domingo, 13 de febrero de 2011

100 AS (XLVb): Surrogat (1961) Dusan Vukovik













Como todos los domingos (y perdonen mi ausencia toda la semana, no estaba de humor) ha llegado el turno de revisar uno de los cortos de la lista de mejores producciones animadas recopilada hace unos años por el festival de Annecy. En esta ocasión, se trata de uno de los cortos de la llamada lista "B",  la correspondiente a la edición recopilatoria, que corren por esas internets de dios, donde algunos cortos imposibles de encontrar se han substituido por evidentes olvidos, omitidos en la lista original, entre ellos, el corto que nos ocupa, el famoso Surrogat (Sucedáneo) realizado en 1969 por Dusan Vukovic, para Zagreb Films.

Antes de comenzar el corto, se hacen necesarias unas palabras sobre Zagreb Films, uno de esos lugares míticos en la geografía de la animación, a la altura de la NFB de Canada o los Soyuz Multifilm. En efecto, cuando se habla de Zagreb Films se está hablando de uno de los impulsores de esa renovación formal que comenzará hacia 1950 en EEUU, con la UPA, pero al contrario de ese estudio, activo durante apenas una década, Zagreb films creará más de 600 cortos en un perido de cuarenta años, convirtiéndose en una de las presencias más importantes de la segunda mitad del siglo XX, hasta el extemo de que es posible hablar de la escuela de Zagreb, por su influencia en la animación de la época.

Sin embargo, el calificativo de escuela no deja de ser contradictorio, ya que las producciones no tuvieron nunca un estilo propio y definido, más allá de apartarse conscientemente de lo que se podría llamar animación convencional. De hecho, el único requisito que debían cumplir los cortos de Zagreb Films, es el de ser creados en toda libertad, ocupándose su creador de dirigirlos, dibujarlos y animarlos en solitario, sin interferencias ni intervenciones externas (más allá de la colaboración del personal del estudio)... lo cual no deja de ser sorprendente cuando consideramos que Zagreb pertenecía por entonces a Yugoeslavia, una dictadura comunista, aunque con buena prensa en occidente, por eso de oponerse a la URSS.

Esa libertad, esa ausencia de restricciones tuvo como resultado que la producción de Zagreb Films fuera mi desigual, alternándose las obras maestras con productos completamente olvidables, pero precisamente por esa irregularidad, por su calidad de ser indefinibles, los cortos de esta productora eran siempre esperados con ansiedad, dándose la curiosa paradoja de que obras esencialmente vanguardistas y en muchos casos herméticas, eran admiradas por todo tipo de públicos, independientemente de su educación y origen, lo  cual debería hacernos replantearnos muchos de nuestros supuestos estéticos, en estos tiempos en que lo cool es revolcarse en la mierda como ejemplo de democracia e igualdad.

En concreto, Surrogat, el corto que nos ocupa es uno ejemplo más que representivo de la escuela de Zagreb, a cargo de uno de sus mejores directores, Dusan Vukovic. Como se puede apreciar, no hay ningún intento de representar el mundo real o de reproducirlo en sus números detalles. El espacio en que se mueven las criaturas que pueblan el corto es esencialmente abstracto, plano,dejando claro que nos movemos en la superficie de la mesa sobre la que se están fotografíando los acetatos que componen la animación. Por otra, cada detalle de ese mundo está estilizado al máximo, utilizando el mínimo de rasgos y permitiendo que sea la imaginación del espectador la que los reconozca y recomponga.

Un estilización que se transmite al diseño de personajes, en los que lo prima precisamente es el diseño, antes que el realismo y donde ese mismo dibujo, caracteristico de cada uno de ellos, es al mismo tiempo definitorio, al transmitirnos la personalidad de cada uno sin necesidad de utilizar palabras, adelantando, al mismo tiempo, los posibles conflictos que los relacionan y separan, de forma que el exiguo espacio del corto se dedica a narrar la historia, sin necesidad de apoyos o disgresiones. Un entramado formal y visual, que en ningún tiempo llega a ser rígido o pesado, sino que juega con la curiosidad del espectador arrojado in medias res para mantener su atención, encadenando todo tipo de chistes y paradojas visuales que se revelan especialmente y apropiadas a medida que el cortos avanza.

Un magnifico ejemplo, como digo, de como ser experimental y vanguardista, apelando al mismo tiempo a todo tipo de públicos, lo cual para muchos parece una paradoja insoluble cuando no simplemente una herejía.

Así que aquí se lo dejo, como siempre, para que lo juzguen, pero sobre todo, para que se diviertan.