jueves, 4 de septiembre de 2008

More Scenery Porn





En la entrada anterior, dedicada a la película Wizards de Ralph Bakshi, hablaba de la belleza de algunos de sus planos, de ésos que llevan a darle al botón de pause para saborearlos mejor, y los calificaba de Scenery Porn.

Por supuesto, no era en sentido peyorativo, sino más bien todo lo contrario. Un intento por singularizar a esas obras en la que los fondos, el decorado, lo que tendemos a pensar secundario y prescindible se convierte en el protagonista de la historia. Una característica que a muchos les parecerá defecto, pero que tras tantos estilos artísticos que se han sucedido sucesivamente, hay que concluir que es únicamente una variante más, tan válida como cualquier otra, siempre que se sepa exprimirla bien.

Según termine esa entrada pensé en las dos series, Soul Eater, ilustrada arriba, y Xam'd, con las que el estudio Bones está celebrando el décimo aniversario de su nacimiento. No es el único estudio que cumples años, Production I.G también celebra decenios, pero lo ha hecho con dos producciones indignas de su fama, una como Toshokan Sensou, que parece realizada por un estudio de tercera categoría y otra como Real Drive, que a pesar de rezumar scenery porn y animación de altura por los cuatro costados, es bastante insulsa y completamente olvidable.

Todo lo contrario de las dos las series de Bones, más que notables y con posibilidades de llegar a ser unas de las mejores de la temporada, crucemos los dedos.

En su corta historia, el estudio Bones se ha hecho un lugar como uno de los grandes del anime reciente, con series como RahXephon, Wolf's Rain o Full Metal Alchemist. Nacido como escisión de Sunrise, ante la falta de libertad de ese estudio y su deriva hacia el comercialismo y el fanboyismo más extremo (algo que el tiempo no ha hecho más que demostrar, convirtiendo al estudio que creo a Escaflowne y Cowboy Bebop en una sombra de sí mismo), Bones se ha caracterizado siempre por una atención casi obsesiva al detalle, así como por una animación de gran calidad y extremadamente consistente, de forma que los episodios de peor calidad son comparables a los episodios estrellas de otras productoras (no obstante, y de forma contradictoria, ha sido uno de los últimos estudios en abandonar el 4:3 por el 16:9, practicamente el año pasado).

A pesar de eso, no ha conseguido la fama que otros estudios como Kyoto Animation, quizás porque siempre ha tratado de mantenerse apartado de la epidemia moe que astraga el anime reciente, del azucar glasé narrativo que KyoAni derrama a espuertas. Bones, por el contrario, siempre ha mantenido un diseño muy personal de personajes, tanto por no repetirlos entre series y dotarlos de gran personalidad en su dibujo, como por tratar temas más maduros, entretejidos en tramas complejas y retorcidas, donde la muerte, la desesperanza y la desesperación siempre están a la vuelta de la esquina.

Por ello, sus series casi siempre merecen la pena ser vistas, especialmente si van ilustradas como un Scenery Porn tan apabullante, como el de Xam'd.