domingo, 29 de diciembre de 2013

The Beltessar List (XXVII): Voyage to the Next (1974) John y Faith Hubley


















En mi revisión semanal de las compilaciones de cortos de animación realizadas por el misterioso profesor Beltesassar, ha llegado el turno a Voyage to the Next, realizado en 1974 por el matrimonio de animadores  John y Fate Hubley, otro más de esos tándems creativos - los Svankamajer, Alexeieff/Parker, los Starevich, por  nombrar unos pocos - que tanto abundan en la historia de la animación.

John y Fate Hubley comparten el honor de ser uno de los pocos grandes autores de la animación, de esas contadas personalidades que han servido para renovar la forma animada, ampliando sus horizontes. John Hubley fue uno de los fundadores de la mítica UPA a mediados de los cuarenta del siglo XX, donde firmó cortos tan espléndidos como Rooty Toot Toot, que colocaron a esa productora a la cabeza de la animación americana de los últimos cuarenta y primeros de los cincuenta. Para que se hagan una idea de la influencia de esta productora de corta vida, durante los cincuenta tanto Disney como Warner empezaron a copiar el estilo de la UPA, lo que dotó a las obras tardías de esa edad dorada de la animación USA de un extraño vanguardismo y modernidad.

Esa fue precisamente la gran aportación de la UPA: conseguir que la animación comercial abandonase su aspecto visual decimonónico - de cuento de los hermanos Grimm - para abrazar sin reparos la revolución estética que las vanguardias habían realizado durante la primera mitad del siglo XX. En lo que respecta a John Hubley, una vez que abandono la UPA y se hubo casado con Faith, fundó su propio estudio, Storyboard Studios, para poder gozar en él de una libertad creativa imposible de mantener en el sistema industrial de las grandes productores. Durante los siguientes veinte años, hasta la muerte de John en 1976, los diferentes cortos de Storyboard Studios fueron  una continua y fructífera investigación de las posibilidades de la forma animada, intentando conseguir que sus logros fueran comparables no ya a los del cine de actores reales, sino a los de cualquiera de las artes mayores.

Como puede verse, la importancia de Hubley, John y Faith, en la animación de la última mitad del siglo XX han sido los propias de un gran maestro,influyendo a casi todos los grandes animadores actuales de una manera u otra. Sin embargo, su obra permanece oculta a la vista del aficionado, desterrada al limbo de las malas copias VHS o a los DVD inencontrables, ambos de una calidad pésima que no hace justicia a las dotes pictóricas de los Hubley. Reciéntemente, se ha llevado a cabo una merecida restauración de su obra, pero su circulación ha quedado limitada al circuito museístico de los EEUU sin que se haya plasmado en una edición decente, sea en DVD o - soñar es gratis - en BR.

El corto que nos ocupa, Voyage to the Next, es una de las obras tardías de la pareja y resulta un buen ejemplo de las tendencias vanguardistas de estos autores. Éstas quedan plasmadas en la mezcla de dos estilos diferentes de animación, uno imitando el arte precolombino para la pareja de dioses que dialogan sobre el futuro de la humanidad, mientras que para esta última se utiliza un modo más caricaturesco y abocetado, ajustado al punto de vista de unos seres sobrenaturales que nos observan como si fuéramos curiosidades o mascotas. Aparte de estas preocupaciones estéticas, este corto sirve también de ejemplo de otro de los rasgos característicos de la pareja de animadores: sus preocupaciones políticas imbuidas de una ideología pacifista, humanista y universalista.

Así como un corto anterior, The Hole, había abordado la amenaza de una posible guerra termonuclear, Voyage to the Next constituye un alegato contra el nacionalismo, el colonialismo y la explotacion, enfermedades de nuestra civilización global que amenazan con llevarnos a la catástrofe, al enfrentar unos seres humanos con otros. Este hostilidad tanto a nivel interestatal como intraestatal, se debe simplemente a que las sociedades humanas se conciben como producto del expolio de los recursos naturales, competición en la que los más poderosos esquilman a los que son más débiles, sin dejarles otra salida que la de la servidumbre y el de la humillación.

Aunque estas ideas son producto de la revolución contracultural de los sesenta, el corto sigue siendo de actualidad, sólo porque la involución del conservadurismo occidental provocaría en muchos una violenta reacción contra las ideas expresadas en este corto, tachándolas de subversivas y antisistema. Yo tiendo a coincidir con lo que los Hubley proponen - más ahora que hace una década, debido a la recesión en la que vivimos - siendo su simpleza e ingenuidad el único defecto que les achacaría. Este fallo está más que compensado por los evidentes logros estéticos conseguidos en la plasmación visual de esta parábola política, que, por cierto, no tiene una conclusión clara, y si la tiene, es más pesimista que optimista.

No les doy más la murga. Aquí les dejo el corto, como siempre y espero que lo disfruten. Desgraciadamente, no he encontrado una versión subtítulada, ausencia que es especialmente nociva en los cortos de Hubley, donde el habla - y las variantes dialectales utilizadas - son partes esenciales del resultado final del corto.