miércoles, 13 de agosto de 2008

Opposing worlds







Hablaba del páramo casi inhabitable en que se había convertido la temporada de anime, y encontrarse con una serie como ésta, MahouTsukai ni Taisetsu na Koto-Natsu no Sora, tan inusual en su presentación, ha sido especialmente agradable.

Puede ser que la historia o lo que cuente se vaya al carajo, y dado que es una continuación, más bien reescritura, de una serie anterior que fracasó por el defecto de narrar de absolutas boberías, a ésta quizás le pase lo mismo, pero por ahora destaca en su cuidado por representar la forma de ser, de moverse y de actuar de los personajes. Una cualidad que revela a alguien al cargo con ojo de buen observador, atento al mundo que le rodea y a las personas que lo pueblan.

Un ojo alerta que se observa en otro detalle sorprendente y que a muchos les ha echado para atrás, cuando no les ha movido a calificarlo de casi sacrilegio. Se trata del hecho de que los fondos de esta serie no están dibujados, sino que son de fotografías tomadas in situ (¿y en que otra parte se puede tomar una fotografía?, me pregunto) que luego han sido coloreadas y repintadas, para darles un aire no exactamente irreal, sino superreal, más real que la realidad.

Porque los tomates de la secuencia de arriba son una fotografía y los paisajes que siguen han sido retocados, en mayor o menor medida, como se puede observar en las hierbas del camino.





Unos paisajes, unas fotografías, reveladoras nuevamente de ese ojo atento al mundo, sus gentes y los cambios de ambos, que me resultan de especial belleza, dignas de ser extraídas del contexto en el que han sido insertadas, y observadas aisladas, como si cada una de ella perteneciera a un mundo único e irrepetible, cuya destrucción fuera capaz de devastarnos.



Unas fotografías, una serie que se encuentra en la frontera entre dos mundos, el captado por la cámara, el dibujado por la mano y la mente, pero que no pertenecen a ninguno de ellos por entero, pues su realidad ha sido retocada, y su recreación ha sido obligada a moverse dentro de un mundo real, con distancias y dimensiones ya establecidas.,

Muy al contrario que otras películas aparentemente mixtas, que en realidad son un camino un único sentido, puesto que buscan transitar de la animación a la película de acción real, hasta hacerse indistinguible de la última de estas formas, como si la primera de ellas fuera menos noble o importante.