sábado, 3 de marzo de 2007

Let me sink into your love (y 2)


Hay detalles que pueden pasar sin que uno repare en ellos. Así me ocurrió con el fotograma de arriba, quizás porque, obviamente, uno no tiene la costumbre de llevar falda larga...

... y es que, en una escena como la de arriba, de evidente intensidad emocional, los animadores han incluido un detalle extra que nos muestra claramente en que medida las dos mujeres se hayan turbadas y como esa turbación les nubla el entendimiento...

...y es algo que es más simple mostrarlo que contarlo....



...simplemente que si se tiene constumbre de llevar falda larga, uno debe recogerla al acuclillarse, para que no arrastre por el suelo y se ensucié, precacución que, en su azoramiento, ambas mujeres han olvidado...

...pero aparte de este detalle, o mejor dicho, precisamente por estos detalles, me ocurre que esta serie, Maria Sama ga Miteru, me emociona profundamente, a pesar de sus más que evidentes defectos, ergo, caídas frecuentes en la más descarada sensiblería y ñoñería...

...sólo porque los lazos de cariño y afecto que unen a las diferentes protagonistas se ilustran con estos detalles mínimos , casi imperceptibles, pero que se revelan esenciales, subrayando la profundidad y la firmeza del vínculo mutuo, algo que sólo se extinguiran con la muerte de una de las dos mujeres, y que habrá de sobrevivir a amantes, novios y maridos...

...o quizás todo esto no sea más que un defecto mío, que la emoción que me provocan estas series, o mejor dicho, que la emoción que me provoca ver el amor gozoso en otras personas sea un producto de no haber disfrutado nunca de algo similar..

...y de saber, a estas alturas de mi vida, que nunca gozaré de esa experiencia común a todos, tan sencilla de obtener en este nuestro mudo de hoy...

... y que habré de morir sin haber conocido en que consiste el amor humano...