martes, 22 de abril de 2008

Just for Fun

Ya he comentado que el mayor reproche que se le hace al anime es su aparente conservadurismo y su no menos aparente falta de interés por la experimentación. Una forma, se podría pensar, arrellanada en su comodidad y que se limita a producir fotocopia tras fotocopia, para el consumo masivo.

Pensar así sería ser muy injusto con la animación japonesa y sus creadores.

Es cierto que alrededor de este fenómeno de masas se ha creado todo una subcultura, que dicen los ingleses, a los que en el fondo esto de la animación les da lo mismo, siempre que se satisfaga su ración de guns and tits, o de eso tan reciente que llaman moe/kawaii. No es menos cierto que hay bastantes estudios, como Sunrise, que prácticamente ya sólo viven de eso, de dar a las masas lo que quieren y de crear buscando el mínimo común denominador, aquello que no requiere mucho trabajo, no complica demasiado la vida al espectador y su amortización está prácticamente asegurada. Así como también es cierto que muchos estudios que empezaron sorprendiendo, como es al caso de Kyoto Animation, que demostró como hacer una animación casi de película con cuatro perras, han acabado muriendo de su propio éxito, al encontrar un filón del cual pueden vivir hasta la jubilación (nota: basta ver como un producto subpar para KyoAni, como es Clannad, está recibiendo elogios encendidos de todos los otakus, mientras que True Tears que la supera ampliamente en animación y en madurez, está siendo atacada injustamente por ese mismo público

Sin embargo, no es menos cierto que hay estudios que han hecho divisa de la casa el ir un poco más allá, o simplemente garantizar a sus creadores una libertad que en otras partes de les niega. Gracias a estos estudios, como pueden ser 4ºC, Madhouse, Shaft o simplemente Bones, cada año tenemos un puñado de obras que pueden convertirse en auténticas obras maestras y que si no lo son, no ha sido porque sus autores hayan querido refugiarse en la comodidad y en lo trillado.

En concreto, en esta temporada de primavera que empieza, puede que haya ya una obra que rompa moldes como es Kaiba, realiza por uno de los autores más interesantes del momento, el mismo que firmara Mind Game y Kemonozume, mientras que otras dos como son Kurenai y Soul Eater, proponen un dibujo bastante alejado del habitual complejo Kawai/Moe que se ha hecho tan común, proponiendo una aproximación más de cómic, más flexible y desenfadada. Sin contar claro está que una serie más tradicional como Macross Frontier, ha comenzado con una animación de primera fila, y con un diseño de personajes con un corte maduro, al contrario de la infantilización que comenzaba a estragar otras producciones.

Y si quedara alguna duda, sólo hay que mirar una serie como Sayonara Zetsubou Sensei, y su continuación, Zoku Sayonara Zetsoubou Sensei, donde en cada episodio su director, Shinbou Akayuki, siempre nos tiene una sorpresa preparada como mínimo, que unas veces sale bien y otras mal, pero que hace que uno espere sus producciones con una ilusión perdida para otros estudios).

Como es el caso del episodio 7 de Zoku, donde se hace un resumen de todas las técnicas de animación, como es el caso de las de siluetas proyectadas sobre una pantalla, al estilo del teatro indonesio...



...se muestra la trastienda del invento, esas primeras fases en que la animación es simplemente unos monos dibujados directamente sobre el celuloide...


...la estilización que es posible conseguir con el dibujo...


...el uso de pintura y pastel...



... los cutouts (o lo que es lo mismo animar figuras recortadas del papel, como es el estilo de South Park)



..la stop motion (animación fotograma a fotograma) con plastilina


... la pixilation (para el que no lo sepa, animación fotograma a fotograma, pero con personajes de carne y hueso)


...la psicodelia...




...o las marionetas...


...e incluso, el flip book, epítome de la animación, y algo que está al alcance de cualquier bolsillo, siempre que se tenga eso que llaman talento)


Un hilarante resumen de la técnica que a muchos pasará desapercibido, por eso de estar contenido en una serie de anime, ya saben, conservadora, comercial y todas esas cosas