domingo, 8 de mayo de 2011

100 AS (XLIVb): Sisyphus (1974) Marcel Jankovics











Como todos los domingos, al menos los que me dejan, le ha llegado el turno a un corto de los recopilados por el festival de Annecy en su lista de mejores cortos animados. En esta ocasión, como en otras anteriores, me voy a apartar de la lista oficial y voy a comentar un corto de lo que llamo la lista B, es decir esa recopilación que corre por esas internets de Dios y en la que los cortos imposibles de encontrar han sido substituidos por otras producciones animadas. El agraciado ha sido Sisyphus realizado en 1972 por Marcell Jankovics.

Pero antes de comenzar el comentario, una reflexión. Los que sigan este blog sabrán ya de la importancia de la animación de los países del este, representada en diferentes escuelas nacionales, la Yugoeslava (o habría que decir croata), la polaca, la checa y la de la propia URSS. La cenicienta en este asunto es la hungara, reprsentada por Pannonia Films y casi completamente desconocida por el aficionado, a pesar de haber animado una de las películas de René Laloux, Le maîtres du temps... y haber sido uno de los chivos expiatorios elegidos para explicar que éste sea la peor película del francés.

Entre las personalidades de Pannonia Films, destaca Marcel Jankovics, director de una de las obras maestras desconocidas de la animación, Fehérlofia (1981), un auténtico prodigio en el que se utiliza al máximo las posiblidades de la animación tradicional, es decir la libertad en la línea, en el color y la forma, que permite las transformaciones más inesperadas e imposibles. En este sentido, el corto Sisyphus es un perfecto ejemplo de esas posibilidades de la animación tradicional y del talento de este director.

Como puede observarse en las capturas, el corto se caracteriza por una economía de medios extrema, restringiéndose a unos cuantos trazos negros sobre fondo blanco. No obstante, con ese mínimo de trazos, siempre en movimiento y transformación, el corto consigue transmitirnos el esfuerzo y la dificultad, el cansancio y el sufrimiento que para Sísifo supone acarrear la piedra que constituye su castigo eterno hasta lo alto de la colina de la que volverá a rodar abajo instantáneamente.

No obstante, más allá de esta plasmación del mito y del giro final que nos revelará una nueva vertiente, lo que hace a este corto notable no es ese "chiste" por así decirlo que le sirve como su excusa. Como tantas veces en la animación, el tema es prescindible y lo que importa es la forma, que en este caso se utiliza en reflejar una de las constantes de la animación desde sus origines y que para muchos, al menos hasta esta última generación, ha constituido su principal atractivo.

Se trata simplemente de esa capacidad de la forma para reflejar el  movimiento, para hacerlo visible y creíble, utilizando formas abstractas, inanimadas. En sí el corto, no es más que una sucesión de bocetos, pero como en los dibujos salidos de la mano de un maestro de la pintura, esa simplicidad y esa ausencia de acabado sirven precisamente para realzar y subrayar lo que se pretende expresar, logrando que seamos nosotros quienes lo completemos en nuestra mente en toda su plenitud.

Y como siempre, les dejo con el corto. Es extremadamente breve, apenas dos minutos, pero pocas veces habrán visto mejor utilizado el tiempo.



Marcell Jankovics - Sisyphus (1974) por jeremyfox