domingo, 15 de mayo de 2011

100 AS (LV): The Flying Man (1962) George Dunning

















Siguiendo con el análisis de la lista de mejores cortos animados, recopilada por el festival de Annecy hace ya unos añitos, le ha tocado el turno a The Flying Man, realizado en 1962 por George Dunning.

En este caso, les debo decir que esta entrada va a consitituir una primera vez en estas notas, ya que el corto en cuestión no me acaba de convencer como les señalaré a conrtinuación, lo cual debería servir de voto de confianza a la hora de apreciar mis comentarios, ya que un crítico que enfrentado a cualquier lista la recorre en permanente estado de arrobamiento no es de mucho fiar, mas bien lo contrario, de forma que casi se exige, si se quiere ser apreciado por la comunidad, tomar el hacha de hacer astillas cánones y dedicarse a destruir a diestro y siniestro.

Pero dejando aparte estas impresiones acerca de un oficio que no practico, la cuestión es que, desde un punto de vista formal, este corto es una auténtica obra maestra, como puede apreciarse de las capturas que abren la entrada. Lo que Dunning realiza es algo que parece muy fácil, pero que en realidad es extremadamente complicado, se haga a mano o con ordenador, ya que se trata de animar acuarelas, o mejor dicho de trazar manchas de color sobre una superficie, que recuerden figuras humanas y transformarlas a cada plano, procurando que la ilusión de continuidad en la forma reconociday en el movimiento se mantegna, a pesar de todos los cambios de color y contorno.

Un reto que sólo está al alcance de los mejores y cuya dificultad explica la exigua duración de este corto, apenas dos minutos, pero que a pesar de ser resuelto con auténtica maestía no acaba de cuajar desde un punto temático, ya que la anécdota que sirve de soporte al corto es realmente pobre y simplona... ante lo cual cabe preguntarse si esa carencia temática es de alguna importancia dada la altura estética a la que me estoy referencia. La respuesta, obviamente, no puede ser otra que sí, ya que un corto de argumento tan anecdótico y tan breve, e igualmente tan logrado estéticamente como el Sysiphus que comentaba la semana pasada, se las arregla para mantener la atención del espectador durante todo su recorrido, en una progresión continua que fuerza al espectador a intentar adivinar el resultado de lo que está viendo, lo cual no ocurre con este corto, cuya conclusión y desarrollo está claro desde el principio.

En resumen, un corto ante el cual no me siento especialmente cómodo debido a esa disonancia entre forma y contenido, no porque una obra deba tener contenido, lo cual para mí es prescindible dada mi aifición por la abstracción, sino porque el creador parece interesado en ofrecernos una lección moral, subrayada por la forma elegida, que al final se revela bastante tenue y superficial

Y como siempre, les dejo aquí este corto más que breve, para que lo disfruten y se formen su propia opinión, ya que la mía, como la de cualquier criticón suele estar sesgada por razones extracinematográficas.


The Flying Man, George DUNNING, 1962 por shortanimatedworld