jueves, 15 de junio de 2006

Cerebus (y 3)

Finally, I will build a temple... but this time, it won't be a temple, it will my home.


Reads, Tomo IX de Cerebus



Hablaba ayer de como en la historia de Cerebus aparecen multitud de referencias literarias, hasta el extremo de incluir a famosos escritores, su vida, su obra o su trabajo. Referencias totalmente inesperadas y, podría decirse, completamente innecesarias, en lo que comenzó siendo una humilde parodia de Conan, The Barbarian, substituyendo al personaje de Conan por un Aardvark u oso hormigero. Historia que como, todas las parodias, se presentaba sin ninguna pretensión de profundidad, en un estilo completamente normal y simple.

Es aquí donde radica la auténtica radicalidad de Cerebus. Si el cómic se hubiera limitado a incluir las apariciones de estas figuras literarias y hubiera mantenido, lo que podríamos llamar, un estilo estándar, no hubiera pasado de ser un biopic más, una historia completamente prescindible pero con con infulas de profundidad y permanencia, algo que rápidamente se hubiera hecho insoportable para el lector.

Sin embargo, uno de los própósitos de Dave Sim, reconocido por él, es el de romper todas y cada una de las reglas que se suponen consustanciales al arte de la viñeta.

Por poner un ejemplo. En el, ya citado, tomo V, Jaka's story, he señalado que se inserta lo que podría ser un inédito de Oscar Wilde, la narración de la infancia y juventud de Jaka. Esta historia dentro de la historia no se relata con los medios de la viñeta y la secuencia, sino con los modelos de la novela ilustrada del siglo XIX, reservando páginas completas o dobles páginas, donde a una o dos columnas de texto, acompaña una ilustración, sin bocadillo alguno que ocupa toda la hoja, ilustración que se caracteriza por un detallismo y un preciosismo casi increíble.

Páginas ilustradas que están esparcidas a lo largo de todo el tomo y que sirven de separación entre diferentes secciones temáticas, y al mismo tiempo sirven de contrapunto a la acción principal, avanzando con ella hacia un doble climax, doblemente intenso si se me permite.

Incluir una novela, tal cual, con los recursos y la presentación de una novela, dentro de un cómic no es la única rebeldía y transgresión que se permite Dave Sim, sino una de tantas y ni siquiera la más llamativa.

En este mismo volumen de Jaka's story, en otra doble página, y en ocasión de la muerte de un personaje, las viñetas caen siguiendo la trayectoria del cuerpo que también cae, en un movimiento que cruza las dos páginas de izquierda a derecha, desde el momento en que recibe el golpe (viñeta vertical), pierde el equilibrio (viñeta a 45 grados) y choca con el suelo (viñeta horizontal). Al mismo tiempo otras dos viñetas, situadas en la esquina superior derecha e inferior izquierda nos muestran las reacciones de los espectadores de la escena, que estaban, en un ejemplo de coherencia geométria insospechado, a la izquierda y a la derecha de la persona que ha sido alcanzada.

Asímismo en las páginas finales de tanto High Society (volumen II) como Church and State I (volumen3). La página pasa de tener una orientación vertical (lectura de arriba/abajo) para girar 90 y tornarse apaisada, volver a girar y adoptar la posición vertical, volver a girar y tornarse apaisado y volver a girar para volver al equilibrio, todo para reflejar el caos y sin sentido en que han confluido ambas historias. No se piense que esto se hace de manera mecánica. Mientras que en High Society, la página continua dividida en multitud de viñetas, en Church and State es una serie de double splash pages, de forma que en el primer caso la transición de vertical a apaisado se hace en una serie de viñetas dentro de la página, mientras que en el segundo es la página completa la que gira paulatinamente.

Puede resultar complejo de imaginar con una simple descripción, pero verlo en papel y en el instante en que se produce es, si se me permite la exageración, algo que quita el aliento.

Y aquí precisamente radica otra de las genialidades de Dave Sim, que estos efectos no son pirotécnia vacua, sino que sirven para amplificar, ilustrar y explicar lo que está ocurriendo y porqué está ocurriendo, o lo que es lo mismo el efecto de estos sucesos sobre los personajes, que a estas alturas son tan conocidos para nosotros como personas reales.

De esta manera, si Sim no tiene el menor reparo de hacer saltar todo por los aires cuando es preciso, no tiene ningún miedo en despojarse de todos los artificios, de reducir el ritmo hasta casi dejar la historia muerta, cuando así es necesario. En la ya mencionada Jaka's Story, en cierto momento descendemos a las cárceles de la dictadura cirinista, viñeta tras viñeta, en páginas que sólo tienen cuatro, se muestran completamente negras, hasta que esta negrura se disuelve por una esquina, ocupa la viñeta, muestra una antorcha y la pared en la que está fijada, las puertas de las celdas brevemente iluminadas, los ladrillos del muro, para de nuevo volver a surgir la obscuridad y ocupar todo el espacio, sin que se halla pronunciado una sola palabra, como si nosotros mismos estuviésemos recorriendo esos subterráneos, con el corazón encogido, sin saber a donde nos conducen.

Y así y así decenas de ejemplos.

Y vuelvo a decirlo aunque parezca una exageración, leer este cómic es una experiencia única, irrepetible, que marca y deja huella.

...

...

Sí, muy bonito..... pero continúa siendo un misógino y un fanático religioso...

...y tú alguien que jamás ha creado nada, ni podrá hacerlo...

...¿Quién es entonces el que está equivocado?