencia del Drácula de Bram Stoker, con su monstruo - en este caso natural - aniquilando lentamente a una tripulación que no tiene lugar a donde escapar; como lo es la proximidad al Gordon Pym de Poe a la misma Moby Dick, con sus microcosmos aislados - y representativos - del resto del universo, además su lento e inexorable viaje a destinos de los que no se habrá de volver jamás, al menos con un resto de cordura, o sin haber muerto y resucitado, aunque sea figuradamente.

Por supuesto lo anterior no quiere decir que The Misterious geographic explorations of Mr. Morello devenga un filme de horror al uso, hinchado de sustos y de sangre. No, eso sería estar fuera de carácter, traicionar a sus fuentes. El corto de Lucas es lento y pausado, en cuyo largo recorrido se van revelando lentamente fragmentos de la historia - la epidemia que los viajeros dejaron en la patria, el barco abandonado en medio del océano, la isla  desconocida habitada por horrores, el viaje final de retorno que nunca será completado -, en los cuales, sin ser explícito, sin buscar épatar a la audiencia, las raíces del auténtico horror son mostradas en toda su crudeza: como toda esperanza acaba por ser aniquilada, como nuestras mejores intenciones sólo sirven para aumentar el dolor y el sufrimiento.

No les entretengo más. Aquí les pego el corto. Se trata de otra de las obras maestras de la animación reciente, una de las muchas que justificarían que la animación recibiera consideración de arte independiente.