jueves, 6 de mayo de 2010

Empty Spaces/Dilapidated Areas


Los que hayan ido siguiendo este blog habrán notado como he ido comentando la obra primera de Chantal Akerman, gracias a la magnífica edición de Criterion en su colección Eclipse. Para no aburrirles más y para poder dedicarme a otras cosas, esta última reseña se centra en las tres primeras películas de la directora, recogidas en el primer DVD de la edición señalada. Se trata, en resumen, de La Chambre, Hotel Monterrey y News from Home, rodadas en los años setenta, durante la estancia neoyorquina de la directora. Un periodo que se adivina de dificultades y donde la faceta de relato autobiográfico que caracteriza a Akerman es más que evidente.

Como ya he señalado en otras ocasiones, la mirada de Akerman es eminentemente pictórica, estrechamente relacionada con la pintura flamenca del XVI y XVII, tan preocupada por la representación exacta de los objetos y entornos cotidianos. En La Chambre, como puede observarse en la imagen que encabeza esta entrada, esta mirada está ya presente y lo está de forma definitiva y perfecta, no como un rasgo adquirido sino como una característica innata, sin la cual Akerman no sería Akerman.

El otro rasgo que he ido comentando en estas entradas y que es también característico de esta directora es su obsesión con lo paisajes desolados, con esos entornos urbanos donde la figura humana acaba perdida, se torna sobrante e innecesaria, incluso amenazada por una arquitectura que le es hostil, ya sea en ambientes públicos como en los recintos privados. En ese sentido Hotel Monterrey supone la quintaesencia de ese rasgo estilístico, al tratarse de una película donde el protagonista es un Hotel y la acción una noche en él... que simplemente consiste en largos planos en el ascensor, en los pasillos vacíos, en habitaciones no menos desoladas...


...pero donde repentinamente surge la figura humana, representada como digo al estilo de los flamencos, casi como un objeto más en el mobiliario




Pero donde se llega a el extremo es en Letters from Home, larguísimas vistas urbanas de un Nueva York, convertido casi en una ciudad abandonada, con el único acompañamiento de la lectura de las cartas que la madre de la directora enviaba a su hija, y cuyo tono se va volviendo cada vez más acuciante e implorante, traicionando la ansiedad de la madre, temerosa de que su hija acabe desapareciendo en esa ciudad, tan alejada, tan desconocida, tan peligrosa por tanto.

Una película que tiene una de sus muchas cumbres en un larguísimo plano en que la cámara recorre una de las avenidas de Manhattan, y donde de vez en cuando reconocemos una seña familiar (las torres gemelas) pero lo que sorprende es el aire de pobreza, de desánimo y derrota, que parece llenar las calles de esa metrópolis.