domingo, 16 de marzo de 2014

The Beltesassar List (XXXVIII): In the Rough (2004) Paul Taylor

















En mi revisión semanal de la lista de cortos animados realizada por el misterioso profesor Beltesassar, ha llegado el turno de On the Rough (que podría traducirse Por Las Malas), dirigido el año 2004 por Paul Taylor, aunque sería más correcto decir que se trata de una obra de Blur Studio.

Blur Studio fue fundado en 1995 por  David Stinnett, Tim Miller and Cat Chapman (Wikipedia dixit) y se ha dedicado a la creación de FX, CGIs y cortos animados con la técnica de 3D. Debido a este enfoque, sus mayores contribuciones - y podría decirse que intereses - se han producido dentro de largometrajes producidos por las majors de Hollywood, como podrían ser Millenium, Avatar o la saga Star Wars. En ese contexto, la animación no pasaría de ser un esfuerzo lateral para esta compañía, un medio de presentar una demo con la que señalar que se mantienen a la cabeza de las nuevas tecnologías en el campo.  Sin embargo, en un arte donde las fronteras entre imagen real y sintética han prácticamente desaparecid,o al menos en sus formas más comerciales, - piénsese en Gravity, perfectamente válida y completa como obra de animación pura - resulta difícil distinguir qué es esencial, qué es accesorio, puesto todos los esfuerzos se orientan al mismo resultado final.

On the Rough, como ya les he apuntado, forma parte de la lista de cortos de animación - como Gopher Broke, también del 2004, ya comentado en esta misma serie - que sirven para que una compañía de animación 3D de las características indicadas señale al mercado que sigue bien viva y activa. Ése carácter de anuncio es al mismo tiempo su mayor virtud y también su mayor defecto. Virtud, porque podemos estar seguros que se van a utilizar los últimos avances de la técnica de la animación 3D del tiempo en que se rodó, un momento en este caso crucial, el de la primera década del siglo XXI, cuando esa técnica comenzaba a mostrar ya su madurez. Este detalle cronológico no es secundario, puesto que los cortos 3D anteriores al 2004 -2005,  en general han envejecido bastante mal, debido a las imperfecciones de la técnica y a la necesidad de invertir todos los recursos en hacerla avanzar y no en explorar sus posibilidades. Por el contrario, la madurez alcanzada en la última década ha permitido que la 3D se convierta en una herramienta de uso corriente, de forma que los creadores pueden centrarse, al fin, en pensar qué hacer con ese juguete reluciente que tienen entre manos.

Como decía, que esa misma perfección es un arma de doble filo, puesto que en manos de un artista sin talento, sólo servirá para construir brillantes adornos sin ninguna utilidad ni trascendencia. Tal es el caso de On the Rough, que, como se dice de los malos cortos, surge de un chiste que se quiere alargar demasiado tiempo. No me entiendan mal, debido a las limitaciones temporales de los cortos, éste genero suele consistir simplemente en el desarrollo de una única idea germinal, pero mientras que los malos directores y animadores se quedan en la mera ilustración, los artistas con talento e imaginación saben desarrollarla y complicarla, temática y visualmente, hasta alcanzar conclusiones inesperadas.
Ése no es el caso de On the Rough, desgraciadamente,construido siguiendo ciegamente el manual de instrucciones para agradar al público. La anécdota se limita al consabido juego de superación y triunfo personal, salpimentado con cierta inútil ironía postmoderna y los habituales anacronismos, mientras que la progresión del corto y de sus esfuerzos es completamente previsible, como si la inteligencia del público se diera por inexistente. Por último la música que lo acompaña es invasiva, grandilocuente y completamente inexpresiva, disociada de lo que se cuenta y aplicable a cualquier desarrollo argumental similar.

En resumen, un corto bastante insatisfactorio e inútil, excepto en su carácter de demo técnica. Triste,  porque empiezo a estar cansado de tener que criticar con tanta dureza corto tras corto de animación 3D, como si no fuera más que un viejo cascarrabias incapaz de disfrutar de las nuevas formas. Pero no se me desanimen, porque en esta misma lista encontraremos otros cortos que nos quitarán el mal sabor de boca.

Como siempre les dejo aquí el corto, para que lo vean, y como siempre, les recomiendo que se olviden de mis jeremiadas y juzguen por si mismos.