martes, 15 de abril de 2008

Dark comes the night

Hace unas semanas acabé de ver una serie de los últimos años que se me había quedado en el tintero. Se trata de Gungrave, y no acaba de decidirme a verla, por imágenes como esta del primer capítulo.


que me daban la impresión de que tendría que enfrentarme con una serie de ésas de big guns, big muscles and big tits, y que basan su atractivo en las escenas de acción, los combates y los enfrentamientos con enemigos cada vez más poderosos, tipo Dragon Ball, Saint Seiya y tantas otras, hasta que todo llega a ser intragable e insufrible,

Por suerte, pase del primer capítulo y me encontré con que a partir del segundo, los dos tercios de la serie no eran otra cosa que un larguísimo flashback, en el que se nos narraba la ascensión de dos pandilleros de poca monta de los bajos fondos, hasta las más altas cumbres de la mafia.

Y quizás tampoco esto me hubiera bastado, sino fuera por como se nos muestra, a lo largo del tiempo, el paso devastador del tiempo, sobre nosotros, nuestros sentimientos y nuestras relaciones personales, desde la juventud, y la ilusión y el entusiasmo que se le supone,




...a la madurez y el falso sentimiento de seguridad y de dominio que en ese tiempo se experimenta...




...a la vejez y el desengaño, el escepticismo y el cinismo en que desemboca...



junto con todo lo que destruimos por el camino, en nombre de ideas, conceptos, esperanzas y ambiciones que en realidad no tienen ningún valor o importancia.

Nota: No es que la serie sea completamente redonda, aquí y allá, supongo que por exigencias del público al que se dirige, aparece el modelo de película de acción desmadrada, en la que sólo importa el mata/mata, cuanto más a lo grande mejor. Afortunadamente, sólo son momentos aislados, e incluso en el último tercio, cuando parece que va a reducirse a eso, negando toda su progresión anterior, afortunadamente se reduce a una ilusión, y los conflictos personales, y el pasado gravitando sobre ellos y los personajes, obligándolos a actuar como no quieren, vuelven a tornarse el auténtico tema de la serie.