domingo, 8 de junio de 2014

The Beltesassar List (XLVIII): A Grand Day Out (1989) Nick Park




















Como todos los domingos, continúo mi revisión semanal de la lista de cortos animados realizada por el misterioso profesor Beltesassar. Esta vez ha llegado el turno a A Grand Day Out realizado en 1989 por el animador británico Nick Park, en otras palabras, la productora Aardman.

Si hay que reconocer algo a Aardman es que haya sabido recordar al público la existencia de otras formas de animación, en concreto, la stop-motion en su variante de plastilina. No es que la stop-motion fuera una desconocida o hubiera dejado de cultivarse, pero sí había caído en ese limbo del especialista o del aficionado avanzado, especialmente en un tiempo, los primeros noventa, cuando la animación 3D empezaba a devorar al resto de técnicas. El resultado ya lo conocen, la sustitución, en el imaginario popular, de la animación por su forma más reciente, tendencia que parece irreversible.

Pero dejando mis habituales jeremiadas a un lado, A Grand Day Out ocupa un lugar especial en el canon de Aardman, al tratarse de la primera entrega de las aventuras de Wallace and Gromit,  hasta hoy objeto de cuatro cortos distintos. La fecha temprana de A Grand Day Out implica asímismo que en su acabado final son aún visibles muchos de los "defectos" habituales de la stop motion en su versión de plastilina, o mejor dicho, que un ojo experto puede reconstruir los movimientos de la mano del animador según varía y transforma las expresiones de sus criaturas.

Por supuesto, el apelativo de "defectos" no debe tomarse en un sentido peyorativo, sino todo lo contrario. Tampoco debe llevar a  pensar que este corto es mejor porque sus "defectos" son más visibles que en otras obras posteriores más pulidas, en los que el avance de la técnica permitía borrarlos o al menos disimularlos. Eso sería cometer un grave error, además de hacer un flaco favor a los creadores del corto, como si lo único válido en su trabajo fuera su torpeza o como si no pudieran aspirar a una perfección que sólo el ordenador podría conferirles.

Lo realmente magnífico, y distintivo, de esta obra es el talento que demuestra su autor, Nick Park, a la hora tanto de conseguir que sus criaturas actúen como si fueran personas reales, reproduciendo las expresiones precisas - y sólo ésas - que permiten transmitir lo que sienten, como de realizar una labor de montaje y de estructuración de sus peripecias que, al igual que en los cortos cómicos mudos, permite hacer surgir los "gags" de la propia secuencia de imágenes y no de un diálogo demasiado teatral que relegue lo visto a un segundo plano. Esta primera perfección de su obra, aun sin desbastar completamente, no surge de la nada, ni fue conseguida por ensalmo, sino que fue producto de una larga evolución de Aardman a lo largo de los 80, siempre bajo el paraguas protector del Channel 4 de la BBC, periodo durante el que Nick Park y su productora fueron poniendo a punto las habilidades técnicas y estéticas que les ganarían el favor del público en las décadas a caballo del año 2000.

No es que A Grand Day Out sea un corto completamente redondo. La unión entre sus diferentes partes no acaba de cuajar y casi podría considerarse como un recosido de diferentes cortos - la construcción del cohete y las peripecias del robot abandonado en la luna-,  tan habitual en todo director especializado en el formato corto que se embarca en su primer largo. No obstante, cualquier defecto queda enmascarado por la habilidad de Park a la hora de narrar sus historias en imágenes, proceso en el que consigue dos pequeños milagros, tomar una idea de partida y desarrollarla en multitud de variantes que por un instante parecen inagotables, mientras que por otro lado es capaz de estructurarlas en una progresión continua que mantiene atrapada la atención del espectador, que espera descubrir como continuará la historia y como será capaz de superarse el director.

Como siempre, no les entretengo más, disfruten de esta primera entrega de la aventuras de Wallace & Gromit, y dejense llevar por su humor desenfrenado y absurdo, tan británico él, aunque habitualmente no lo pensemos así.



Wallace & Gromit In A Grand Day Out from Daniel Rouco on Vimeo.