domingo, 29 de noviembre de 2015

La lista de Beltesassar (CXVI): Maestro (2005) Geza M Toth






















Como todos los domingos continúo mi con revisión de la lista de cortos animados realizada por el misterioso profesor Beltesassar. Esta vez ha llegado el turno a Maestro, corto realizado en 2005 por el animador húngaro Geza M. Toth.

Muchas veces se desprecia el formato corto porque, se alega, no pasa de ser un chiste extendido. Pues bien, la anécdota de Maestro no más que la ilustración de los minutos anteriores a que un reloj de cuco dé la hora. Si a esto unimos que este corto basa su impacto en la animación 3D, cuyo prestigio entre críticos y público me parece debido a razones equivocadas, se podría esperar que esta reseña fuera especialmente negativa, contraria y despreciativa.

No es así, por suerte. Más bien al contrario.

Mi cambio de bando se debe a que Toth sabe sortear con especial elegancia los dos peros anteriores, llegando incluso a subvertirlos. Con respecto a la 3D, es muy normal ocultar sus deficiencias mostrando solamente objetos que sabíamos mecánicos o artificiales, especialmente la década primera de este siglo, cuando esta técnica aún estaba buscando su propia voz. El corto de Geza se traviste así de corto de animación de muñecos, animados fotograma a fotograma,  intentando demostrar que la 3D se hallaba ya a la altura de esa otra manera tan venerable.

Sin embargo, de este esfuerzo por emular se puede derivar otro problema, el apabullar al espectador mediante efectos circenses que no tuviesen otro significado que la mera baladronada. Algo de esta presunción hay en el corto de Geza, cuya cámara se mantiene en continuo movimiento girando alrededor del personaje principal, un efecto que era casi imposible de conseguir en la animación tradicional, o al menos de mantener verosímil  durante un largo periodo de tiempo. El corto podría haberse quedado así en mera demostración de virtuosismo, anticuado en cuanto las técnicas mejorasen, pero Geza sortea esta trampa haciendo que la cámara se mueva al ritmo de los engranajes del reloj. Ella pasa a formar parte también de ese mecanismo no mostrado, con lo que contribuye así a construir y preparar la sorpresa final.

Queda el reproche de anécdota ilustrada, de chiste extendido. Pues bien, Maestro es eso, sin lugar a dudas, pero en animación no importa tanto qué se cuenta, sino cómo se hace. En ese sentido, Geza consigue que el chiste funcione por el esmerado trabajo de preparación y ambientación que precede al breve segundo en el que se descubre la sorpresa final.  Incluso sin ese conclusión inesperada el corto seguiría siendo válido, para ser una obra notable le basta con contener la descripición minuciosa de ese reloj-camerino, donde manos mecánicas e infalibles acicalan al cuco-divo, cuya única misión en la vida es precisamente dar las horas. Un momento que en el corto se muestra breve y anticlimático, en hilarante contradicción con todo el trabajo preparatorio anterior, más propio de quien fuera a embarcarse en un largo recital o en una opera de ésas que se postulan como obras totales.

No les entretengo más. Como todas las semanas, les dejo aquí el corto. No es una obra maestra, ni mucho menos, pero sí un ejemplo magnífico de como sacar lo mejor de una técnica, como la 3D, tan propensa al artificio huero, que sólo sirve y sólo se utiliza para aturdir e impactar a las audiencias.