domingo, 9 de diciembre de 2007

Beautiful Lies

A todos nos llega un momento de estar en la encrucijada. Y en en ese momento, siempre preferimos mentirnos, proclamar nuestra libertad, aunque en el fondo ansiemos las cadenas, esas que elegimos nosotros mismos, esas cuyo peso nunca sentimos, cuyas desolladuras y laceraciones agradecimos...


...y en nuestra locura llamamos hogar, refugio, abrigo, al campo de ruinas en el que nos hemos perdido, del cual ansiamos salir, pero al que nos ata el miedo a nueva derrota, a un nuevo fracaso, a ese fracaso, que nos arrebate de una vez por todas la fe, la esperanza, las fuerzas para seguir luchando, levántándose, acercándose, amándo...

...pero da igual cuanto queramos engañarnos, porque la respuesta es única...


... en las ruinas, en los cementerios, sólo pueden vivir los que estén muertos, los que vayan a estarlo pronto; los que quieran vivir, los que quieran seguir viviendo, deben mentirse a sí mismo, aparentar que creen las frase de esperanza, los lugares comunes siempre repetidos, las palabras de cariño, las manos no menos acogedoras...


...aunque se sepa que fueron esas mismas mentiras, mejor dicho, otras mentiras pasadas, la causa y el origen de todas las desdichas presentes...